Enfermedades relacionadas con el consumo de leche de vaca

Debido a las técnicas de crianza artificial, el uso de antibióticos y la selección genética, las vacas han pasado de producir un par de litros de leche diaria a generar 24 litros por día.

La leche de vaca y sus derivados, se posicionan actualmente entre los alimentos de mayor consumo en el mundo, pues desde siempre se han alabado sus propiedades nutritivas, su delicioso sabor y el contenido de vitaminas y minerales que le aporta a nuestro organismo, especialmente el calcio.

Sin embargo, investigaciones más recientes han cuestionado mucho los supuestos beneficios de la leche de vaca, pues han encontrado que a diferencia de lo que se pensaba, el consumo excesivo de leche de vaca puede deteriorar la salud y derivar en diferentes enfermedades.

¿Por qué la leche de vaca puede ser mala para la salud?

Muchos se preguntarán ¿Por qué la leche de vaca es mala para la salud si la consumimos desde hace siglos?… Para responder esto nos tenemos que devolver un poco en el tiempo, más o menos a la década de los 60, cuando se empezó a modificar artificialmente la crianza natural de la res.

Estudios afirman que a mediados de los años 1800’s, una vaca proporcionaba unos dos litros de leche por día aproximadamente. Para el año 1960, la vaca empezó a producir alrededor de 9 litros por día.

En la actualidad, se han aplicado las nuevas técnicas de crianza artificial del animal, como por ejemplo el uso de antibióticos, la selección genética de la cría, el cambio de alimentación y el uso de hormonas de crecimiento, que han hecho que una vaca llegue a producir hasta 24 litros de leche por día.

A pesar de que estas técnicas de crianza artificial han incrementado los beneficios económicos, lo cierto es que esta alteración tiene consecuencias para los consumidores a lo largo de los años, ya que  esta se ve afectada por la forma de crianza del animal, los antibióticos, las hormonas, la alimentación, entre otros.

Hace poco un estudio de la Universidad de  Harvard reconoció lo que se venía diciendo sobre este producto lácteo y alertó sobre la relación que hay entre el consumo excesivo de este producto  y el desarrollo de diferentes enfermedades.

Migraña

migraña

Los estudios encontraron que los pacientes que sufren de migraña redujeron notablemente los síntomas después de dejar de consumir leche de vaca.

Estreñimiento

La intolerancia a la lactosa se ha relacionado con el estreñimiento en niños y adultos mayores. Eliminar este producto de la dieta y aumentar el consumo de frutas, verduras y fibra puede ser la solución a este problema.

Cáncer

Cancer

La presencia de hormonas y otras sustancias en la leche de vaca, se han relacionado con el desarrollo de diferentes tipos de cánceres como de estómago, de mama, de ovarios, de páncreas, de próstata, de pulmón y de testículos.

Cataratas

Las investigaciones encontraron que las personas que consumen con mayor frecuencia la leche de vaca y sus derivados, tienen una mayor incidencia de cataratas en comparación de quienes evitan estos productos. Este problema está relacionado con la lactosa y la galactosa, afectando principalmente a la población femenina.

Fatiga crónica

Fatiga cronica

Un estudio realizado con niños en 1991, en Rochester, Nueva York, determinó que beber leche de vaca aumenta un 44,3% el riesgo de sufrir de fatiga crónica.

Reacciones alérgicas

La alergia a las proteínas de la leche de vaca, han sido definidas como un mecanismo de defensa del sistema inmunológico. Estudios han revelado que la reacción alérgica puede ser de inmediata, es decir, puede aparecer en menos de 45 minutos.

Sangrado gastrointestinal

Se debe a la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, que afecta especialmente a los niños. Incluso, esto se ha relacionado como una de las causas más comunes de anemia en niños.

Otras 17 enfermedades relacionadas con el consumo de leche de vaca:

  • Artritis reumatoide y osteoartritis
  • Asma
  • Autismo
  • Colitis ulcerosa
  • Colon irritable
  • Diabetes mellitus tipo I
  • Dolores abdominales
  • Enfermedad de Crohn
  • Enfermedades coronarias
  • Esclerosis múltiple
  • Fístulas y fisuras anales
  • Incontinencia urinaria
  • Intolerancia a la lactosa
  • Linfomas
  • Síndrome de mala absorción
  • Trastornos de sueño
  • Úlceras pépticas
  • Entre otros.