Enfermedades de transmisión sexual (ETS), ¿de qué estamos hablando?

Raquel Lemos 5 marzo, 2018
No son pocos los que confunden las ETS con las infecciones de transmisión sexual, siendo las primeras mucho más graves que las segundas.

Hoy en día en muchos colegios hay breves cursos sobre salud sexual que alertan a los más jóvenes sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Sin embargo, pocos entienden realmente qué implica una enfermedad de transmisión sexual y su diferencia con las ITS.

Las ITS son infecciones de transmisión sexual que nada tienen que ver con las ETS. Las ITS están originadas por bacterias, sin embargo las ETS son originadas por virus. Veamos más en profundidad este tema centrándonos en las ETS.

Las enfermedades de transmisión sexual, ¿tienen cura?

Las enfermedades de transmisión sexual y sus síntomas más comunes

Como bien hemos dicho, en las enfermedades de transmisión sexual los virus son los que están de por medio. ¿Qué ocurre con los virus? Pensemos, por ejemplo, en la gripe. Los síntomas de la gripe se pueden paliar, pero la gripe no se cura con un medicamento.

Quien va a luchar para echar a la gripe de nuestro cuerpo es nuestro sistema inmunológico. Si nuestro sistema inmunológico está fuerte, lucharemos de forma más eficaz contra la gripe. Sin embargo, no hay ninguna manera externa de eliminarla. Esto lo hace nuestro cuerpo. Nosotros solo podemos tratar los síntomas.

Pues de esta misma manera sucede con las enfermedades de transmisión sexual. Se pueden tratar los síntomas que presentan, pero nunca la enfermedad contra la que nuestro cuerpo tendrá que luchar para deshacerse del virus. ¿Qué ocurre si nuestro cuerpo no es capaz de luchar contra él? Que la enfermedad puede derivar en un problema mucho mayor.

Por este motivo, es tan importante hacernos chequeos anuales de pruebas de ETS. Ya que, como veremos a continuación, algunas ETS pueden complicarse.

Descubre: Conoce más a fondo el SIDA

Los virus presentes en las ETS

Vamos a descubrir algunos tipos de ETS y a desmentir algunas infecciones de transmisión sexual (ITS) que no se encuentran dentro de las ETS. Para ello, tomaremos como referencia el virus del papiloma humano que explicaremos en profundidad para que se entienda el concepto de ETS.

Virus del papiloma humano (VPH)

Virus papiloma

El virus del papiloma humano es muy común y es considerado una enfermedad de transmisión sexual. En ocasiones, es asintomático y otras veces presenta verrugas. Hay dos tipos: el VPH 16 y el VPH18 para el que existe una vacuna debido a las complicaciones que puede haber si nuestro cuerpo no es capaz de luchar contra él.

Si existen verrugas, el médico nos dará un tratamiento para eliminarlas. En el caso de que no existan verrugas, una prueba de citología puede darnos un resultado positivo para VPH. La manera de saber cómo se desarrolla el virus es manteniendo un control. El médico nos sugerirá que cada 3 o 6 meses acudamos a la consulta para ver cómo evoluciona.

En la mayoría de los casos, nuestro cuerpo lo elimina. En el caso de que no sea así y tengamos el VPH16 o VPH18 el virus puede propiciar la aparición de cáncer tanto en hombres como en mujeres. Por eso es tan importante hacerse revisiones anuales.

¿Qué otros tipos de ETS hay? El SIDA, el herpes genital o la hepatitis C. En el caso del herpes, por ejemplo, una persona que lo haya contraído tendrá brotes. Cuando tenga el brote lo ideal es abstenerse de tener relaciones.

En algunos casos el cuerpo puede eliminar el virus, como el VPH, pero en otros el virus se quedará para siempre con nosotros, como en el caso del SIDA. Sin embargo, esto quiere decir que tenemos que ser conscientes de las precauciones que tenemos que tomar para no seguir contagiando esta enfermedad.

Lee: Lo que debes saber sobre VPH y embarazo

Las ITS tienen cura

Consulta médico

Existen otro tipo de infecciones de transmisión sexual cuyos nombres infunden terror, sin embargo, tienen cura. Un ejemplo es la gonorrea. Cuando se detecta la gonorrea, el médico nos da un antibiótico y en una semana esta infección se irá.

Podemos comparar las infecciones de este tipo con las infecciones de orina. Estas se curan con un antibiótico. ¿Qué otro tipo de ITS hay? La sífilis y la clamidia.

Diferenciar entre las posibles ETS e ITS nos permitirá ser conscientes de qué tipo de transmisión sexual estamos contagiados. Con esto no queremos quitarle importancia a las ITS porque tienen cura. Sino aportar una mayor conciencia sobre este tipo de enfermedades sexuales.

Cuidar nuestras relaciones sexuales implica madurez. El uso del preservativo evita este tipo de contagios, así como otro tipo de elementos como las toallitas protectoras que se ponen sobre la vulva para practicar sexo oral.

Aunque una adecuada protección no impida, a veces, el contagio, hay un porcentaje muy grande de que este no suceda. Las enfermedades de transmisión sexual deben tomarse en serio, aunque también es necesario saber vivir con ellas. Con conciencia y responsabilidad puede seguir disfrutándose de una sana sexualidad.

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