Cáncer de mama

El cáncer de mama es una enfermedad crónica que se produce cuando las células del tejido mamario crecen desmedidamente. Su detección oportuna es determinante para lograr un tratamiento exitoso. 


El cáncer de mama es una enfermedad que afecta tanto a mujer como a hombres. Sin embargo, la población femenina es la más afectada. Aunque los métodos de diagnóstico y los tratamientos siguen avanzando, el número de víctimas anuales por esta enfermedad sigue siendo preocupante.

De acuerdo con los datos del Instituto Estadounidense de Investigación sobre el Cáncer (AICR, por sus siglas en inglés), 1 de cada 8 mujeres padecerá cáncer de mama. El conocimiento de la enfermedad, especialmente de sus síntomas iniciales, es clave para su detección precoz y para mejorar el pronóstico.

En otras palabras, el iniciar un tratamiento en las fases iniciales de la enfermedad aumenta la expectativa de vida. Por eso, en los últimos años, entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS), han centrado parte de sus esfuerzos a campañas de concienciación y prevención.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama es una patología que se origina cuando las células del tejido mamario comienzan a crecer de forma descontrolada. Estas van formando un conglomerado de células conocido como tumor, el cual puede ser benigno o maligno.

Si las células continúan creciendo y consiguen diseminarse hacia otras partes del cuerpo, se produce un tumor maligno. Por lo general, el cáncer de mama se forma en los lóbulos o los conductos de la mama. Sin embargo, también puede darse en el tejido graso y el tejido conectivo fibroso dentro del seno.

Actualmente existe una clasificación que recoge varios datos en relación a la enfermedad y distingue del 0 al IV varias fases del cáncer de mama. Estas, a su vez, hacen referencia a cuatro factores que incluyen:

  • Tamaño del tumor
  • Carácter invasivo del tumor
  • Afectación de los ganglios linfáticos
  • Metástasis del cáncer hacia otras partes del cuerpo que no sea la región mamaria

Tipos de cáncer de mama

Existen varios tipos de cáncer de mama. Sin embargo, estos se dividen en dos categorías principales: “invasivo” y “no invasivo” (también llamado in situ). La forma invasiva es aquella que se disemina a los tejidos adyacentes, mientras que la no invasiva solo se desarrolla en los conductos de la leche y lobulillos de la mama.

Carcinoma ductal

Es el tipo de cáncer de mama más frecuente. Se origina en las células que recubren la parte interna de los conductos de la leche. Si se ubica únicamente en el conducto, se conoce como carcinoma ductal in situ (DCIS). Por otra parte, si el cáncer se disemina fuera del conducto, se llama carcinoma ductal invasivo.

Carcinoma lobular

Es un tipo de cáncer que se origina en las glándulas productoras de leche del seno. Como el anterior, puede ser in situ (DCIS) si las células cancerosas no han invadido el tejido circundante. Cuando consigue diseminarse hacia los órganos y tejidos cercanos, se diagnóstica como carcinoma lobular invasivo.

Tipos de cáncer menos comunes

  • Enfermedad de Paget del pezón: comienza en los conductos de los senos, pero conforme crece compromete la piel y la areola del pezón.
  • Angiosarcoma: es una forma de cáncer que crece en los vasos sanguíneos y vasos linfáticos del seno.
  • Tumor de Phyllodes: es un tipo de cáncer muy raro que se forma en el tejido conectivo del seno.
  • Cáncer de mama inflamatorio: representa entre un 1 y un 5% de los casos de cáncer de mama. Las células bloquean los ganglios linfáticos cerca de los senos, por lo que se disminuye la capacidad del seno para drenar. Esto crea una tumoración que hace que la mama se hinche, luzca roja y se sienta caliente.

Cáncer de mama triple negativo

El cáncer de mama triple negativo es otra forma rara de esta enfermedad. Afecta solo a alrededor del 10 al 20% de las personas con cáncer de mama. Sin embargo, es uno de los más agresivos, ya que tiende a crecer y propagarse más rápido que otros tipos de cáncer de mama.

El diagnóstico de cáncer de mama triple negativo se da cuando el tumor reúne las siguientes características:

  • Carece de receptores de estrógeno
  • Carece de receptores de progesterona
  • No tiene proteínas HER2 adicionales en su superficie. HER2 es una proteína que estimula el crecimiento del cáncer de mama.

Es decir, la proliferación de este tipo de células cancerígenas no está ligada a receptores hormonales. Esto implica, cara a un tratamiento, la ausencia de dianas o “puntos débiles” para atacar dicho cáncer. Debido a esto, su pronóstico es más negativo que otras formas de la enfermedad.

Además, el cáncer de mama triple negativo suele ser más agresivo, pues tiene más probabilidades de extenderse fuera de las mamas, generando metástasis. Más aún, este tipo de cáncer suele ser recurrente, es decir, puede regresar incluso después del tratamiento.

El cáncer de mama es una enfermedad que se desarrollar por el crecimiento anormal de las células en los tejidos mamarios. Puede ser invasivo o no invasivo, dependiendo de cómo evolucione.

Causas del cáncer de mama

Las causas del cáncer de mama, como las de cualquier otro tipo de cáncer, vienen de la mano de mutaciones producidas en determinados factores genéticos imprescindibles para el correcto funcionamiento del ciclo celular: los oncogenes y los protoncogenes.

Años de investigación han permitido identificar factores hormonales, del estilo de vida y ambientales como posibles detonantes de esta enfermedad. No obstante, se desconoce por qué algunas personas que no tienen factores de riesgo contraen cáncer, mientras que otras que sí están expuestas nunca lo padecen.

Todo parece indicar que la enfermedad surge a raíz de una compleja interacción de la composición genética y el entorno. Pese a esto, los médicos no reconocen una única causa. Por eso, se dice que cualquier persona puede llegar a desarrollarla.

Cáncer de mama heredado

Se estima que alrededor del 10% de los tipos de cáncer de mama están asociados con mutaciones genéticas que se transmiten entre generaciones de una misma familia.

Los genes mutados más conocidos de esta condición son el gen del cáncer de mama 1 (BRCA1) y el gen del cáncer de mama 2 (BRCA2), los cuales aumentan el riesgo de padecer tanto cáncer de mama como cáncer de ovario.

Así pues, los pacientes con antecedentes familiares de este y otros tipos de cáncer tienen más probabilidades de padecerlo. El médico puede sugerir pruebas de sangre para identificar las mutaciones específicas del BRCA y otros tipos de genes vinculados.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de cáncer de mama son aquellas cosas que elevan las probabilidades de tener la enfermedad. Sin embargo, es primordial aclarar que el hecho de tener uno o varios no asegura que se desarrollará a futuro. De hecho, muchas mujeres que padecen esta condición ni siquiera presentaron factores de riesgo ajenos al hecho de ser mujer.

Las probabilidades de padecer cáncer de mama se incrementan a partir de los 50 años de edad, especialmente si existen antecedentes familiares de cáncer de ovario y menopausia tardía. Otros factores de riesgo son:

  • Sobrepeso y obesidad
  • Alcoholismo
  • Exposición a radiaciones ionizantes
  • Uso de terapia hormonal sustitutiva
  • No tener hijos o tenerlos después de los 35 años
  • Aparición temprana de la primera menstruación
  • Tener un estilo de vida sedentario
  • Malos hábitos alimentarios
  • Antecedentes personales de cáncer de mama
  • Antecedentes personales de afecciones mamarias

Síntomas de cáncer de mama

En la mayoría de los casos, el cáncer de mama no se manifiesta con síntomas contundentes en sus etapas iniciales. Debido a esto, es primordial examinar de forma regular las mamas, tanto en casa (autoexamen) como con ayuda de un profesional. Conforme el cáncer avanza, los síntomas pueden incluir:

  • Tumoración dura en la axila, con bordes irregulares, e indolora.
  • Cambios en el tamaño, forma o textura de las mamas o el pezón.
  • Aparición de un bultito o nódulo palpable, que generalmente no produce dolor.
  • Líquido maloliente que sale del pezón, que puede ser sanguinolento, amarillento o verdoso.

Los cambios en la textura y forma del seno deben ser atendidos como señales de cáncer de mama. Además, la enfermedad se puede manifestar con debilitamiento, pérdida de peso y dolor en las mamas.

En el caso de los hombres, el cáncer de mama puede provocar dolor y sensibilidad en las mamas, además de la aparición de bultos. Los síntomas del cáncer de mama avanzado incluyen:

  • Úlceras cutáneas.
  • Dolor en los huesos.
  • Dolor en las mamas.
  • Debilidad y cansancio.
  • Pérdida de peso notoria.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos en la axila.

Diagnóstico

El proceso de diagnóstico de cáncer de mama inicia con una exploración física que incluye la revisión de ambas mamas, las axilas y la zona del cuello y el tórax. Se recomienda que las mujeres se realicen un autoexamen de seno todos los meses para detectar posibles anomalías.

Si hay sospechas de la enfermedad, o si la paciente tiene factores de riesgo importantes, el especialista puede realizar una serie de pruebas que ayudan a confirmar el cáncer. Estas pueden incluir:

  • Mamografía. Para detectar, mediante rayos X, zonas anómalas de la mama.
  • Resonancia magnética de las mamas. Consiste en una exploración radiológica que utiliza la acción de un campo electromagnético para obtener imágenes, y su objetivo es identificar con más precisión el tumor o evaluar un cambio anormal de la mamografía.
  • Ecografía de las mamas. Estas son pruebas complementarias de la mamografía y permiten distinguir si el tumor es líquido o sólido.
  • Biopsia de mama. Usando métodos como biopsia aspirativa, guiada por ecografía, estereotáctica o abierta.
  • Tomografía computarizada. Esta sirve para saber si el cáncer se ha diseminado por fuera del tejido mamario.
  • Biopsia de ganglio linfático centinela. Se objetivo es identificar si las células cancerígenas se han diseminado a los ganglios linfáticos.

Tratamiento

El tratamiento de cáncer de mama se realiza teniendo en cuenta factores como: el tipo de cáncer, el estadio del cáncer, la sensibilidad del cáncer a ciertas hormonas y si el cáncer produce en exceso o no una proteína llamada HER2.

El objetivo final del tratamiento será neutralizar los síntomas que pueda presentar el paciente e intentar reducir la evolución de la patología y eliminar a las células afectadas. Algunos de los tratamientos más importantes son:

  • Método en el que se usan medicinas para destruir las células cancerosas.
  • Su objetivo es destruir el tejido canceroso. Se pueden aplicar fuentes radiactivas en el seno afectado desde el interior (braquiterapia) o desde el medio externo (radioterapia externa).
  • Cirugía para extirpar el tejido canceroso. Puede ser tumorectomía si se extirpa la tumoración mamaria, o mastectomía si se extirpa toda la mama y posiblemente algunas estructuras cercanas.
  • Tratamiento dirigido. La terapia hormonal es uno de los ejemplos. Sirve para bloquear algunas hormonas que estimulan la proliferación de las células malignas. Emplea medicina para atacar los cambios en los genes en las células cancerosas.
  • Cirugía reconstructiva de las mamas: se realiza en las mujeres que se han sometido a una mastectomía. Se hará al momento de la mastectomía o después.

Después de recibir el tratamiento, algunas mujeres deben continuar tomando medicinas durante un tiempo. Todos los pacientes deben seguir en controles médicos para realizar las pruebas pertinentes para monitorear el regreso del cáncer o el desarrollo de otro cáncer de mama.

Los tratamientos para el cáncer de mama han evolucionado con el paso de los años. Actualmente se eligen teniendo en cuenta factores como el tipo de cáncer, nivel de gravedad y sensibilidad del cáncer a ciertas hormonas.

Pronóstico

El avance de los tratamientos para el cáncer de mama ha prolongado la vida de los pacientes afectados. Sin embargo, aún bajo tratamiento, la enfermedad puede continuar evolucionando y diseminarse hacia otras partes del cuerpo. Inclusive, en ocasiones retorna después de que se extirpa el tumor entero.

La recuperación después de recibir un tratamiento varía en función de muchos factores: edad, avance del cáncer, enfermedades subyacentes, entre otros. Si el cáncer se descubre en etapas avanzadas, el pronóstico es menos alentador. Este mismo puede variar en función de:

  • La localización del tumor y su diseminación
  • El tipo de tumor; si es positivo o negativo para los receptores hormonales
  • Marcadores del tumor
  • Tamaño y forma del tumor
  • Velocidad de crecimiento del tumor
  • Expresión del gen

Prevención

Por la complejidad de la enfermedad, no existe un método que garantice la prevención del cáncer de mama. Sin embargo, existen hábitos y recomendaciones que pueden disminuir el riesgo de padecerlo, en especial si hay exposición a alguno de los factores relacionados.

Hacer ejercicio físico

Las mujeres que tienen un estilo de vida activo son menos propensas a desarrollar la enfermedad. La actividad física ayuda a mantener en equilibrio los niveles de estrógenos, unas hormonas claves para la salud femenina

Evitar el sobrepeso y obesidad

Los organismos que tienen un mayor número de células grasas tienen un riesgo elevado de cáncer. Por esta razón, es fundamental adoptar hábitos para lograr un peso sano y equilibrado.

Limitar el consumo de alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas impacta de forma negativa la salud. Si existe riesgo de cáncer de mama, es fundamental limitar su consumo. Asimismo, se deben evitar otros malos hábitos como el tabaquismo.

Amamantar

El acto de amamantar no solo es la mejor forma de proporcionarle nutrientes al bebé, sino que es un método para disminuir el riesgo de cáncer de mama y otras enfermedades agresivas.

Hacer un autoexamen mensual

La autoexploración es clave en la prevención del cáncer de mama. Esta evaluación ayuda a detectar oportunamente la presencia de alguna anormalidad en el tejido mamario.

Solicitar pruebas genéticas

Cuando hay antecedentes familiares de cáncer de mama, es conveniente solicitar pruebas genéticas para conocer qué tan elevado es el riesgo. El médico, mediante una evaluación profesional, puede determinar si es necesario iniciar un tratamiento.

Limitar la terapia hormonal posmenopáusica

Este tipo de terapias eleva el riesgo de cáncer de mama. Es fundamental informarse sobre los riesgos y beneficios de utilizarla. Debe estar supervisada por un médico que, entre otras cosas, buscará emplear la dosis más baja posible.

Mantener una dieta saludable

El seguimiento de una dieta equilibrada puede ayudar a la prevención de cáncer. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado con las cantidades ingeridas de cada nutriente. El mismo alimento puede tener una acción protectora o dañina en función de ellas.

Algunos consejos efectivos a la hora de prevenir el cáncer son: seguir una dieta equilibrada, aumentar el consumo de frutas y verduras, evitar la obesidad y reducir la ingesta de alcohol. De igual forma, es conveniente utilizar métodos de cocción saludables, evitando al máximo los fritos.

El cáncer de mama es una enfermedad silenciosa en sus etapas iniciales. Por eso, cualquier señal de alerta debe ser atendida cuanto antes por un profesional. Es fundamental acceder de manera oportuna a los métodos de diagnóstico y tratamientos, ya que es la única manera de mejorar su pronóstico.

Referencias:

  • Marcom, P. K. (2017). Breast Cancer. In Genomic and Precision Medicine: Primary Care: Third Edition. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-800685-6.00010-2
  • American Cancer Society. (2016). Breast Cancer Facts & Figures 2015-2016. American Cancer Society, Inc. https://doi.org/10.1007/978-1-4614-8063-1
  • UK, C. R. (2014). Breast cancer incidence statistics. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1080/17441692.2010.530289
  • Telli, M. L. (2016). Triple-negative breast cancer. In Molecular Pathology of Breast Cancer. https://doi.org/10.1007/978-3-319-41761-5_6
  • Tsuji, W., & Plock, J. A. (2016). Breast Cancer Metastasis. In Introduction to Cancer Metastasis. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-804003-4.00002-5
  • Co-investigator, N. (2013). What is Breast Cancer? https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004
  • Thomas, P. S., & Brown, P. H. (2015). Breast-cancer risk in families with mutations in PALB2. Breast Diseases. https://doi.org/10.1016/j.breastdis.2015.07.017
  • Sotiriou, C., & Pusztai, L. (2009). Gene-Expression Signatures in Breast Cancer. New England Journal of Medicine. https://doi.org/10.1056/NEJMra0801289
  • Maughan, K. L., Lutterbie, M. A., & Ham, P. S. (2010). Treatment of breast cancer. American Family Physician. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(73)91254-3
  • Ajithkumar, T. V., & Hatcher, H. M. (2011). Breast cancer. In Specialist Training in Oncology. https://doi.org/10.1016/B978-0-7234-3458-0.00015-4