Gastroenteritis

01 Septiembre, 2020
La gastroenteritis es una infección que causa la inflamación del revestimiento interno del estómago e intestinos. Se origina por el consumo de alimentos y aguas contaminadas, o por tener contacto con una persona infectada.
Gastroenteritis


La gastroenteritis es una enfermedad del aparato digestivo que afecta a el estómago y los intestinos. A menudo está causada por una infección viral o bacteriana, aunque a veces tiene su origen en infecciones parasitarias o enfermedades no infecciosas como la enfermedad de Crohn. De hecho, ciertos casos se asocian con la ingestión de algunos fármacos y sustancias tóxicas.

En los niños, la mayoría de los casos se deben al rotavirus. En cambio, en los adultos suele producirse por el norovirus3 y la Campylobacter. Estos microorganismos suelen contraerse por el contacto con personas infectadas o por el consumo de agua y alimentos contaminados. Si bien cualquier persona puede padecerlo, los niños y ancianos son más vulnerables a desarrollarlo.

El cuadro agudo de la enfermedad puede durar entre uno y tres días. Solo casos mínimos llegan a conducir a complicaciones como la deshidratación severa. En general, las soluciones de rehidratación y algunos fármacos ayudan a acelerar el proceso de recuperación.

¿Qué es la gastroenteritis?

La gastroenteritis es una afección cuya característica principal es la inflamación o irritación de la membrana mucosa del estómago y del intestino delgado y grueso. Cursa con vómitos y diarrea, además de dolor abdominal, fiebre moderada, deshidratación y dolores de cabeza.

Los virus (sobre todo el rotavirus) y las bacterias de las especies Escherichia coli y Campylobacter suelen ser sus causas más comunes. No obstante, se han identificado otros agentes patógenos que inciden en la enfermedad. Incluso, en menor medida puede tener su origen en una causa no infecciosa

La enfermedad es más frecuente en los niños, ya que su sistema inmunitario no está del todo desarrollado y su higiene tiende a ser pobre. Aún así, puede ser recurrente en aquellas personas que padecen patologías que comprometen las funciones del sistema inmune.

El mayor riesgo de infección se produce durante las estaciones lluviosas o durante el invierno, por la disminución de la calidad del agua. Pese a esto, puede haber brotes en cualquier época del año, dado que hay otras vías para contraer los microorganismos que la ocasionan.

Qué es la gastroenteritis
La gastroenteritis se produce por la inflamación del revestimiento interno del estómago y los intestinos. Puede tener su origen en distintas infecciones víricas y bacterianas, aunque también tiene causas no infecciosas como la enfermedad de Crohn y el consumo de medicamentos.

Causas de la gastroenteritis

Los microorganismos patógenos, como virus y bacterias, son los principales causantes de la gastroenteritis. Sin embargo, la enfermedad puede darse por infecciones parasitarias y causas no infecciosas.

Virus causantes de la gastroenteritis

  • Rotavirus.
  • Norovirus.
  • Adenovirus.
  • Astrovirus.

El rotavirus es el principal agente infeccioso en niños. Además, los virus son causantes de más del 70 % de las diarreas infecciosas en la infancia, pues los menores no tienen un sistema inmune tan competente como el de un adulto.

Bacterias causantes de la gastroenteritis

  • Escherichia Coli.
  • Campylobacter jejuni.
  • Salmonella.
  • Clostridium difficile.
  • Vibrio cholerae.

Las bacterias suelen producir gastroenteritis por la contaminación de alimentos. Si la comida se mantiene a temperatura ambiente, la bacteria logrará proliferarse y las posibilidades de contraer una infección aumentarán.

Por ejemplo, la Campylobacter jejuni contamina en especial la carne cruda o poco cocida. El cólera, causado por V. Cholerae, se transmite a través de alimentos o de agua contaminada. El países de África y Asia es una causa principal de esta enfermedad.

Parásitos

Hay algunos tipos de parásitos que también se han asociado con el desarrollo de gastroenteritis, especialmente durante la infancia. De hecho, se estima que un 10 % de los casos en niños son la consecuencia de infecciones por Giardia lamblia, Entamoeba histolytica y Cryptosporidium.

Causas no infecciosas

Hay muchas causas no infecciosas que pueden conducir a la inflamación del tracto gastrointestinal. Algunas de las más frecuentes son el consumo de gluten (en pacientes con celiaquía), la enfermedad de Crohn y el uso de medicamentos como los AINEs. Otras causas no infecciosas son las siguientes:

¿Cuáles son las vías de transmisión de la gastroenteritis?

Los microorganismos que causan la gastroenteritis se pueden contraer a través de distintas vías. Lo más habitual es que se produzca por contacto físico con personas infectadas o por ingerir agua o alimentos contaminados.

La transmisión también se asocia a una higiene escasa y a situaciones de desnutrición, lo cual se da habitualmente en niños. Asimismo, puede ocurrir por manipular o compartir elementos de uso personal de una persona infectada.

Factores de riesgo

La gastroenteritis puede afectar a cualquier persona sin importar la edad, raza o antecedentes de la enfermedad. De hecho, se da con frecuencia tanto en países desarrollados, como en aquellos que están en vías de desarrollo. Algunas poblaciones en riesgo son las siguientes:

  • Niños pequeños que van a centros de cuidado infantil o escuelas primarias.
  • Adultos mayores cuyo sistema inmunitario se ha debilitado por la edad.
  • Pacientes con un sistema inmunitario débil debido a infecciones como el VIH, quimioterapia u otras enfermedades.
  • Personas que trabajan en zonas endémicas.
  • Personas que están bajo tratamientos prolongados con ciertos fármacos.
  • Adultos que consumen bebidas alcohólicas en exceso.

Síntomas

La gastroenteritis también se denomina gripe estomacal, pero no tiene nada que ver con la influenza. En esta afección resultan afectados el estómago y los intestinos, lo que detona los siguientes síntomas: 

  • Diarrea acuosa.
  • Cólicos abdominales.
  • Náuseas y vómitos.
  • Fiebre moderada.
  • Heces con sangre.
  • Pérdida del apetito.
  • Escalofríos y sudoración.
  • Dolor muscular.
  • Sensación de fatiga.
  • Pérdida de peso.
Síntomas de gastroenteritis
La gastroenteritis se manifiesta con episodios de diarrea, dolor abdominal, náuseas y vómitos, entre otros síntomas. Algunos signos pueden variar en función de la causa.

Complicaciones

La complicación más habitual de la gastroenteritis es la deshidratación como consecuencia de la diarrea. Este síntoma puede ser leve, moderado o grave. En la forma moderada y grave aparecen las siguientes manifestaciones clínicas:

  • Ojos hundidos.
  • Falta de lágrimas.
  • Boca seca.
  • La persona está menos activa.
  • Su turgencia cutánea es deficiente.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, el diagnóstico de la gastroenteritis es evidente con tan solo evaluar los síntomas. Sin embargo, el médico puede sugerir algunas pruebas complementarias para descartar otras enfermedades. De igual modo, se hará un interrogatorio y se tendrá el cuenta el historial clínica. Los análisis pueden incluir un análisis de heces o sigmoidoscopia.

Tratamiento

En muchos casos no hay un tratamiento médico específico para la gastroenteritis. En general, el objetivo es evitar los casos severos de deshidratación, que son la complicación más grave. Por lo anterior, las medidas terapéuticas se basan principalmente en la rehidratación y en una buena alimentación.

Líquidos y soluciones de rehidratación

La reposición de líquidos y electrolitos es clave para superar la gastroenteritis. Aún si la persona tiene vómitos, es necesario hacer todo lo posible para que se hidrate de manera adecuada. Si la diarrea es leve, basta con aumentar el consumo de agua.

En cambio, si los síntomas son intensos y prolongados, lo mejor es administrar una bebida que contenga electrolitos, como por ejemplo las bebidas deportivas o el suero. Las situaciones más extremas, como aquellas que cursan con vómito y diarrea excesivos, deben tratarse con una rehidratación intravenosa. Para esto, es necesario acudir al hospital.

La reposición de líquidos y electrolitos es el componente fundamental en el tratamiento de la gastroenteritis. Es necesario aumentar el consumo de agua, suero, caldos y otras bebidas saludables.

Medicamentos

En caso de vómitos moderados, el profesional puede sugerir el uso de fármacos vía oral para las náuseas. Los vómitos graves pueden tratarse con medicamentos vía intravenosa o supositorios. Solo en caso de diarrea prolongada, el médico puede prescribir antidiarreicos como el difenoxilato o la loperamida. Estos no deben usarse en niños menores de dos años.

Aunque las bacterias son causas comunes de la gastroenteritis, a menudo se evita el uso de medicamentos antibióticos. La razón es que pueden empeorar la diarrea o estimular el crecimiento de bacterias resistentes a los antibióticos. Sin embargo, en algunos casos se emplean estos medicamentos, sobre todo si la causa son bacterias como la Campylobacter, Shigella y Vibrio.

Alimentación

Se recomienda mantener la alimentación normal y reducir la ingesta de azúcares, alimentos grasos, lácteos y comidas ácidas. En las primeras 12 horas se aconseja una dieta líquida; luego, conforme mejoran los síntomas, se van introduciendo sólidos de fácil digestión.

Probióticos

Los probióticos son cultivos de bacterias vivas que ayudan a sobreponer las bacterias «buenas» del intestino. Su consumo es un buen complemento para tratar la gastroenteritis, ya que puede acortar la duración de la diarrea y favorece la salud de tracto gastrointestinal. No obstante, estos no pueden prevenir las consecuencias más graves de la enfermedad.

Pronóstico

El pronóstico de la gastroenteritis suele ser favorable después de proporcionar una rehidratación adecuada en los pacientes. De hecho, en la mayoría de los casos no se necesitan medicamentos. Sin embargo, los pacientes inmunodeprimidos, los lactantes y los adultos mayores pueden tener complicaciones graves porque su sistema inmunitario no tiene las mejores condiciones.

En los casos mencionados, o cuando existen simultáneamente otras enfermedades como la diabetes e insuficiencia renal, puede haber una crisis de deshidratación grave que conlleva a la hospitalización. Cabe recordar que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gastroenteritis y las enfermedades diarreicas representan la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años.

Prevención

La higiene es un factor determinante a la hora de prevenir la gastroenteritis. Si hay una persona con gastroenteritis en la casa, las medidas higiénicas son la principal forma de prevenir su propagación. Algunas sugerencias de prevención son las siguientes:

  • Limpiar frecuentemente el inodoro con desinfectante.
  • Evitar compartir toallas y utensilios con personas que presenten algún síntoma de gastroenteritis.
  • Insistir con el lavado frecuente de manos de los integrantes de la familia. Este hábito disminuye hasta un 30 % la incidencia de gastroenteritis.
  • Evitar comer alimentos que no ofrezcan garantías sanitarias como los que se venden en la calle, por ejemplo.
  • Tomar siempre agua tratada, hervida o envasada.
  • Lavar y desinfectar las verduras y las frutas antes de comerlas.
  • Refrigerar los alimentos, tales como quesos, leche, manteca, crema, carnes.

En la actualidad, se están llevando a cabo programas de vacunación contra rotavirus, que están siendo muy eficaces a nivel mundial. Su administración en poblaciones de riesgo puede ser clave para evitar la propagación de esta enfermedad.

Para resumir, la gastroenteritis es una enfermedad que a menudo cursa con síntomas leves o moderados. Aunque pocos casos conducen a complicaciones graves, es importante solicitar atención médica para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado.