Hipertiroidismo

24 Agosto, 2020
El hipertiroidismo se desarrolla cuando la glándula tiroides segrega demasiadas hormonas. Al causar un incremento en la tasa metabólica, conlleva a una pérdida involuntaria de peso, palpitaciones, irritabilidad, presión arterial alta, entre otras complicaciones.
Hipertiroidismo


El hipertiroidismo, también llamado tiroides hiperactiva, es un trastorno que se desarrolla cuando hay una sobreproducción de hormona tiroidea en el cuerpo. Compromete la salud de la tiroides, una glándula en forma de mariposa que se encuentra ubicada en la parte frontal del cuello.

La tiroides es la encargada de regular el metabolismo a través de la segregación de hormonas. A su vez, interfiere en funciones vitales como el ritmo cardíaco, la digestión, la síntesis de vitaminas, la temperatura corporal, entre otros. Por eso, cualquier alteración que sufra en su funcionamiento conduce a varios problemas de salud.

En este caso en particular, la producción excesiva de hormonas puede detonar una pérdida notoria de peso, palpitaciones, menstruaciones irregulares y otros síntomas. Además, en ocasiones incide en la inflamación de la tiroides, una condición llamada bocio.

¿Qué es el hipertiroidismo?

El hipertiroidismo es una de las enfermedades de la tiroides. Ocurre cuando la glándula tiroidea produce demasiada tetrayodotironina (T4) y triyodotironina (T3), dos hormonas primarias que se encargan de regular la forma en que las células utilizan la energía.

Estas hormonas son vitales ya que, entre otras cosas, intervienen en el desarrollo del sistema nervioso, la frecuencia cardíaca, la síntesis de glucógeno y muchos otros procesos de los sistemas que componen el organismo. Debido a esto, su sobreproducción causa una tasa metabólica excesivamente alta, que se conoce como estado hipermetabólico.

La enfermedad puede causar graves complicaciones cuando no se interviene de manera oportuna. Sin embargo, la mayoría de pacientes responden bien al tratamiento cuando se logra un diagnóstico preciso y oportuno. En raras ocasiones, es necesario un procedimiento para extirpar toda o parte de la glándula tiroides.

Paciente con hipertiroidismo
La sobreproducción de hormonas tiroideas produce un estado hipermetabólico que altera varias funciones del cuerpo. Por eso, los pacientes con hipertiroidismo suelen tener una pérdida notoria de peso, además de palpitaciones, periodos irregulares, entre otros.

Causas del hipertiroidismo

El hipertiroidismo se produce cuando la glándula tiroides produce demasiada tetrayodotironina (T4), triyodotironina (T3) o ambas. En la mayoría de los casos, dicha sobreproducción se debe a la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune que hace que los anticuerpos estimulen la tiroides para producir demasiada hormona.

La condición puede afectar a cualquier persona, aunque es más común en las mujeres. Suele repetirse en varios miembros de una misma familia, razón por la cual el hipertiroidismo también se asocia con factores genéticos. Otras posibles causas del hipertiroidismo son las siguientes:

  • Exceso de yodo, un ingrediente clave en la producción de T4 y T3.
  • Tiroiditis, o inflamación de la tiroides, que se puede dar por infecciones virales, algunos medicamentos o después del embarazo.
  • Tumores benignos de la tiroides o de la glándula pituitaria.
  • Tumores de los ovarios o testículos (poco frecuente).
  • Grandes dosis de hormona tiroidea tomada a través de suplementos dietéticos o medicamentos.

Factores de riesgo

Hay más probabilidades de tener hipertiroidismo cuando hay antecedentes familiares de la enfermedad. Asimismo, el riesgo incrementa si la persona tiene un historial médico personal de la enfermedad de Graves o de otras condiciones como la diabetes tipo 1, anemia perniciosa o insuficiencia suprarrenal primaria. Otros factores de riesgo son:

  • Ser de sexo femenino.
  • Consumir alimentos o medicamentos que contienen altos niveles de yodo.
  • Someterse a exámenes imagenológicos médicos con medio de contraste que tenga yodo (poco frecuente).
  • Infecciones virales.
  • Embarazo (del 5 al 8 % de las mujeres desarrollan tiroiditis postparto).
  • Ser mayor de 35 años.

Síntomas

Las manifestaciones clínicas del hipertiroidismo son muy amplias, debido al papel que desempeña la glándula tiroidea sobre distintos procesos del organismo. A nivel general, un aumento en la concentración de hormonas tiroideas acelera el metabolismo, lo cual detona gran parte de los síntomas.

Es importante tener en cuenta que la enfermedad no tiene el mismo cuadro clínico en todos los pacientes. De hecho, los síntomas pueden ser leves o severos, en función de su causa. Muchos de estos, inclusive, se pueden evitar con el tratamiento. Los más comunes son los siguientes:

  • Intolerancia al calor, con sensación de sofocos y sudoración. Es habitual, pero no la norma, que la piel se encuentre caliente y húmeda de manera constante. Esto se debe a que, al acelerarse el metabolismo, se produce calor (termogénesis), que lleva a la producción de sudor.
  • Pérdida de peso con apetito normal, o incluso incrementado.
  • Debilidad muscular en las extremidades. Se debe a la destrucción de las proteínas contráctiles de los músculos por el aumento del metabolismo.
  • Aumento del número de deposiciones. Esto es debido a que se incrementa la actividad peristáltica del intestino.
  • El cuadro se acompaña en muchos casos de temblores, sensación de nerviosismo, labilidad emocional, irritabilidad, entre otros. Además, puede incidir en los trastornos del sueño
  • Problemas capilares, como cabello seco y quebradizo o caída excesiva.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco, como la taquicardia y la fibrilación auricular.
  • Existe la posibilidad de que aparezca bocio, especialmente si se trata de una enfermedad de Graves Basedow. Además, este cuadro se acompaña de exoftalmos, una patología que retrae los párpados como si la persona tuviese «ojos saltones».
Médico examen de hipertiroidismo
El cuadro clínico del hipertiroidismo suele derivarse de la aceleración que causa sobre el metabolismo. Los pacientes suelen experimentar pérdida de peso, alteraciones del ritmo cardíaco, sofocos, problemas digestivos, entre otros.

Complicaciones

Los síntomas iniciales del hipertiroidismo se pueden confundir con otras enfermedades. De hecho, muchos les restan importancia porque no se consideran graves. No obstante, la falta de tratamiento de esta enfermedad puede conducir a graves complicaciones. Estas comprenden lo siguiente:

  • Fibrilación auricular, que aumenta el riesgo de tener un accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Huesos de cristal. En casos de enfermedad de evolución larga y sin tratar, puede aparecer osteoporosis.
  • Problemas en la vista, como la protrusión, los ojos hinchados y enrojecidos, la sensibilidad a la luz y la visión borrosa o doble.
  • Crisis toritóxica, que causa una intensificación repentina de los síntomas y, a su vez,  provoca fibre, delirios y pulso acelerado.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad se realiza a través de la evaluación del historial clínico y una exploración física del paciente. Posteriormente, el médico solicita que el paciente se realice una serie de análisis, entre los cuales se encuentra una analítica con hemograma completo y bioquímica. En esta, pueden detectarse las concentraciones de hormonas tiroideas y de TSH.

Por otra parte, se solicitan otros estudios como los siguientes:

  • El estudio de autoanticuerpos.
  • La gammagrafía tiroidea (que sirve para el estudio del tamaño y morfología de la glándula, así como de posibles tumores).
  • La ecografía de la glándula.
  • La ecografía con punción – aspiración con aguja fina (Eco – PAAF).

Tratamiento

En la actualidad hay disponibles varios tratamientos para sobrellevar el hipertiroidismo. Su enfoque depende en gran medida de la edad del paciente, la causa subyacente de la enfermedad y su nivel de gravedad.

En la mayoría de los casos, los síntomas pueden controlarse con fármacos antitiroideos. No obstante, estos no modifican los mecanismos subyacentes ni mejoran los exoftalmos propios de la enfermedad de Graves.

Medicamentos

Los medicamentos para el hipertiroidismo contribuyen a reducir la actividad de la tiroides para regular la producción de hormonas. Sus dosis pueden variar en cada paciente, según las consideraciones del profesional. Los más comunes son los siguientes:

  • Yodo radioactivo: suele ser la primera opción para el tratamiento del hipertiroidismo. Su función es destruir las células que producen hormonas. Los efectos secundarios incluyen boca seca ,ojos secos, dolor de garganta y cambios en el gusto.
  • Tioureilenos: estos reducen la formación de hormonas tiroideas por la glándula, lo que consigue una disminución de los síntomas de la enfermedad. Entre las opciones se destacan el carbimazol, el metimazol y el propiltiouracilo. Sus reacciones adversas incluyen cefaleas, náuseas, ictericia y dolor articular.
  • Betabloqueadores: son fármacos útiles a la hora de disminuir algunos de los síntomas del hipertiroidismo, tales como la taquicardia o la agitación. No se recomiendan para pacientes con asma y sus efectos secundarios pueden incluir fatiga y disfunción sexual.

Cirugía

La extirpación quirúrgica de la glándula tiroidea (tiroidectomía) es una opción terapéutica válida en personas jóvenes con hipertiroidismo. De hecho, se recurre a la cirugía cuando existe por lo menos uno o más de los siguientes factores:

  • Bocio pronunciado.
  • Alergias a fármacos antitiroideos.
  • Efectos secundarios graves a los antitiroideos utilizados.
  • Embarazo.

En este procedimiento, el médico quita la mayor parte de la glándula. Por ello, acarrea riesgos como daño en las cuerdas vocales y las glándulas paratiroides, otras pequeñas glándulas cuya función es ayudar a controlar el nivel de calcio en la sangre.

Lo anterior obliga a seguir un tratamiento de por vida con levotiroxina (Levoxyl, Synthroid y otros) para sustituir la cantidad necesaria de hormona tiroidea en el organismo. Asimismo, puede ser necesaria una medicación para regular los niveles de calcio en la sangre en caso de que las glándulas paratiroideas resulten afectadas.

Tratamiento del hipertiroidismo
Las opciones terapéuticas contra el hipertiroidismo pueden variar en cada persona. En general, es necesario modificar el estilo de vida.

Estilo de vida

Gran parte de los síntomas del hipertiroidismo mejoran tras varias semanas de tratamiento médico. No obstante, para complementar sus efectos, el médico puede sugerir varios cambios en el estilo de vida. En primer lugar, recomendará controlar la ingesta de yodo en la dieta, pues puede empeorar la enfermedad.

Por otro lado, buscará crear pautas saludables para la alimentación regular, pues es determinante para paliar varios efectos del hipertiroidismo. Así pues, lo ideal es aumentar el consumo de calcio, sodio y vitamina D, cuya asimilación ayuda a evitar el debilitamiento de los huesos. Otros hábitos recomendables son los siguientes:

  • Hacer ejercicio físico moderado.
  • Practicar técnicas de relajación.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Si hay oftalmopatía tiroidea, es importante cuidar los ojos usando gotas lubricantes y gafas de sol.

Pronóstico

El hipertiroidismo puede mejorar de manera significativa si se interviene de manera oportuna. De hecho, en ocasiones algunos de sus síntomas desaparecen sin tratamiento. El médico puede sugerir controles con el endocrinólogo, especialista en el tratamiento de los sistemas hormonales del cuerpo.

El profesional puede ayudar a elegir el mejor tratamiento para regular la cantidad de hormona tiroidea y, de este modo, prevenir complicaciones. Hay que tener en cuenta que factores como el estrés y las infecciones predisponen a una liberación excesiva de hormona tiroidea, lo cual empeora los síntomas. Por eso, también deben diseñarse estrategias para evitarlos.

El pronóstico a largo plazo del hipotiroidismo varía en función de su causa. Si su origen es la enfermedad de Graves, los síntomas pueden empeorar en poco tiempo sin un tratamiento. Las complicaciones de esta patología afectan la calidad de vida y pueden ser potencialmente mortales.

Prevención

Es difícil adoptar un plan para prevenir el hipertiroidismo, ya que las alteraciones hormonales que implica suelen tener su origen en patologías que no dependen del autocuidado. Pese a esto, se aconseja un control en la ingesta de alimentos o suplementos ricos en yodo, que pueden incidir en este trastorno.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el yodo interviene en varios procesos metabólicos del cuerpo. Por eso, no debe eliminarse por completo de la alimentación. En lugar de esto, lo idóneo es establecer una dosis adecuada con la ayuda de un médico o especialista. Otras medidas que pueden ayudar incluyen lo siguiente:

  • Evitar el consumo o exposición al tabaco.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Mantener una alimentación balanceada y saludable.
  • Hacer ejercicio moderado.
  • Manejar el estrés.

La evolución del hipertiroidismo puede variar en cada persona, según sea su causa. Algunos síntomas se confunden con otras afecciones y pueden dificultar el diagnóstico. Por eso, ante cualquier sospecha de la enfermedad es primordial solicitar los exámenes médicos pertinentes.