Hipotiroidismo

24 Agosto, 2020
El hipotiroidismo afecta más a las mujeres que a los hombres, especialmente a partir de los 60 años; sin embargo, puede comenzar a cualquier edad. Su diagnóstico temprano es determinante para frenar su evolución.
Hipotiroidismo


El hipotiroidismo es una enfermedad que se desarrolla por una disfunción de la tiroides, una glándula pequeña con forma de mariposa que se encuentra ubicada en la parte frontal del cuello. Su función es liberar hormonas para ayudar al organismo a regular y usar la energía.

Entre otras cosas, la tiroides incide en el funcionamiento del metabolismo, el ritmo cardíaco y el sistema digestivo. Por eso, cuando disminuye su producción de hormonas, las funciones naturales del organismo empiezan a presentar problemas.

Esta condición afecta más a las mujeres que a los hombres, sobre todo a partir de los 60 años; sin embargo, puede comenzar a cualquier edad. Dado que rara vez provoca síntomas en sus etapas iniciales, el diagnóstico tiende a demorarse. Por eso, es importante saber cómo se manifiesta y cuáles son los factores determinantes para un diagnóstico oportuno.

¿Qué es el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo o tiroides hipoactiva es una enfermedad de la glándula tiroidea que se desarrolla por una disminución de la producción de hormonas. Este desequilibrio altera las reacciones químicas del cuerpo y, a su vez, produce interferencias en la actividad del metabolismo, el sistema cardiovascular y el estado de ánimo.

Dicho de otra manera, el término «hipotiroidismo» describe un conjunto de manifestaciones clínicas que se derivan de una menor acción de las hormonas tiroideas sobre los tejidos. Sin embargo, su evolución es lenta y muchos de sus síntomas solo se manifiestan cuando la enfermedad está avanzada.

Funcionamiento del eje hipotálamo – hipófisis – tiroides

La tirotropina, hormona estimulante de la tiroides (THS) se libera en la hipófisis anterior en respuesta a la hormona liberadora de tirotropina(TRH) hipotalámica.

La TSH se une a sus receptores específicos, localizados en las células del tiroides. En respuesta, se inician una serie de procesos cuyo resultado final es la síntesis y liberación de hormonas tiroideas.

  • La T4 (tiroxina o tetrayodotironina) se sintetiza al 100 % en la tiroides.
  • Un 20 % de la T3 (triyodotironina) se sintetiza en la tiroides. El otro 80 % se sintetiza en los tejidos diana a expensas de la T4, proceso mediado por una desyodinasa.
  • Parte de la T4 pasa a su forma inactiva, la T3r, también por acción de una desyodinasa.

La regulación se establece por medio de un mecanismo de retroalimentación (feedback) negativa. Cuando la concentración de T3 y T4 alcanza valores fisiológicos, se inhibe la secreción de TSH y de TRH, es decir, se deja de estimular su liberación.

¿Qué es el hipotiroidismo?
El hipotiroidismo es una disfunción de la glándula tiroidea que se produce por una disminución en la producción de hormonas. A menudo, se da en mujeres mayores de 60 años, pero afecta a ambos sexos y se puede desarrollar a cualquier edad.
Frutas adecuadas para el hipotiroidismo

El hipotiroidismo, se presenta cuando la glándula tiroides reduce su actividad y produce menor cantidad de hormonas. Estas hormonas tiroideas llevan a cabo diversas funciones importantes, tales como: Regulan el metabolismo. Equilibran el crecimiento y el grado de funcionalidad de…

Causas del hipotiroidismo

La causa principal del hipotiroidismo es la disminución en la secreción de hormonas tiroideas. Al causar una alteración en el equilibrio de las reacciones químicas del cuerpo, la enfermedad detona una amplia variedad de síntomas. De acuerdo con el nivel anatómico donde se ha producido la alteración, se puede clasificar el hipotiroidismo en primario, secundario o terciario.

Hipotiroidismo primario

La alteración asienta en la propia tiroides. En este sentido, la glándula disminuye la producción de hormonas tiroideas por las siguientes situaciones:

  • Una pérdida de masa glandular. Si disminuye el número de células glandulares, baja la cantidad de hormonas que se producen. Esto es lo que ocurre en la tiroiditis autoinmune (principal causa de hipotiroidismo en el adulto). También como consecuencia de tratamientos con yodo radioactivo o tras una tiroidectomía (extirpación total o parcial del tiroides).
  • Un defecto congénito del desarrollo del tiroides.
  • Un aporte insuficiente de yodo con la dieta (principal causa de la enfermedad en los países en vías de desarrollo).
  • Un bloqueo en la síntesis de hormonas tiroideas. El proceso de producción de hormonas tiroideas se puede alterar en cualquiera de sus pasos por motivos internos o externos. Cuando el origen es endógeno la alteración se debe a un fallo congénito durante el proceso. Cuando es externo, se debe, en la mayoría de los casos, a la toma de algunos medicamentos (sales de litio).

Dado que el eje hipotálamo – hipófisis – tiroides obedece a un mecanismo de retroalimentación negativa, un descenso de hormonas tiroideas tiene como resultado final un aumento de la TSH (con la finalidad de aumentar las hormonas tiroideas). El aumento de la TSH por encima de los valores normales es el dato analítico más sensible para el diagnóstico de hipotiroidismo primario.

Hipotiroidismo secundario

En el hipotiroidismo secundario disminuye la secreción de hormonas tiroideas como consecuencia de un fallo en la producción de TSH en la hipófisisAl estar por debajo de los niveles normales, no estimula de manera óptima la tiroides y se presentan fallos. El resultado, por tanto, es una producción reducida de T3 y T4.

Para ser más exactos, esto puede ocurrir por las siguientes razones:

  • Una necrosis isquémica de la glándula(muerte celular por falta de riego sanguíneo).
  • La presencia de algunos tumores.
  • A un fallo global de la hipófisis anterior, lo que se conoce como síndrome de Sheehan.

Debido al mecanismo de retroalimentación negativa que regula el eje, el resultado es un aumento de la TRH (para estimular la secreción TSH). Sin embargo, este aumento no tendrá ningún efecto sobre la hipófisis, ya que es en ella donde asienta el fallo. Es decir, en el hipotiroidismo secundario no hay respuesta a un aumento de TRH propio o administrado de manera exógena.

Hipotiroidismo terciario

En este caso, la hipofunción tiroidea se debe a una disminución en la secreción de TRH en el hipotálamo. Al reducir la estimulación de la hipófisis, esta secreta una menor cantidad de TSH. Como consecuencia, disminuye también la estimulación del tiroides, que secreta menos cantidad de T4 y T3.

En este caso, aunque disminuyen las hormonas tiroideas no hay un aumento de la TRH hipotalámica. Sin embargo, el defecto puede corregirse mediante la administración exógena de TRH puesto que la hipófisis sí responde a él.

Resistencia periférica de los tejidos a las hormonas 

La resistencia periférica de los tejidos a las hormonas ocurre en muy raras ocasiones. Se producen mutaciones en los genes relacionados con los receptores tiroideos presentes en los tejidos. En consecuencia, se altera su funcionamiento normal y no hay respuesta a las hormonas.

En otros casos, también muy raros, el problema puede deberse a la inactivación periférica de las hormonas tiroideas. Puede haber alteraciones en los procesos de conversión de T4 a T3 y en el de T4 a T3r. Así, se inhibe el paso de T4 a T3, objetivándose una disminución de T3 en la analítica, y aumenta la T3r, forma inactiva de las hormonas.

Factores de riesgo

El hipotiroidismo puede afectar a cualquier persona, sobre todo si hay antecedentes familiares de enfermedad tiroidea. Sin embargo, hay otros factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir este problema. A continuación, los comentamos.

  • Ser mujer mayor de 60 años.
  • Tener enfermedades autoinmunes.
  • Padecer una enfermedad inflamatoria crónica.
  • Sufrir una anomalía congénita.
  • Haber recibido un tratamiento con yodo radioactivo o con medicamentos antitiroideos.
  • Someterse a una cirugía de tiroides (tiroidectomía parcial).
  • Recibir radiación en el cuello o en la parte superior del pecho.
  • Estar embarazada o haber dado a luz en los últimos seis meses.

Síntomas

Los síntomas que presenta esta enfermedad dependen de la gravedad en la deficiencia hormonal. La evolución suele ser gradual y pueden pasar varios años antes que se muestre por completo el cuadro de hipotiroidismo.

Hay que destacar que en su origen puede pasar desapercibida o confundirse con síntomas propios del envejecimiento, como la fatiga o el aumento de peso. No obstante, los síntomas más frecuentes del hipotiroidismo son los siguientes:

  • Sensación constante de frío independiente de la temperatura ambiente.
  • Piel pálida, fría y áspera. El pelo, las cejas y las pestañas se vuelven frágiles y tienden a caerse.
  • Disminución de la frecuencia cardiaca e hipertensión arterial.
  • Aumento de peso.
  • Voz ronca.
  • Estreñimiento por enlentecimiento intestinal.
  • Cambios bruscos en el estado de ánimo.
  • Disminución de la concentración, alteraciones de la memoria y el lenguaje. El paciente se encuentra aletargado.
  • En casos de mal control y larga evolución puede aparecer un tipo de coma llamado coma mixedematoso.
  • Anemia e hipocolesterolemia.
  • En niños: retraso del crecimiento y desarrollo mental deficiente.
Mujer con síntomas de hipotiroidismo.
Los pacientes con hipotiroidismo pueden presentar una amplia variedad de síntomas, dado que las hormonas tiroideas inciden en muchas funciones biológicas. Con frecuencia, la persona experimenta fatiga, aumento de peso y cambios de humor.

Complicaciones

Cuando no se trata el hipotiroidismo de manera oportuna, los síntomas pueden evolucionar hasta provocar complicaciones graves. Dado que la glándula tiroides sigue estimulándose constantemente para liberar más hormonas, se puede producir un agrandamiento de la tiroides (bocio).

Los casos de coma mixedematoso o hipotiroidismo avanzado son poco frecuentes, pero cuando ocurren pueden poner en peligro la vida del paciente. Sus síntomas incluyen presión arterial baja, disminución de la respiración y de la temperatura corporal, ausencia de respuesta, entre otros.

Otras complicaciones relacionadas con el hipotiroidismo son las siguientes:

  • Problemas del corazón.
  • Neuropatía periférica.
  • Infertilidad.
  • Defectos congénitos.
  • Problemas de salud mental.

Diagnóstico

Para realizar el diagnóstico de hipotiroidismo se tienen en cuenta los síntomas y el historial familiar del paciente. No obstante, la prueba para diagnosticar el estado del funcionamiento de la glándula tiroides se llama TSH o prueba de la tirotropina.

Con este método de diagnóstico, a través de un análisis de sangre, se puede conocer con total fiabilidad el tipo de disfunción de la tiroides. De manera general:

  • Disminución de T3 y T4 libres y aumento de TSH: hipotiroidismo primario.
  • T3 y T4 por debajo del límite inferior normal + disminución de TSH sin respuesta a TRH exógena: hipotiroidismo secundario.
  • Disminución de T3 y T4 + disminución de TSH con respuesta a TRH exógena: hipotiroidismo terciario.

Otras pruebas pueden incluir los estudios morfológicos mediante gammagrafía con yodo radioactivo y la ecografía tiroidea.

Tratamiento

El hipotiroidismo no tiene cura; no obstante, su tratamiento oportuno es determinante para controlar los síntomas y evitar otras complicaciones. De hecho, uno de los objetivos del tratamiento es restablecer la concentración de la tiroxina, la hormona tiroidea también conocida como T4.

Se administra T4 y no triyodotironina (T3) porque la primera posee mayor semivida. Además, en el organismo, una parte se transforma en T3, con lo que no es necesario reemplazar esta última. Salvo excepciones, el tratamiento del hipotiroidismo es de por vida. No obstante, con la dosis adecuada, los pacientes hipotiroideos no poseen limitación alguna para sus actividades.

El medicamento utilizado por excelencia es la levotiroxina, que se debe prescribir con la menor dosis posible que sea capaz de restablecer los niveles de la T4.  Para establecer la dosis adecuada, el médico llevará a cabo una evaluación del paciente, basándose en factores como la edad, el peso, el estado de salud actual y la historia clínica.

Tras iniciar el tratamiento farmacológico, el profesional puede sugerir una revisión de los niveles hormonales cada dos o tres meses. Luego de esto, los niveles de hormona tiroidea se deben vigilar al menos una vez al año. 

Tratamiento
Una vez confirmado el diagnóstico de hipotiroidismo, es necesario acceder a un tratamiento para restablecer la hormona tiroidea.

Consideraciones

Los pacientes que están bajo el tratamiento para el hipotiroidismo deben tener en cuenta una serie de consejos generales. Estos, a menudo, son resaltados por el médico encargado. A continuación, los detallamos.

  • Informar al médico en caso de cambiar la marca del medicamento que está utilizando.
  • Tomar la medicación en ayunas. La alimentación puede interferir en la absorción del medicamento, sobre todo las dietas ricas en soja o fibra.
  • Aunque los síntomas mejoren, no se debe abandonar el tratamiento sin haber consultado previamente al médico.
  • Se debe tener precaución si se toman suplementos alimentarios o medicamentos que se unan a los ácidos biliares. Se recomienda esperar unas 4 horas antes de la administración del tratamiento.
  • Mantener una dieta equilibrada. Los pacientes  con hipotiroidismo tienden a aumentar de peso, por lo que se recomienda una dieta baja en grasa y abundante en frutas y verduras.

Un exceso de actividad de las hormonas tiroideas puede detonar algunos síntomas. Por eso, es importante consultar al médico en caso de presentar reacciones adversas tras iniciar el tratamiento sustitutivo de hormonas tiroideas. Esto puede incluir lo siguiente:

  • Pérdida rápida de peso.
  • Sudoración.
  • Inquietud o temblores.
  • Palpitaciones.

Pronóstico

En la mayoría de los casos, los pacientes con hipotiroidismo pueden llevar una calidad de vida normal con el tratamiento apropiado. Este permite mantener las hormonas tiroideas en niveles estables, lo cual disminuye la evolución de los síntomas. Sin embargo, la medicación debe tomarse por el resto de la vida, a menos que el médico sugiera suspenderlo.

Prevención

Por lo general, y en función de su causa, no es posible prevenir el hipotiroidismo. Para evitar una recaída, es primordial seguir el tratamiento hormonal y mejorar el estilo de vida. Si el hipotiroidismo surge de un déficit de yodo, los síntomas mejoran con el consumo de los alimentos que lo contienen (sal yodada y pescado, por ejemplo).

La cantidad de yodo varía de acuerdo al sexo, edad y condiciones físicas de cada persona. En general, bastaría con tomar unos 150 microgramos diarios para cubrir las necesidades de este mineral. Cabe apuntar, además, que exceder las dosis de yodo es contraproducente para esta enfermedad.

Otras recomendaciones para prevenir y reducir el impacto del hipotiroidismo son las siguientes:

El hipotiroidismo no controlado puede derivar un fuerte impacto sobre la vida de los pacientes. Por eso, ante sus primeras manifestaciones es importante confirmar el diagnóstico. Con un manejo adecuado del mismo, las personas afectadas pueden tener una buena calidad de vida.