Enfisema pulmonar: causas y síntomas

María Eugenia Thomas 13 diciembre, 2017
El enfisema pulmonar es una grave afección de los pulmones que en un principio puede pasar desapercibida.

El enfisema es una enfermedad crónica que causa principalmente dificultad para respirar debido al deterioro de los alvéolos, pequeñas bolsas de aire que constituyen los pulmones. El flujo de aire en la exhalación es rico en oxígeno ya que los alvéolos dañados no intercambian gases durante la respiración.

En las personas con enfisema, el tejido pulmonar involucrado en el intercambio de gases se deteriora progresivamente. Esta enfermedad está incluida en un grupo de patologías denominadas enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC.

¿Cómo evoluciona el enfisema?

El enfisema cambia la anatomía del pulmón destruyendo el tejido pulmonar circundante a las vías respiratorias más pequeñas. Cuando se daña este tejido, las vías respiratorias se colapsan, lo que dificulta que los pulmones se vacíen y el aire queda atrapado en los alvéolos.

El tejido pulmonar normal es similar a una esponja. El pulmón enfisematoso se parece a una esponja vieja, usada, con agujeros grandes y una elasticidad muy reducida. Esta enfermedad se caracteriza por la destrucción de este tejido esponjoso. Además, afecta gravemente a los vasos sanguíneos más pequeños pequeños y a las vías respiratorias que se extienden por todo el pulmón. Por lo tanto, no solo se ve afectado el flujo de aire, sino también el flujo sanguíneo.

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¿Qué causa el enfisema?

Tabaquismo:

Consumo de tabaco y tabaquismo pasivo

Fumar cigarrillos es de lejos el comportamiento que más predispone a las personas a desarrollar esta enfermedad, pero también es la causa más prevenible. La importancia del tabaquismo como factor de riesgo para desarrollar enfisema no se debe entender como una exageración. El humo del cigarrillo contribuye al desarrollo de este proceso de dos maneras:

  • Destruye el tejido pulmonar, lo que resulta en la obstrucción del flujo de aire y causa inflamación e irritación de las vías respiratorias.
  • Además, el humo hace que se incremente la secreción de las mucosas al mismo tiempo que disminuye la capacidad de eliminar dichas secreciones.

Las células inmunes del pulmón, cuyo trabajo es prevenir y combatir las infecciones, también se ven afectadas por el humo del cigarrillo, perdiendo eficacia para luchar contra las infecciones y/o limpiar los pulmones de las muchas partículas de las que está compuesto el humo.

Deficiencia de la enzima alfa-1-antitripsina

La alfa-1-antitripsina es una molécula que inhibe la actuación de las proteasas en los pulmonesLas personas con deficiencia de esta enzima no pueden combatir los efectos destructivos de las proteasas. La destrucción de tejido por proteasas produce efectos similares a los observados con el tabaquismo.

Contaminación del aire

Contaminación del aire

La contaminación del aire actúa de manera similar al humo del cigarrillo. Los contaminantes causan inflamación en las vías respiratorias, lo que conduce a la destrucción del tejido pulmonar.

Factores genéticos y hereditarios

Los parientes cercanos a personas que padecen enfisema tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad. Sin embargo, los factores genéticos ligados a esta patología siguen estar del todo claros. Los hombres son más propensos a desarrollar enfisema que las mujeres. La razón exacta de esto es desconocida, pero se sospecha que la distinta regulación hormonal entre unos y otros tiene algo que ver.

La edad avanzada constituye otro factor de riesgo. La función pulmonar normalmente disminuye con la edad, por lo tanto, es lógico pensar que cuanto mayor sea la persona, mayor será la probabilidad de desarrollar enfisema pulmonar.

Es importante destacar que la EPOC a menudo no es enfisema o bronquitis, sino la combinación de ambos problemas.

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Síntomas y signos de enfisema

La falta de oxígeno es el síntoma más común. La tos, a veces causada por el exceso de producción de moco y las sibilancias también pueden ser síntomas de esta enfermedad. Además, puede notar que su tolerancia al ejercicio disminuye con el tiempo.

El enfisema por lo general se desarrolla lentamente. Es posible que padezca la enfermedad y no tenga ningún episodio agudo de dificultad para respirar. El deterioro lento y progresivo es el motivo por el que el enfisema pulmonar puede pasar desapercibido.

Uno de los signos distintivos de enfisema es el llamado pursed-lipbreathing. La persona con enfisema lucha por exhalar completamente en un intento de vaciar el aire atrapado sin conseguirlo. Para ello, fruncen los labios, dejando solo una pequeña abertura. Posteriormente exhalan y los labios bloquean el flujo de aire, lo que aumenta la presión en las vías respiratorias colapsadas. Lo que permite que el aire atrapado se vacíe al abrir los labios.

Las personas con enfisema pueden desarrollar una característica anatómica llamada cofre de barril, donde la distancia desde el pecho a la espalda, que normalmente es menor que la distancia de un costado a otro, se vuelve más pronunciada debido al aire que queda atrapado detrás de las vías aéreas obstruidas.

¿Cuándo buscar atención médica?

Cuándo buscar atención médica

Si tiene dificultad para respirar durante un periodo más o menos largo de tiempo, busque atención médica. La dificultad para respirar puede ser consecuencia de otras enfermedades, particularmente las cardíacas por lo que es importante no pasar por alto este síntoma. Una disminución gradual en la capacidad para hacer ejercicio o realizar sus actividades diarias, una tos persistente o sibilancias también pueden ser motivo para hacer una visita al médico.

Muchos estudios recientes han demostrado que hasta el 25% de los fumadores pueden tener EPOC y no saberlo. Debido a que el tabaquismo es un factor de riesgo tan importante, es recomendable que acuda al médico en busca de ayuda para dejar de fumar incluso si no presenta los síntomas mencionados anteriormente. El apoyo de un médico puede hacer que el proceso sea más fácil.

Cualquier indicio de que los labios, la lengua, las uñas de las manos o la piel adquieran un tono azul debería alertarnos. Este signo, denominado cianosis, implica un transporte de oxígeno ineficiente, posiblemente relacionado con una afección pulmonar.

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