Enseña a tu hijo a ayudar a otros

Es esencial enseñarles a los hijos a ayudar a los demás, ya que esto permite crear conciencia colectiva basada en la felicidad, la abundancia y la empatía.

Enseñar a tu hijo a ayudar a otros de manera desinteresada es una lección noble. Para ello, debemos comenzar por las personas que nos rodean. Podemos a poyar a aquellos con los que compartimos diariamente en el momento en que más lo necesiten.

Ayudar a otros te hace feliz porque te da un sentido de logro y puedes notar que los demás valoran lo que haces. Así vas descubriendo el poder que tienes en tu interior. Lo importante es que tu hijo aprenda a practicar la generosidad y la solidaridad desde temprana edad.

No obstante, debes (y debe) tener presente que las personas que ayudas no son las mismas que te ayudarán a ti cuando lo necesitas.

Ideas para enseñar a tu hijo a ayudar a otros

Empatía familiar.

Es importante que los padres comiencen a enseñar a sus hijos a ayudar a otros desde pequeños. Aquí te damos algunas ideas que te pueden ayudar a cultivar este hermoso valor en tu hijo.

Iniciativas en casa

La educación comienza en casa. Por lo cual, es beneficioso enseñar a tu hijo a ayudar a otros desde el seno familiar. Para enseñar y cultivar este hermoso valor es necesario que toda la familia aporte su “granito de arena” para promover la colaboración de unos con otros.

Por lo tanto, los hijos en casa pueden apoyar a sus mayores en las tareas diarias como barrer, lavar los platos, preparar una comida, etc. En el caso de que tengas varios hijos, los mayores pueden auxiliar a los más pequeños en las tareas escolares.

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Hazle saber que nuestros semejantes son importantes

Si algún familiar o amigo está enfermo, pídele a tu hijo que escriba una carta o le haga un dibujo, y juntos se lo podéis entregar. Esta iniciativa es ideal porque si la persona no se encuentra de ánimos para hablar, puede guardarlo y verlo cuando se halle en su mejor momento.

En caso que tu amigo o familiar se encuentre en otra ciudad  o país también puedes utilizar las redes sociales para enviarle los mensajes. Este tipo de gesto lo va a fortalecer y le reanimará.

Ayudar a los adultos

Ayudar a personas de edad avanzada es un gesto muy bonito. En muchas ocasiones ellos no admiten que necesitan ayuda. Sin embargo, y sin resultar condescendiente, puede dulcemente acercarse a ellos y ponerse a su disposición.

Hacer trabajos voluntarios

Una buena forma de ayudar a otros en tu comunidad es hacer trabajos voluntarios. Esto los llenará de experiencias y te dará una nueva perspectiva de vida.

Si a tu hijo le gustan los animales y en tu casa no puede tener una mascota, puedes incentivarlo a sea voluntario en un refugio de animales. De esta manera, se iniciará en tareas sencillas, pero no menos importantes, como pasearlos y suministrarles los alimentos.

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Ayuda espontánea

Durante el día te puedes encontrar con personas desconocidas que necesiten tu apoyo. Por ejemplo, una persona va caminando y se cae. Si te detienes a ayudarla serás un buen modelo para tu hijo porque es una ayuda que no fue solicitada.

Otras iniciativas de ayudar a otros de manera espontánea son: abrir la puerta cuando las persona tienen las manos ocupadas, cederle el asiento a una mujer embarazada o con un niño en brazos o darle una galleta a alguien que viva en la calle, entre otros.

Aunque en la actualidad se ha mermado este tipo de ayuda, hay que retomar la iniciativa de enseñar a tu hijo ayudar a otros. Por muy pequeña que sea la ayuda la persona receptora estará muy agradecida.

Hacer donativos

Puedes seleccionar con tu hijo la ropa, zapatos, juguetes y libros que ya no use, pero que estén en buen estado para poder donarlos. Dile que serán entregados a otros niños, que los necesitan y le darán buen uso.

Consideraciones finales para enseñar a tu hijo a ayudar a otros

Finalmente, lo importante es mirar alrededor y empezar a ofrecer lo mejor de nosotros mismos. Cuando se ayuda de corazón no es un sacrificio y se siente una gran satisfacción. Lo fundamental es hacerlo para ayudar a otro y no por satisfacer el ego personal.

Ser solidarios es una premisa que todo padre está obligado a compartir con sus hijos. El mundo exterior es el reflejo de lo que llevas en el interior. Por eso, ser generoso es esencial para la transformación de tu hijo. Así, cuando sea adulto, se verá reflejado en él toda esa bondad que cultivaste durante su crianza.