¿Entiendes las decepciones? - Mejor con Salud

¿Entiendes las decepciones?

En lugar de tomar las decepciones como algo negativo debemos aprender a percibirlas como un aprendizaje que nos ayuda a madurar y a centrarnos en nosotros mismos antes que en los demás
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¿Sabes para qué sirven las decepciones? Tras ellas, te sientes muy mal e incluso puedes tomar decisiones que no te beneficiarán en nada.

Todo esto porque te encuentras dolido porque esa persona en la que confiabas te falló. Pero… ¿y si te estaba haciendo un favor?

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Tendemos siempre a culpar al otro por hacernos sentir mal, por destrozar la confianza que teníamos puesta en él…

No obstante, tenemos que aprender a ver más allá de lo superficial para comprender cómo las decepciones nos están ayudando a madurar.

Las decepciones te alertan sobre un exceso de expectativas

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Todos tenemos expectativas. No obstante, dejarnos llevar por ellas a veces es un grave error. Creer que ese trabajo será nuestro o que esa persona nos llamará después puede provocar una gran decepción si no sucede.

Consideramos que los demás deben actuar tal y como nosotros lo haríamos o que, si nos prometen algo, ¡tendrían que cumplirlo!

Sin embargo, esa amiga que no te llama tal vez se haya olvidado porque tenía otras cosas que hacer o ese trabajo que no te han dado es porque había otra persona mejor preparada para el puesto.

No obstante, las expectativas que tenías hicieron que, tras comprobar que nada sucedió como deseabas, te vinieras abajo y la tristeza hiciera acto de presencia.

Un exceso de expectativas puede hacer que tu vida se llene más de malos momentos que de buenos. Porque confiar en que las cosas saldrán tal y como nos las dicen o esperamos es algo que nos dolerá.

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Nadie va a actuar como nosotros lo haríamos porque ¡somos personas diferentes! No podemos asegurar nada, porque la vida da mil vueltas y nos sorprende a cada instante.

Asegurar o esperar algo nos augura un doloroso sufrimiento.

Por lo tanto, las decepciones que estás viviendo te gritan que dejes de esperar tanto de los demás, que no te hagas ilusiones antes de tiempo y que aceptes lo que venga tal y como se presente.

¿Te estás dando demasiado a los demás?

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La mayoría de las decepciones surgen en el ámbito de las relaciones porque, en ocasiones, gozamos de una tan baja autoestima que nos apoyamos demasiado en los demás.

De repente, buscamos la aprobación externa, somos felices si el resto también lo es y empezamos a depender de las personas que consideramos importantes para nosotros.

Si un amigo no puede quedar contigo, te vienes abajo; si alguien te cambia los planes a última hora, ¡preparaos para el drama!

Tu autoestima está tan baja que buscas refugio en otras persona y para ello, para que te aprueben y puedas ser feliz a través de ellas, tienes que hacerles sentir bien a través de darte demasiado a ellas.

El hecho de que las decepciones estén presentes en tu vida te está diciendo que dejes de pensar tanto en los demás y que empieces a dirigir el foco hacia ti.

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Deja de buscar la aprobación externa, deja de alimentar esa baja autoestima que tanto daño te está haciendo. Es el momento de priorizarte, de buscar esa felicidad que reside en tu interior.

Porque si hay algo que te está causando mucho sufrimiento es el hecho de creer que solo puedes ser feliz a través de los demás.

La vida está repleta de aprendizajes

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Solo aprendemos cuando algo nos duele, cuando nos hace tanto daño que no nos queda otra que intentar sanar eso que está provocando una gran herida en nosotros.

Para eso están las decepciones, el sufrimiento, el dolor… Para darnos cuenta de que hay algo que tenemos que solucionar en nosotros. ¡Los demás no tienen que cambiar! Somos nosotros.

La vida está llena de múltiples aprendizajes. A veces, caeremos en culpabilidades u optaremos por interpretar el papel de víctimas.

Sin embargo, todo esto no solucionará el problema, pues este solo llegará a su fin cuando empieces a tratarte bien, a quererte, a no darte tanto, a ponerte en primer lugar.

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Aunque cueste, llegará un momento en que te cansarás de recibir tantas decepciones y empezarás a despertar para que dejen de afectarte.

Porque solo a través de tropezarnos una y otra vez contra la misma piedra podemos aprender y superar esa situación que nos estaba haciendo tanto daño.

Imágenes cortesía de JeanFan, Ines Rehberger.