Entrevista a Manuel Antonio Fernández: «La neuropediatría es fundamental»

26 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el neuropediatra Manuel Antonio Fernández
La neurología pediátrica puede mejorar el correcto desarrollo de los niños al detectar de manera temprana posibles problemas del sistema nervioso de nuestros hijos.

La neuropediatría atiende un gran número de patologías de nuestros recién nacidos, niños y adolescentes. Especialistas en neurología pediátrica como el doctor Manuel Antonio Fernández, por ejemplo, nos recuerdan la relevancia de esta área enfocada en los trastornos del sistema nervioso de los pequeños.

Ahora bien, gran parte de los padres desconocen por completo la existencia de estos especialistas. Los problemas neurológicos son casi siempre muy leves, pero también comunes: retraso motor y comunicativo, problemas del sueño, dolores de cabeza, hiperactividad…

Este tipo de condiciones generan casi siempre muchas dudas e incertidumbre en las familias. Saber que podemos contar con este tipo de profesionales especializados es decisivo; de este modo, podemos tratar un gran número de realidades clínicas de forma temprana para favorecer un mejor desarrollo en los niños.

Hablamos sobre este tema tan importante con uno de los exponentes más reconocidos en este campo: el doctor Manuel Antonio Fernández.

“Gracias a estos avances en genética o técnicas de diagnóstico podemos conocer mucho mejor las causas, los síntomas y el pronóstico de muchas enfermedades neurológicas que antes ni siquiera se conocían”.

-Manuel Antonio Fernández, neuropediatra-

Entrevista al doctor Manuel Antonio Fernández

Si hablamos de neuropediatría es casi inevitable no referirnos al doctor Manuel Antonio Fernández. Reconocido como el mejor pediatra de España en los Doctoralia Adwards y uno de los profesionales más apreciados en esta área por parte de miles de familias y otros profesionales que destacan ante todo su atención, cercanía y amplia experiencia.

Problemas de conducta y aprendizaje, autismo, trastorno de atención con o sin hiperactividad, bebés que tardan mucho en ponerse de pie o en gatear… Tal y como nos explica el doctor Férnández, los problemas neurológicos infantiles pueden ser muy amplios, y la neuropediatría la mejor herramienta para detectar, tratar y acompañar a la familia en este tipo de abordajes.

Saber que todo va a ir bien, que contamos con verdaderos expertos en este campo específico de la pediatría es, sin duda, una gran ayuda. Hablamos sobre neuropediatría con el doctor Manuel Antonio Fernández.

Niño con tdah

P. ¿Qué es la neuropediatría?

¿Sabías que la mayoría de los padres no saben de la existencia de los neuropediatras? Uno de los primeros problemas que nos encontramos dentro de este mundo es que los padres ni siquiera saben qué es un neuropediatra. A veces, no han oído esta palabra. Es fundamental aclarar esto para que los padres sepan dónde acudir cuando su hijo tiene problemas.

La Neuropediatría o la Neurología pediátrica es la especialidad dentro de la pediatría que se ocupa de supervisar el correcto desarrollo del sistema nervioso y de tratar las alteraciones que este pueda sufrir. El periodo de desarrollo que abarca la neurología infantil, como la pediatría, va desde el momento mismo de la concepción hasta el final del proceso. Esto puede alcanzar más allá de los 18 años.

P. Por lo tanto, ¿cuándo tienen que llevar los padres a sus hijos al neuropediatra?

Siempre que haya necesidad de comprobar la existencia de un desarrollo neurológico normal o aparezca alguna señal de enfermedad que afecte al mismo. Ejemplos conocidos habitualmente por los padres de estas situaciones los tenemos en las patologías neurológicas comunes como:

  • La epilepsia.
  • Las migrañas.
  • Las convulsiones febriles.
  • Los trastornos del sueño.

Otros cuadros también frecuentes pero que los padres relacionan poco con el neuropediatra son aquellas relacionadas con los trastornos del neurodesarrollo:

  • El retraso madurativo.
  • El autismo y demás trastornos del espectro autista como el síndrome de asperger.
  • El TDAH (Déficit de atención, Hiperactividad).
  • Los trastornos del aprendizaje como la dislexia.
  • Los problemas de la comunicación como el retraso del lenguaje.
  • Los tics y otras alteraciones del movimiento como las estereotipias o el síndrome de tourette.

Ante la existencia o sospecha de cualquiera de estos problemas, el neuropediatra es el especialista más adecuado para acudir. De forma general, se puede resumir en cualquier problema que provoque dificultades de rendimiento académicos, relaciones sociales o conducta y comportamiento.

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P. ¿Cuáles son los problemas neurológicos más comunes en los niños en la actualidad?

¿Habrías imaginado alguna vez que los problemas neurológicos infantiles más frecuentes son los relacionados con el aprendizaje y la conducta?

El 7% de los niños entre 6 y 14 años tiene problemas de déficit de atención o hiperactividad (TDAH). Un 9% tiene dislexia. Casi un 10% de los niños cumple criterios para clasificarlos como superdotados.

Las importantes consecuencias emocionales, sociales y personales que este tipo de problemas puede provocar a largo plazo hacen fundamental su detección y tratamiento precoz. No podemos olvidar otras muy frecuentes como los dolores de cabeza, la epilpesia o los trastornos del sueño.

P. ¿Y los más graves?

Aunque las anteriores pueden tener consecuencias graves, las que presentan riesgo vital son generalmente los tumores cerebrales, las enfermedades genéticas y las enfermedades metabólicas principalmente.

Los tumores cerebrales infantiles son una causa frecuente de enfermedad y muerte en la edad pediátrica. De hecho, son la segunda causa de enfermedad en niños menores de 15 años. Son más frecuentes que en las personas mayores.

La mayoría de las enfermedades genéticas graves que se presenta en la infancia se consideran enfermedades raras. Son muchas y poco frecuentes. Se sabe poco de ellas y la inmensa mayoría carecen de tratamiento. Algunos ejemplos son el síndrome de Rett, el síndrome de Alport o la neurofibromatosis tipo I pero hay cientos.

P. ¿Podrías explicarnos las causas más frecuentes de los problemas neurológicos en los niños?

La mayoría de estos problemas tienen como base una alteración del funcionamiento del sistema nervioso. Esta alteración puede estar en la estructura o en el funcionamiento.

Podemos imaginar este sistema como una gran ciudad. Esta cuenta con una serie de estructuras visibles como los edificios, las calles, las carreteras y los puentes. Por estas vías circulan vehículos como coches, motos y autobuses llevando personas.

Estas personas serían comparables a los neurotransmisores de nuestro cerebro. Son los encargados de llevar nuestros pensamientos, las órdenes del cerebro, a su destino para que se lleven a cabo.

Cualquier problema que dañe estas estructuras o dificulte la circulación de los pasajeros a través de las vías de transporte, pueden acabar provocando problemas e incluso colapsando la ciudad. De igual modo, para que el desarrollo neurológico sea el correcto, todos estos mecanismos deben funcionar correctamente.

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P. ¿Por qué han aumentado los diagnósticos sobre este tipo de problemas en relación a épocas anteriores?

Hay estudios que dicen que la cifra de niños con trastornos del desarrollo se ha multiplicado en los últimos años. Es cierto, pero esto no es debido a que haya una epidemia o a que hayan aumentado, sino a su mejor conocimiento, mayor concienciación y, sobre todo, a los avances que la tecnología nos ha permitido alcanzar en áreas como la genética o las pruebas de imagen como la resonancia, por ejemplo

Los descubrimientos conseguidos gracias a los estudios del ADN y el genoma nos han facilitado, en gran manera, encontrar la causa de los problemas de muchos niños que antes, no se conocían. También ha sido posible, gracias a estos avances, conocer mucho mejor las causas, los síntomas y el pronóstico de muchas enfermedades neurológicas que antes ni siquiera se conocían.

Finalmente, las sociedades avanzadas como la nuestra, se preocupan por ayudar al desarrollo pleno de las personas, y uno de los factores fundamentales para ello es ayudarles a desarrollar todo su potencial. Vivimos en un mundo muy tecnológico, con alta exigencia, demanda y competitividad. La capacidad y velocidad de aprendizaje se convierten, por lo tanto, en factores fundamentales para el éxito y el desarrollo personal.

El mundo está infinitamente más y mejor comunicado que hace tan solo 10 años. El 5G supone además un salto enorme en las posibilidades que tenemos a nuestor alcance. Todo esto facilita un mejor desarrollo de los conocimientos de salud y muy especialmente de aquellos relacionados con las neurociencias.

P. ¿Puedes explicarnos cómo es su detección y diagnóstico?

Para la detección y diagnóstico de la mayoría de los trastornos del neurodesarrollo debemos basarnos en el análisis de sus consecuencias a nivel de rendimiento académicos, relaciones sociales y patrones de conducta o comportamiento.

Cuando aparezca algún problema en estas tres áreas, tenemos que investigar. No es suficiente con realizar una entrevista con la familia y observar al niño. Hay que hacer pruebas que puedan medir de forma objetiva lo que necesitamos.

En algunos casos, puede ser necesario realizar pruebas de imagen como TAC o Resonancia cerebral. En otras situaciones, podemos necesitar realizar un electroencefalograma o alguna prueba analítica. Hay que decidir en función de cada caso. A pesar de ello, las nuevas tecnologías nos permiten analizar y medir cosas que hasta hace unos años eran impensables.

La realidad virtual permite medir funciones mentales como la atención selectiva, el control de impulsos mentales, la velocidad a la que nuestro cerebro procesa la información e incluso el nivel de actividad de nuestro cuerpo. Esto hace que podamos tener perfectamente claro si un niño tiene déficit de atención o hiperactividad sin dudas. Ya no depende de la opinión de los padres o la valoración del profesional exclusivamente

Este es un ejemplo de lo que los avances tecnológicos pueden aportar al desarrollo de la medicina y las neurociencias.

Niña con realidad virtual

P. Según tu experiencia, ¿cómo llevan los padres la detección de un problema del neurodesarrollo en sus hijos?

La situación depende mucho del tipo concreto de trastorno del neurodesarrollo del que estemos hablando. Para todos los padres es duro tener la confirmación de que su hijo tiene algún tipo de problema. Eso está claro. Pero la manera de afrontarlo es muy diferente según se trate de un déficit de atención, autismo, asperger… Además, te encuentras algunas familias con situaciones muy particulares.

Hay casos en los que los padres saben que su hijo tiene algún problema importante pero no consiguen averiguar cuál. Después de muchas consultas con especialistas de todo tipo no hay respuestas claras. Han realizado multitud de pruebas que no han dado ningún resultado definitivo.

En estos casos, los padres ya tienen más que asumido el problema. Cuando consigues ponerle nombre, muchos de ellos sienten alivio. En otros casos, no necesitan nombre y se centran en la ayuda que pueden darle a su hijo.

Hay aspectos muy relacionados con la personalidad de cada familia que hace que las necesidades puedan ser muy diferentes cuando se enfrentan a problemas muy similares.

P. Para finalizar, ¿podrías dar algunas claves o consejos a los padres?

¿Piensas que es normal que un niño de 17 meses no sea capaz de aguantarse de pie? No. No lo es. ¿Conoces ese dicho popular que se escucha tanto de “las comparaciones son odiosas”?

Pues yo estoy en completo desacuerdo cuando hablamos de neurodesarrollo. Es evidente que cada niño tiene su ritmo a la hora de desarrollarse, crecer y madurar. Aun así, no es menos cierto que la comparación es la base inicial para poder detectar problemas lo antes posibles.

Hace años tuve en la consulta una niña pequeña que me derivó una pediatra desde urgencias. Los padres la habían llevado porque estaba resfriada y tenía fiebre. Cuando la pediatra la vio, iba en su carrito. Les dijo a los padres que la sacaran para pesarla antes de explorarla. La respuesta de los padres fue que no la podían poner en el peso porque no se aguantaba de pie. Mi compañera se alarmó y después de revisarla les explicó a los padres que la niña necesitaba ser vista por un neuropediatra. No era normal esa situación.

No entiendo cómo su pediatra de cabecera no detectó el problema, pero después de estudiarla, se trataba de una enfermedad genética rara y grave. El síndrome de Rett es una patología degenerativa que afecta gravemente al desarrollo.

La mejor recomendación que puedo dar a los padres es que estén al día sobre cuál es el camino que debe seguir el desarrollo de su hijo y consulten con un neuropediatra en el caso de detectar alguna alteración.