¿Qué es la eosinofilia?

22 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
Una eosinofilia es un aumento de eosinófilos en la sangre. En general, se produce como una respuesta ante procesos alérgicos o infecciones de índole parasitaria.

La eosinofilia es la presencia de una cantidad elevada de eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos) en la sangre. Según fuentes científicas, se trata de un dato común en la práctica clínica y no es una patología en sí misma, pues más bien es una respuesta inmune.

La importancia de este suceso radica en dos frentes: diagnóstico y patogénico. Por un lado, la eosinofilia sugiere la presencia de una infección en el paciente, pero por otro, la liberación de productos de estos glóbulos blancos se puede asociar a daños tisulares.

Así pues, estamos ante una respuesta normal por parte del sistema inmune que se puede llegar a descontrolar y generar perjuicios. Aquí te contamos todo lo que debes saber acerca de ella.

¿Qué es la eosinofilia?

Según bibliografía médica, se considera que existe eosinofilia cuando el número total de eosinófilos sanguíneos circulantes es significativamente mayor que los valores presentados en la población normal. Según distintos autores, existen límites diferentes para sugerir este cuadro. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Bridgen define la eosinofilia en valores superiores a 700 eosinófilos por milímetro cúbico sanguíneo.
  • Otros investigadores colocan este valor entre 350 y 600.
  • En general, se puede concluir que más de 500 eosinófilos por milímetro cúbico sanguíneo dan lugar a una eosinofilia.

A su vez, esta presencia anormal de glóbulos blancos se puede dividir en grupos según la abundancia leucocitaria. Presentaciones pediátricas recogen estas categorías:

  1. Leve: menos de 1500 eosinófilos totales por milímetro cúbico. Sin otras alteraciones, suele ser un proceso benigno, por lo que no precisa de más estudios.
  2. Moderada: un recuento de 1500 a 5000 eosinófilos. Si se presenta en al menos dos ocasiones separadas o durante más de un mes, requiere de estudio.
  3. Severa: más de 5000 eosinófilos por milímetro cúbico de sangre. Hay que acotar que una eosinofilia de más de 20 000 requiere de hospitalización y, en casos de más de 100 000, hace esencial un ingreso inmediato del paciente y tratamiento con corticoides.

Por último y para terminar con todo este conglomerado de clasificación, según su agente causal la eosinofilia se divide en dos. Puede ser primaria (por mutación de la médula ósea) o reactiva (por agentes externos).

Parasitosis abdominal.
Las parasitosis son una causa frecuente de eosinofilia, sobre todo en países tropicales.

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Causas de eosinofilia

Los eosinófilos son componentes del sistema inmune que combaten las infecciones externas, ya sea mediante la destrucción de cuerpos extraños o la regulación de procesos inflamatorios. Permiten controlar y aislar a los focos de enfermedad.

Así pues, no resulta sorprendente conocer que la eosinofilia está ampliamente ligada con alergias, neoplasias o presencia de parásitos en el hospedador. En los países industrializados la causa más común de la eosinofilia son los procesos alérgicos, mientras que en otros sitios son las infecciones por parásitos.

Basándonos en la Clínica Mayo y en otras fuentes ya citadas, te mostramos las causas más comunes.

1. Enfermedades alérgicas o con sustrato de atopía

La enfermedad atópica (alergia) es la causa de eosinofilia más común en países occidentales. Aparece en casos de dermatitis, asma y rinitis, pero siempre son recuentos leves de glóbulos.

También se puede asociar este incremento leucocitario con hipersensibilidad a ciertos fármacos, como antidepresivos, antiinflamatorios o antibióticos. Los alimentos son otro origen no infrecuente.

2. Neoplasias

Las neoplasias, es decir, los crecimientos de masas anormales, tanto cancerosas como no cancerosas, se encuentran asociadas a la eosinofilia. Las enfermedades más comunes son el linfoma de Hodgkin (hasta el 15 % de los afectados la presentan), otros linfomas no Hodgkinianos y diversos tipos de leucemia.

3. Infecciones

Según fuentes médicas, las infecciones por parásitos helmintos son la causa más extendida de eosinofilia en todo el mundo. Esto es porque las helmintiosis son muy comunes en países tropicales, donde las condiciones alimentarias y las estructuras sanitarias son deficientes.

Cabe destacar que, en general, las infecciones víricas y bacterianas causan eosinopenia (deficiencia de eosinófilos), por lo que este cuadro se reserva a infecciones por parásitos como Anisakis, E. granulosus, Fasciola hepática, Tenias, Trichinella y otros muchos patógenos parasíticos.

¿Se puede prevenir la eosinofilia?

Esta pregunta tendrá una respuesta diferente dependiendo del concepto de prevención. ¿Se puede prevenir el asma? ¿Pueden evitarse los linfomas? ¿Hay formas de reducir las parasitosis en países tropicales?

La respuesta, en principio, es que no. Una eosinofilia leve es una respuesta inmune común del organismo cuando está combatiendo ciertos elementos patógenos y no es mala en sí misma, por lo que no se puede ni se debe prevenir. Solo en los casos severos hay que tomar medidas y estas pueden ser llevadas a cabo por profesionales médicos en un ámbito hospitalario.

Eosinófilos en la sangre.
Los eosinófilos cumplen funciones específicas en el sistema inmune.

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Eosinofilia: ¿qué recordar?

Como hemos podido ver, un recuento moderadamente alto de eosinófilos en sangre de forma puntual es algo normal y no requiere de tratamiento alguno. Se trata de una respuesta inmunitaria natural ante procesos alérgicos e infecciones parasitarias.

Aún así, si los números se disparan o si la cantidad elevada de eosinófilos se mantiene a lo largo del tiempo, quizá sea hora de sospechar de una patología grave subyacente. De todas maneras, el proceso diagnóstico debe ser guiado por un profesional de la salud que establezca los pasos a seguir.

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