9 errores que no te permiten dormir

Para poder dormir bien y conseguir un descanso adecuado es fundamental que cenemos, al menos, dos horas antes de irnos a la cama y que evitemos el uso de aparatos electrónicos

¿Estás sufriendo insomnio o cierta dificultar para conciliar el sueño? ¿No sabes a qué hábitos se puede atribuir este problema?

La buena noticia es que en el siguiente artículo te contaremos cuáles son los principales errores que no te permiten dormir. ¡Seguro que estás cayendo en más de uno!

Errores que te quitan el sueño

Dormir es muy importante para todos los mamíferos, porque sirve para recuperar el organismo de los esfuerzos realizados durante el día y para curarnos de ciertas enfermedades.

Por ello, si últimamente estás teniendo problemas para descansar las 7 horas recomendadas para cada noche, puede deberse a uno o más de los siguientes errores:

1. Beber café después de la cena

A la hora del postre podemos optar por una fruta (lo más saludable), un pastel de chocolate o un café. Las dos últimas alternativas pueden ser los detonantes del insomnio.

Esto se debe a que estimulan el cerebro y bloquean los neurotransmisores que permiten dormir.

No te pases ni con la cafeína ni con los azúcares refinados tras la cena, porque pueden provocar o bien que no “pegues un ojo” en toda la noche o que te despierten varias veces en la madrugada.

2. Acostarse con el estómago lleno

Acostarse con el estómago lleno

Otro error relacionado con la comida que merece la pena erradicar. Si apenas terminas de comer te vas a la cama tendrás inconvenientes para dormir bien.

Esto empeora si eres de las personas que duerme boca abajo. La pesadez estomacal trae como consecuencia pesadillas, insomnio o levantarte al otro día con muy poca energía.

Se recomienda esperar, por lo menos, una hora para acostarse después de la cena.

No olvides leer: Las causas del insomnio infantil

3. No tener horarios fijos para dormir

El cuerpo precisa una rutina y seguirla al pie de la letra. Si un día te vas a la cama temprano y al siguiente te acuestas más tarde, el organismo no comprende bien qué hacer.

Esta confusión también provoca cambios a nivel cerebral. Por ello no podrás dormir, o se te cerrarán los ojos cuando todavía estás comiendo.

Mantener un horario para acostarte es fundamental para el organismo ya que le da las directrices sobre cómo actuar. Lo mismo se aplica con la hora en que programas tu reloj despertador.

Aunque sea fin de semana o feriado trata de dormir y levantarte a la misma hora.

4. Recuperar horas de sueño atrasado

Recuperar horas de sueño atrasado

Como no dormimos mucho durante la semana, aprovechamos el domingo para no levantarnos de la cama. ¡Esto es un error muy frecuente!

Aunque creamos que le hace bien al cuerpo es todo lo contrario ya que, como sucede al cambiar el horario de acostarnos. Tratar de recuperar las horas de sueño perdido nos embota y nos exige más y más descanso.

Por este motivo no importa cuánto duermas todo el fin de semana… El lunes te sentirás muy cansado y sin energías.

5. Mirar la televisión o usar el móvil

El uso de aparatos tecnológicos en los momentos previos a acostarnos, e incluso cuando ya estamos en la cama, retrasa la producción de la hormona reguladora de los ciclos de sueño.

Esto sucede porque el cerebro está alerta y recibe todo tipo de estímulos. ¡Y cree que debe seguir despierto!

Se desaconseja mirar el noticiero o películas de acción, quedarse con la tableta o el móvil hasta el último instante antes de cerrar los ojos o dormirse con la televisión encendida.

No olvides que la mente precisa un respiro de tanta pantalla brillante.

6. No tener colchón o ropa adecuadas

No tener colchón o ropa adecuadas

¿Cuánto hace que no cambias las almohadas o el colchón? Es preciso cambiarlos cada tres años, como mínimo, para evitar lesiones en la columna vertebral y sufrir todo tipo de trastornos del sueño, como el insomnio.

A su vez, la ropa de cama y la que llevas puesta debe adecuarse a la época del año y ser cómoda. Nada de pijamas ajustados, demasiadas mantas o calcetines que aprietan en los tobillos.

Cuanto mejor te sientas, más rápido podrás conciliar el sueño y menos probabilidades habrá de que te despiertes en medio de la noche.

7. Dejar la luz encendida

La mente precisa estar completamente a oscuras para recibir la señal de que es hora de dormir. En el caso de dejar una luz o la televisión encendida, o bien las cortinas y persianas abiertas, quizás no puedas conciliar el sueño o tu descanso sea deficiente.

Trata de que la habitación no reciba siquiera claridad.

8.Dormir con alguien (incluye mascotas)

Dormir con alguien (incluye mascotas)

Compartir la cama puede ser muy lindo, pero también tiene sus consecuencias negativas a la hora de descansar. Si duermes con tu pareja, con tu perro, con tus hijos o con tu gato tendrás una calidad de sueño inferior que si lo haces solo.

Esto se debe a que durante la noche tendrás que adaptarte a los movimientos, sonidos y temperaturas de los demás seres que te rodean. Si tienes muchos problemas para dormir, considera la posibilidad de mudarte de habitación o ir al sofá.

¿Quieres conocer más? Lee: 5 insospechadas consecuencias de dormir poco según la ciencia

9. Mantener temperaturas extremas

En verano enciendes el aire acondicionado a tal punto que si no te tapas con una manta se te congelan los pies. En invierno dejas la calefacción al máximo y en medio de la noche comienzas a transpirar.

Ambos extremos son pésimos para nuestro descanso. Lo mejor es que la habitación se mantenga en una temperatura media y agradable (por ejemplo, 20 °C).