¿Es bueno comer alimentos de lata?

Los alimentos enlatados están en las despensas de casi todos los hogares. Son cómodos, se conservan durante mucho tiempo y casi nunca necesitan preparación

Nadie puede negar que los alimentos de lata ya forman parte de nuestra alimentación diaria. Se consumen de forma rápida y no nos quitan demasiado tiempo. Algunos ni siquiera requieren ser cocinados o calentados. Por si fuera poco, nos sacan del apuro cuando nos gruñe el estómago y no tenemos tiempo o ganas de ponernos a preparar la cena.

Llegamos a casa, abrimos la nevera y hace eco. Pero nos negamos a llamar a un servicio a domicilio porque es muy caro o porque “tenemos que comer mejor”. ¿Qué elegir entonces? ¡Una lata de atún que encontramos en la despensa!

Consumir enlatados, un hábito cada vez más recurrente

Vas al supermercado y compras una buena cantidad de alimentos de lata. ¿Te suena? Quizá los adquieras para almacenarlos durante un largo tiempo en casa, por si surgen eventualidades o porque no te gusta cocinar. También porque su fecha de vencimiento es a largo plazo y se pueden guardar durante meses sin problema.

Los alimentos de lata son un recurso rápido y económico

A día de hoy podemos encontrar todo tipo de alimentos de lata. Desde atún, patés y sardinas a ensaladas y legumbres pasando por salsas de tomate y fruta como el melocotón en almíbar.

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Alimentos de lata, ¿buenos o malos?

Son muchas las opiniones relacionadas con los pros y contras de comer enlatados. Algunas personas recelan de ellos, sobre todo cuando el envase está abollado o si a la etiqueta le falta una parte. Es preciso saber que en el momento de colocar los alimentos en las latas estos se encuentran frescos. Por lo tanto, se les somete a un proceso térmico específico que los seca o se les añade agua para que no se echen a perder.

champiñones
Aunque es un factor que depende de la marca, una de las cualidades de los champiñones en lata es su bajo índice calórico

En el primer caso pueden perder muchas de sus vitaminas (lo mismo que sucede al hervir u hornear los platos), pero también conservan intactos otros componentes, por ejemplo, los ácidos grasos esenciales, si hablamos de pescados.

La comida fresca siempre tendrá más proteínas y vitaminas que uno enlatado, envasado o preparado. Por otra parte, es probable que los alimentos de lata contengan más sal, hasta cinco veces más, que un producto comprado en una feria o mercado. El sodio es un conservante para muchos alimentos y un consumo excesivo puede causar enfermedades como hipertensión o retención de líquidos.

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¿Los enlatados contienen sustancias perjudiciales para la salud?

Conservantes

Sería bueno que revisáramos bien las etiquetas de los alimentos de lata, y de todos en general, antes de comprarlos. Conviene evitar aquellos que contengan conservantes para alargar la vida útil del alimento. El benzoato de sodio, el ácido benzoico o el ácido cítrico son los más usados. ¡Y que no te engañen con sus códigos! Suelen usar una letra y tres números (E-210, E-211, E-309, etc) para denominarlos.

Otra buena idea es optar por alimentos de lata que no contengan aceites, ya que el aporte calórico será más elevado. Mejor conservas que tengan agua o sean “al natural”, como se dice comercialmente. Un buen ejemplo está en el atún.

alimentos de lata
Es importante evitar comprar aquellos alimentos de lata en cuya etiqueta aparezca la letra E seguida de tres números, porque es un indicador de que contiene conservantes no recomendados

Metales pesados

¿Qué ocurre con los metales pesados incluidos en la lata? Hace muchas décadas, comer en estos envases era casi lo mismo que suicidarse. El pegamento que se usaba para sellar las latas era muy peligroso y causaba muchos malestares, a veces incluso la muerte. Afortunadamente eso ya no ocurre, aunque todavía haya personas que desconfíen del metal que se usa para enlatar la comida. Los recipientes hoy en día están controlados al detalle.

Hay que tener en cuenta igualmente ciertos signos en las latas antes de comprarlas o abrirlas:

  • Oxidación en los bordes o puntos de unión
  • Abolladuras o curvaturas extrañas en la tapa
  • Espuma en el líquido del interior
  • Color extraño o mal aspecto del contenido
  • Olor fuerte

¿Cuál es el mejor envase para los alimentos?

Si tuviéramos que hacer una escala entre los materiales más recomendados para almacenar o transportar alimentos primero tendríamos que analizar varios factores. Por ejemplo, qué tipo de comida se colocará en el interior, por cuánto tiempo lo guardaremos o en qué lugar se almacenará.

En el caso de legumbres cocidas se recomiendan los frascos o botes de cristal envasados al vacío. De esta manera contienen menos sal y aditivos. El proceso de esterilización de los envases es similar al que se realizaba en las casas hace algunas décadas: agua hirviendo y vapor. Además, se pueden reutilizar y son respetuosos con el medio ambiente.

Alimentos no enlatados
No existe el envase perfecto, este depende del tipo de alimento que contenga

En cuanto al plástico, tiene como características que es barato, que puede tomar cualquier forma y que es aislante térmico. Entre los contras podemos destacar que los componentes pueden pasar a los alimentos y alterar el sabor. Pero por encima del precio deberíamos mirar el problema que supone para el medio ambiente el sobreconsumo de este material durante las últimas décadas. Hablamos de billones de toneladas.

El plástico tarda cientos de años en descomponerse en el medio ambiente, hasta 1.000 años según el tipo de plástico (…) La Organización Mundial de la Salud y el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) han declarado conjuntamente que la disrupción endocrina (uno de los efectos del plástico)es una crisis global.

– Eco Inteligencia-

Por último, tenemos el mejor envase que puede haberse inventado jamás… ¡el natural! ¿Qué quiere decir eso? Que, si por ejemplo compramos frutas, sería perfecto ir al mercado y transportarlas con su cáscara. ¡Así mantendrán todas sus propiedades y nos aportarán sus nutrientes!

  • Asam, E., & Bucklin, L. (1973). Nutrition Labeling for Canned Goods: A Study of Consumer Response. Journal of Marketing,37(2), 32-37. doi:10.2307/1250049
  • La contaminación del plástico no entiende de fronteras. Ecointeligencia - cambia a un estilo de vida sostenible!. 2018. https://www.ecointeligencia.com/2013/09/contaminacion-plastico-fronteras/
  • Russell, N. J., & Gould, G. W. (2003). Food Preservatives. Journal of Chemical Information and Modeling. https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004