¿Es mejor correr o caminar?

Si bien ambos ejercicios son beneficiosos para la salud, elegir uno u otro dependerá de nuestras condiciones físicas y de los resultados que queramos obtener a corto o largo plazo

Algunos afirman que salir a hacer un poco de “running” es una opción excelente para sentirnos saludables y bajar de peso. Por otra parte se encuentran los que apoyan la idea de andar y dar un paseo para disfrutar de más beneficios.

Entonces, ¿es mejor correr o caminar? En este artículo te lo contamos.

¿Correr o caminar?

Running o walking

Ya las digas en español o en su versión inglesa (“running” y “walking”), estas dos palabras están de moda: correr y caminar. Caminar o correr. Esa es la cuestión.

Se han publicado decenas de artículos últimamente para demostrar los incontables beneficios de correr, con relatos de deportistas que indican de qué manera les ha cambiado la vida o cuál es el mejor calzado para trotar sin problemas.

Puede que lo hayas intentado después de leer sobre el tema y, si bien el parque cercano a tu casa es muy bonito y has escuchado tu música favorita, te has dado cuenta de que eso de correr no es lo tuyo.

¿Y ahora? ¿Cómo disfruto de las bondades de este ejercicio?

Ver también: Caminar, un ejercicio fácil para ponerse en forma y estar saludables

Caminando. Por supuesto que este método también tiene su denominación en lengua extranjera. Se dice que salimos a hacer “power walking” o “brisk walking. Algunos aún no se animan a tanto y simplemente realizan “walking“.

Muchas celebridades afirman que sus esbeltos cuerpos se deben a las caminatas diarias. ¿Será tan así o hay algo detrás que no nos quieren decir?

Lo cierto es que cualquier actividad física es beneficiosa para nuestra salud. En vez de quedarnos tumbados en el sofá mirando la televisión o sentados frente al ordenador (aunque suene muy tentador cuando hace frío) sería bueno que saliésemos a caminar, trotar o correr.

De esta manera evitarás casi en un 45% las posibilidades de sufrir los típicos problemas relacionados con el sedentarismo (entre ellos obesidad, enfermedades cardíacas y retención de líquidos).

La Organización Mundial de la Salud recomienda que, a la semana, como mínimo se realicen 150 minutos de actividad física aeróbica (2 horas y media), y de intensidad moderada.

Si, por ejemplo, caminamos de manera enérgica con un paso ligero 20 minutos diarios ya estaremos cumpliendo con las recomendaciones de la OMS.

¿Por cuál nos inclinamos más?

Caminar

Desde hace algunos años la fiebre del running se ha apoderado de la rutina de muchos. Por esta razón empezaron a realizarse estudios en relación a los efectos del deporte en el cuerpo.

Por ejemplo una publicación del Journal of the American College of Cardiology demuestra que correr a velocidad reducida (que es lo mismo a caminar rápido) reduce el riesgo de mortalidad temprana en un 30%.

En el caso de aquellas personas que corren a mayor velocidad o vigorosamente no tiene tantas ventajas. Por lo tanto, andar a paso ligero es más positivo que correr a ritmo fuerte.

La actividad física intensa pero de menor duración no reporta mejores efectos que las moderadas más extensas.

Por otra parte, caminar es adecuado para todos, sin importar la edad o los problemas de salud que tenga. Las únicas limitaciones están en las patologías estructurales o articulares, pero ni siquiera así es un impedimento al 100%.

No se necesita entrenar para hacer una caminata… Lo hacemos desde que tenemos un años de vida y lo haremos durante mucho tiempo.

Caminar es la base para aquellos que no suelen ser muy activos o están obesos, e incluso convertirse en la entrada hacia otros deportes.

Esto no ocurre con el running, ya que requiere un esfuerzo mayor, es más doloroso y complicado de mantener el ritmo. A su vez, correr conlleva una mayor cantidad de lesiones aun en los que están más entrenados.

Andar despacio está recomendado para las personas recién operadas, las que sufrieron un infarto y los diabéticos.

Para saber si lo mejor es correr o andar presta atención a estas cuestiones.

caminar descalzo

Elige la caminata si:

  • Quieres hacer un deporte durante muchos años sin importar condiciones puntuales.
  • Has sufrido una lesión haciendo ejercicio.
  • Tienes sobrepeso u obesidad.
  • Padeces problemas en las rodillas, articulaciones o espalda.
  • Buscas un deporte de bajo impacto.
  • Deseas reducir los nervios del trabajo y la vida cotidiana.
  • No has hecho demasiado ejercicio en tu vida.
  • Te gustaría aprovechar para conocer gente.
  • Te has dado cuenta de que tu cuerpo ansía el movimiento.
  • Te gusta la idea de ir admirando el paisaje o contactando con la naturaleza.

Te recomendamos leer: 7 consejos para prevenir la obesidad

En cambio, puedes elegir correr si:

  • Deseas un ejercicio de intensidad alta.
  • Te gusta hacer deporte y lo has practicado siempre.
  • No tienes demasiado tiempo libre.
  • Quieres resultados en el corto plazo.
  • Eres joven.
  • Prefieres hacer ejercicio en solitario.
  • No padeces sobrepeso.

¿Quieres adelgazar? Entonces, mejor camina.

A diferencia de lo que se cree, se pueden quemar muchas calorías andando. Lo único que cambia es el factor tiempo.

Por ejemplo, una carrera de 5 minutos tiene los mismos beneficios que 15 minutos de caminata. Para equilibrar las ventajas de correr 25 minutos tendrías que caminar 105 minutos.

¿Cuáles son las características compartidas de ambas disciplinas?

Caminar

Hemos hablado de las diferencias entre correr y caminar, pero no de las cosas que tienen en común. Los dos ejercicios sirven para:

  • Aumentar la energía
  • Reducir la presión arterial
  • Bajar el colesterol
  • Disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares
  • Mejorar la autoestima y el humor
  • Quemar calorías
  • Ahorrar dinero (no necesitas aparatos especiales)
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