¿Es posible conseguir un vientre plano en dos semanas?

Gema Diez · 30 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva el 10 mayo, 2019
Para que una dieta sea nutricionalmente equilibrada es importante que estén presentes en ella todos los nutrientes necesarios en las cantidades suficientes para cubrir las necesidades nutricionales de cada persona y evitar deficiencias.

Para perder peso rápidamente y conseguir un vientre plano no existen productos milagrosos. Para conseguir un físico saludable y en forma lo más importante es cambiar nuestros hábitos de vida y ser constante con una serie de pautas alimenticias y deportivas.

Con determinación y fuerza de voluntad es posible adelgazar, y también conseguir un vientre plano. Para ello, como mencionábamos, en primer lugar hay que adoptar una dieta equilibrada y sana que sea adecuada a nuestro caso particular. Además, será fundamental hacer deporte regular.

Somos conscientes de que adoptar estos hábitos no siempre resulta sencillo. Por ello, y sobre todo al principio, nuestra recomendación es acudir a un especialista que nos ayude, tanto con la dieta como con el ejercicio físico. Un buen entrenador puede enseñarnos qué actividades realizar según nuestros objetivos y cualidades.

A continuación, desarrollamos cuáles son algunas de las recomendaciones dadas por profesionales para trabajar un vientre plano. Descubre cuáles se adaptan mejor a ti y cómo introducirlas en tus hábitos de vida.

Recomendaciones dietéticas

Proporción de comida en un plato

Para conseguir un vientre plano, así como para en general mantener un buen físico, es fundamental cuidar mucho la alimentación. En este sentido, surge el concepto de dieta equilibrada, que hace referencia a saber qué debemos comer y en qué cantidades.

Actualmente, vivimos en una sociedad que se caracteriza por la gran abundancia de alimentos que tenemos disponibles. Sin embargo, todos los días nos encontramos con el problema de saber elegir una verdadera dieta adecuada. No todos los alimentos que nos venden como saludables realmente lo son.

Tal como indica Ángeles Carbajal Azcona, del departamento de Nutrición en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, en un reciente estudio «la población está cada vez más sensibilizada frente a la necesidad y el deseo de mantener la salud, lo que quiere decir que somos más receptivos a todo lo relacionado con la nutrición y esto nos convierte en mucho más vulnerables.»

Por todo ello, es necesario establecer y difundir claramente las normas generales que hay que tener en cuenta para diseñar, preparar y consumir una dieta equilibrada.

Carbajal también explica en su estudio cómo el primer condicionante para que una dieta sea nutricionalmente equilibrada es que estén presentes en ella todos los nutrientes necesarios en las cantidades suficientes para cubrir las necesidades nutricionales de cada persona y evitar deficiencias. Esto puede conseguirse fácilmente si en la dieta se incluyen alimentos de diferentes grupos. Como cereales, frutas, hortalizas, aceites, lácteos, carnes y pescados.

Los nutrientes se encuentran ampliamente distribuidos en los alimentos, de este modo, es posible obtenerlos a partir de diferentes combinaciones de los mismos. Según el especialista, con esto ya es suficiente garantía de equilibrio nutricional.

Ha de existir también un adecuado balance entre los alimentos. Esto se debe a que el consumo excesivo de un alimento puede desplazar o sustituir a otro que contenga un determinado nutriente. La moderación en las cantidades consumidas de cara a poder mantener un peso adecuado y poder trabajar el físico es también una regla de oro.

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Ejercicios para conseguir un vientre plano

Hacer ejercicio es el otro pilar necesario para conseguir un vientre plano. Como decíamos, para conseguir resultados  debes ser constante en el trabajo y avanzar siempre a tu ritmo. 

Pablo J. Marcos, doctor en Ciencias del Deporte e Investigador Principal de Grupo de Investigación en Salud, Actividad Física, Fitness y Comportamiento Motor (GISAFFCOM) de la UCAM, indica como “realizando entre 30-60 minutos de ejercicio físico diariamente podemos mejorar nuestra salud y calidad de vida.»

«Están comprobados los beneficios a nivel físico en el control del peso, salud cardiovascular, control glucídico, disminución del colesterol malo, asimilación de calcio y mejora de la condición física”, añade Pablo J. Marcos.

Un buen modo de empezar a trabajar el físico es a través de los siguientes

1. Ejercicios de baja y alta intensidad

Haz combinaciones de entrenamiento de alta intensidad, con ejercicios cardiovasculares tres días a la semana para maximizar la quema de grasa. Alterna entre varios minutos de ejercicio cardiovascular a una intensidad fácil y varios minutos de cardio de alta intensidad. Realiza sesiones de 30 minutos.

2. Ejercicios de fuerza

Practica ejercicios de entrenamiento de fuerza tres días a la semana, para quemar grasa de forma prolongada. Ya que aumentan la masa muscular y mantienen el metabolismo activo después del entrenamiento.

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3. Ejercicios localizados

Añade ejercicios de estómago para reafirmar los oblicuos y abdominales inferiores y superiores. Incluye ejercicios como sentadillas, abdominales, curvas laterales, giros del torso, planchas y abdominales inversos.

Sé constante en tus ejercicios y en la dieta, la clave para lograr metas muchas veces se encuentra en la paciencia y el trabajo bien realizado. 

Sobre todo, no te apures si en dos semanas no has conseguido tus objetivos. Los cambios bien trabajados tardan tiempo en llegar. Pero si realizas ejercicio y mantienes unos hábitos saludables todos los días, tarde o temprano llegarás a tu meta. Lo importante es que no desistas.

  • Mayo Clinic Staff. (2017). Core exercises: Why you should strengthen your core muscles. mayoclinic.org/healthy-lifestyle/fitness/in-depth/core-exercises/art-20044751
  • Vispute SS, Smith JD, Lecheminant JD, Hurley KS. The effect of abdominal exercise on abdominal fat. J Strength Cond Res. 2011;
  • Ángeles Carbajal Azcona, https://www.ucm.es/data/cont/docs/458-2013-07-31-cap-16-dieta-equilibrada.pdf