¿Es posible controlar el asma y aliviar sus síntomas?

13 Septiembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
El asma es una enfermedad crónica, pero puede tratarse con gran efectividad al punto de neutralizarla y estabilizar las crisis. Descubre aquí todo la información.
 

Tratar de entender algunas enfermedades es un trabajo que puede llegar a extenuarnos y más, si a esta peculiaridad filosófica le añadimos un plus de “incurable”. Ese es el caso de la condición que te traemos a continuación: el asma.

Probablemente, estés en alguna medida familiarizado con alguna anécdota o vivencia sobre el asma y lo que representa, pero lo que en realidad viene a ser importarte es si sabes cómo controlar y aliviar los síntomas (o incluso reconocerlos cuando se manifiesten).

Acerca del asma

El asma es una enfermedad crónica muy común a nivel mundial que, de momento, no tiene cura. Sin embargo, es posible tratarla.

El asma se caracteriza por la inflamación de los bronquios y hace que éstos se obstruyan y sean muy sensibles a una gran variedad de estímulos del ambiente.

Sus principales síntomas son: sibilancias, tos persistente, rigidez torácica y dificultad para respirar, especialmente, por la mañana o durante la noche.

Las causas del aumento de la incidencia del asma son variadas. Van desde una mayor exposición al polen pasando por los ácaros del polvo doméstico hasta la (cada vez mayor) presencia de humo, proveniente del tabaco en el aire respirable y compartido del ambiente.

 

¿Cómo controlar y aliviar los síntomas del asma?

Aunque parezca dramático

El asma es un padecimiento crónico, que estará contigo siempre de manera pasiva, silente, pero definitivamente presente. Por ello, debes aprender a cuidarte y a mantener buenos hábitos de vida.

Las interacciones con humos densos y tóxicos, como los que provienen del tráfico diario de las grandes urbes o el tabaco suponen un problema para tu salud. Por ello, es recomendable que los evites en la medida de lo posible. En el caso del tabaco, aún cuando no seas fumador activo para no inhalar el humo de forma pasiva, que también puede perjudicarte.

Por otra parte, debes saber que hay enfermedades como la gripe, la bronquitis, la neumonía y la tos persistente que tienen ciertas similitudes con el asma, aunque su tratamiento no es el mismo. Por ello es tan importante ir al médico y seguir sus indicaciones una vez nos indique el diagnóstico.

 

La automedicación puede poner en riesgo tu salud y agravar el problema. Adicionalmente, debes evitar consumir remedios naturales sin la autorización del profesional. 

Tratamiento del asma

asma inhalador 2

Cuando comiences el tratamiento para el asma tendrás que ir al médico con una frecuencia, entre cada 2 semanas y cada 6 semanas. En cuanto el asma esté controlada las visitas médicas pueden darse con una continuidad de 1 vez al mes y 2 veces al año.

Durante estos chequeos el médico puede preguntarte si has tenido un ataque de asma desde la última consulta o si ha habido cambios en los síntomas o en los valores de flujo máximo. También, puede preguntarte sobre todas las actividades diarias que realizas. Esta información le servirá a tu doctor para evaluar el grado de control que necesites para el asma. Recuerda, todo es de manera individual.

 

El tratamiento convencional del asma bronquial puede ser:

  • Sintomático: Tiene por objeto interrumpir la crisis mediante medicamentos de acción rápida como: adrenalina, corticoides, oxigenoterapia, etc.
  • Preventivo: Indica el uso regular de broncodilatadores, antihistamínicos, corticosteroides, terapia respiratoria, inmunoterapia específica, entre muchas más.

Ver también: 5 tips para controlar el asma

Recomendaciones para personas asmáticas y alérgicas

Mantén estas recomendaciones para evitar el asma

  • Ventilar la casa a diario.
  • Usar purificadores de aire.
  • Eliminar el consumo de tabaco.
  • Evitar inhalar el humo de cigarrillo de forma pasiva.
  • Limpiar el polvo con un trapo húmedo y aspirar a menudo los espacios interiores.
  • Mantener bien aseadas las mascotas (en caso de tenerlas).
  • Utilizar unos sistemas de aire acondicionado adecuados usando filtros y cambiándolos como mínimo cada 2 meses, tanto en invierno como en verano.
 
  • Evitar el uso de sustancias irritantes, como ambientadores o productos de limpieza con olores fuertes, así como cualquier otro producto que venga en formato de aerosol.

Recuerda, en caso de tener alguna inquietud, lo mejor será consultar con tu médico antes de tomar cualquier tipo de medida.