Escalofríos: ¿A qué se deben?

2 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
Los escalofríos son una sensación frecuente que todo ser humano ha experimentado alguna vez. Pueden no tener un significado o anunciar una enfermedad. En este artículo te contamos por qué se producen.

Los escalofríos son básicamente temblores del cuerpo. Suceden de manera involuntaria, es decir, que no decidimos cuándo tener escalofríos y cuándo no. A veces, se acompañan de lo que denominamos ´piel de gallina´.

Estos temblores son contracciones y relajaciones musculares rápidas que el cuerpo realiza desde la cabeza a los pies como mecanismo de respuesta. Ahora bien, la respuesta es a diferentes estímulos y muy variados.

Lo más común es que los escalofríos se hagan presentes ante situaciones de frío ambiental o ante la presencia de fiebre en el organismo. En ambos casos, la función del escalofrío es regular la temperatura interna.

Tenemos que entender que el ser humano dispone de sistemas y mecanismos para el mantenimiento de su temperatura interna, que debe ser constante. Estos sistemas son comandados por el hipotálamo, un órgano que se encuentra dentro del cráneo.

El hipotálamo da órdenes para mantener la temperatura, como por ejemplo:

  • Aumentar la ventilación pulmonar para disipar calor por el aire y generar mayor movimiento de oxígeno
  • Sudar para que el calor excedente salga al exterior en el líquido y luego el aire externo refresque la piel evaporando el sudor
  • Tener escalofríos para generar calor

Si bien a veces se acompaña el escalofrío de piel de gallina, debemos saber que no son lo mismo ni equivalentes. La piel de gallina es el erizamiento de los vellos del cuerpo.  Su función es fabricar una capa aislante sobre la piel para que no perdamos más calor del que estamos perdiendo en ese determinado momento.

Por eso, la piel de gallina se vincula al frío, pero no siempre a los escalofríos. Veamos entonces cuáles son las seis causas más frecuentes de escalofríos.

1. Escalofríos por fiebre

La fiebre puede provenir de distintos orígenes, incluidas las infecciones, pero todas ellas pueden generar escalofríos. Las edades extremas como niños y ancianos son más propensas a hacer evidentes el movimiento muscular.

Si bien algunos protocolos plantean tratamientos para los escalofríos por fiebre, no son de uso habitual.  Solo se indica la farmacología para casos extremos. Las sales de calcio y el sulfato de morfina son los fármacos de elección.

El escalofrío por fiebre es un síntoma más de un cuadro mayor, por lo que se debe consultar a un profesional de la salud para arribar al diagnóstico. El tratamiento será dirigido a la enfermedad de base.

Hombre con fiebre
La fiebre es una de las principales causas de escalofríos.

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2. Frío

Cuando el ambiente externo es muy frío, y el cuerpo lo percibe como tal, produce escalofríos para generar calor interno. Es un mecanismo más del hipotálamo, como explicamos previamente.

Hay una pequeña diferencia entre distintas personas y su reacción al frío que depende de la cantidad de grasa corporal. Aquellos con menor volumen de grasa en el cuerpo tienden a experimentar más escalofríos que el resto.

3. Niños y escalofríos

La edad pediátrica se caracteriza por los escalofríos más frecuentes que en la etapa adulta. No sólo por fiebre, que también suele ser más común entre los bebés y niños que entre las personas de mayor edad, sino también espontáneos.

El escalofrío espontáneo de la infancia se ha vinculado a episodios de ansiedad, como el momento de hambre o al tener ganas de defecar. Son totalmente benignos y no necesitan un tratamiento médico.

4. Infecciones

Las infecciones generan escalofríos cuando producen fiebre. Al elevar la temperatura corporal para combatir al microorganismo que ingresó al cuerpo, el cuerpo humano se ve urgido de eliminar ese calor para no dañar los órganos.

La fiebre por una infección es un proceso necesario que obliga a otro mecanismo necesario, en este caso, los escalofríos. Aunque los escalofríos no requieren un tratamiento puntual, la visita a un médico será útil para el tratamiento de la infección que está detrás de la fiebre.

escalofríos y fiebre
En los niños es más frecuente la fiebre y, por tanto, son más comunes los escalofríos.

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5. Hipoglucemia

Hipoglucemia es la presencia en la sangre de un valor más bajo de azúcar que el normal. Cuando esto sucede aparecen escalofríos junto a otros síntomas previos a un desmayo, como el sudor frío y el mareo.

6. Alteraciones en la próstata y menopausia

Al aumentar la edad de vida aparecen síntomas que antes no estaban. Entre ellos los escalofríos. Para los varones la causante es la próstata. En hombres mayores de sesenta años es común el aumento de tamaño prostático que dificulta la micción. La persona puede sentir escalofríos cada vez que realiza un esfuerzo para orinar a causa de su próstata aumentada de tamaño.

En las mujeres, el problema es la menopausia, que también genera escalofríos. En este caso se asocian a los episodios de sofocos, donde se percibe un aumento transitorio del calor interno en el tronco del cuerpo. Los escalofríos actúan como reguladores de temperatura.

En conclusión

Como has visto, muchas veces los escalofríos no necesitan intervención médica, pero si hay fiebre es preciso consultar. A veces, las infecciones dan su primer anuncio con un episodio de escalofríos. El profesional de la salud sabrá distinguir entre aquellas situaciones que requieren tratamiento y aquellas que son benignas y se resolverán solas.

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