Espondilosis cervical: síntomas y tratamientos naturales

21 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Carlos Fabián Avila
Puesto que la espondilosis cervical es ese dolor de cuello que puede condicionar nuestra calidad de vida. Hay diferentes remedios naturales que pueden ayudarnos a paliar sus síntomas

¿Conoces la espondilosis cervical? Las cervicales se conforman por un conjunto de delicadas vértebras en cuyo equilibrio y resistencia impactan de forma directa las malas posturas. También les afectan los movimientos fuertes y poco armónicos o el simple paso del tiempo.

A continuación te comentaremos más acerca de esta condición musculoesquelética y qué puedes hacer en casa para aliviarla.

Espondilosis cervical: ¿qué es y cómo se presenta?

Espondilosis cervical

La espondilosis cervical es una forma de artritis que afecta a las vértebras del cuello. Estamos ante una degeneración de las articulaciones del cuello que suele tener su imperceptible inicio a los 40 años. 

Si es tu caso, si estás experimentando ya cierto dolor en la zona de las cervicales de forma continuada, es necesario que hables con un médico y un buen fisioterapeuta. Ellos podrán trabajar en conjunto para integrar nuevas estrategias en tu vida.

Causas

Por curioso que parezca, el origen de la espondilosis cervical no está en el desgaste de las vértebras o en los cartílagos de esta área del cuello. La raíz del problema parte de una degeneración de los propios discos articulares. Se pierde la elasticidad al no tener agua para hidratarlos, para mantenerlos fuertes y flexibles.

Tal y como hemos señalado antes, es común que la espondilosis cervical aparezca a medida que nos hacemos mayores. Sin embargo, hay niños y personas jóvenes aquejadas de artritis que también presentan este tipo de condición asociada.

Esa falta de «hidratación» propicia un aplastamiento o colapso en los espacios de los discos. A medida que aumenta presión, las articulaciones se degeneran, se rozan y aparece el dolor y la inflamación. Entonces, la rigidez del cuello puede conllevar mareos y náuseas.

Por otro lado, si la espondilosis cervical se vuelve crónica, puede aparecer una protuberancia u osteofito. Ese crecimiento oprime el espacio donde están los nervios de esta área, con lo cual, se intensifica aún más el dolor.

Síntomas

  • El síntoma más evidente es el dolor y la rigidez de cuello: conducir, leer, o incluso agachar la cabeza para leer los mensajes del móvil puede ocasionarnos ciertos «tirones» cervicales o mareos.
  • En algunos casos, ese dolor se extiende hasta las extremidades por proximidad a algún nervio: es común experimentar cierto adormecimiento y debilidad en los brazos, las manos, los dedos…
  • También aparece el dolor de cabeza.
  • Otro detalle particular es escuchar ciertos «sonidos» internos. Como si nos «crujiera» algo en el cuello.

¿Cómo aliviar la espondilosis cervical?

La aplicación de compresas de hielo puede brindar alivio

Técnica frío-calor

Una técnica sencilla para reducir el dolor asociado a la espondilosis cervical es la aplicación de compresas calientes y frías sobre la zona.

  • Debes aplicarlas de forma alternada en el cuello y los hombros.
  • Las compresas calientes mejoran la circulación sanguínea y relajan los músculos.
  • Por su parte, las compresas frías ayudan al reducir la inflamación y la hinchazón.
  • Señalarte también que si tienes la zona del cuello muy inflamada debes evitar las compresas calientes.

Ejercicio suave

Antes que nada, deberemos comentarle al médico o al fisioterapeuta qué opciones de ejercicio podemos practicar. No obstante, es necesario mantener en movimiento la columna vertebral. Y, en concreto, esa área comprendida entre el cuello y los hombros.

Caminar, practicar yoga o la natación son tres de los ejercicios más indicados para mejorar la calidad de vida en caso de espondilosis cervical.

Semillas de sésamo

Alimentos para la espondilosis cervical

Las semillas de sésamo contienen calcio, manganeso, magnesio, zinc y cobre, minerales que contribuyen con la salud de huesos, músculos y articulaciones. Incluirlas en la dieta puede ser una manera sana de complementarla y variarla, mientras se obtienen nutrientes para mantener la flexibilidad de las articulaciones.

  • Puedes incluir semillas de sésamo en tus ensaladas y batidos.
  • Hay quienes dicen que también es recomendable hacerse masajes con aceite de sésamo tibio sobre la zona dolorida, mediante movimientos circulares en la nuca, cuello y hombros.

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Nota final

Para concluir, estos remedios naturales son solo complementos que podemos llevar a cabo en el día a día. Disponer del consejo de nuestros médicos es fundamental para evitar que esta condición se vuelva crónica y que afecte a nuestra calidad de vida.

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