Espondilosis cervical: síntomas y tratamientos naturales

Valeria Sabater 17 enero, 2017
Puesto que la espondilosis cervical es ese dolor de cuello que puede condicionar nuestra calidad de vida. Hay diferentes remedios naturales que pueden ayudarnos a paliar sus síntomas

La espondilosis cervical u osteoartritis de cuello puede tener muchas causas. No obstante, se trata un proceso muy habitual asociado al envejecimiento.

Resulta casi asombroso comprobar la complejidad existente en esa fabulosa estructura que es la columna vertebral.

Las cervicales, por ejemplo, se conforman por un conjunto de delicadas vértebras en cuyo equilibrio y resistencia impactan de forma directa las malas posturas, los movimientos fuertes y poco armónicos o el simple paso del tiempo.

Asimismo, es importante saber que a medida que la espondilosis cervical se vuelve más presente en nuestra vida, el dolor puede llegar incluso hasta los brazos y las piernas. 

Si es tu caso, si estás experimentando ya cierto dolor en la zona de las cervicales de forma continuada, es necesario que hables con un médico y un buen fisioterapeuta para integrar nuevas estrategias en tu vida.

Por nuestra parte, te proponemos conocer más datos de esta condición musculoesquelética y los tratamientos naturales asociados a uno de los problemas más comunes de la población de edad avanzada.

Espondilosis cervical: qué es y cómo se presenta

Espondilosis cervical

Qué es

La espondilosis cervical es una forma de artritis que afecta a las vértebras del cuello.

Estamos ante una degeneración de las articulaciones del cuello que suele tener su imperceptible inicio a los 40 años y que ofrece ya una sintomatología intensa sobre los 60 años.

Qué lo causa

Por curioso que parezca, el origen de la espondilosis cervical no está en el desgaste de las vertebras o en los cartílagos de esta área del cuello.

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La raíz del problema parte de una degeneración de los propios discos articulares: se pierde la elasticidad al no tener agua para hidratarlos, para mantenerlos fuertes y flexibles.

  • Tal y como hemos señalado antes, es común que la espondilosis cervical aparezca a medida que nos hacemos mayores.

Sin embargo, hay niños y personas jóvenes aquejadas de artritis que también presentan este tipo de condición asociada.

  • Esa falta de “humedad” propicia un aplastamiento o colapso en los espacios de los discos.

A medida que aumenta presión, las articulaciones se degeneran, se rozan y aparece el dolor, la inflamación y ese cuello rígido que puede conllevar mareos y náuseas.

  • Por otro lado, otro aspecto que es necesario conocder es que, si la espondilosis cervical se vuelve crónica, puede aparecer una protuberancia u osteofito.

Ese crecimiento oprime el espacio donde están los nervios de esta área, con lo cual, se intensifica aún más el dolor.

¿Qué síntomas presenta?

  • El síntoma más evidente es el dolor y la rigidez de cuello: conducir, leer, o incluso agachar la cabeza para leer los mensajes del móvil puede ocasionarnos ciertos “tirones” cervicales o mareos.
  • Ese dolor se extiende hasta las extremidades en muchos casos: es común experimentar cierto adormecimiento y debilidad en los brazos, las manos, los dedos…
  • También aparece el dolor de cabeza.
  • Hay personas que pueden marearse y caer al perder el equilibrio.
  • Otro detalle particular es escuchar ciertos “sonidos” internos. Como si nos “crujiera” algo en el cuello.

Tratamiento natural para la espondilosis cervical

cúrcuma y miel

 

Tratamiento frío-calor

Un método sencillo de reducir el dolor asociado a la espondilosis cervical es el uso de compresas calientes y frías.

  • Debes aplicarlas de forma alternada en el cuello y los hombros.
  • Las compresas calientes mejoran la circulación sanguínea y relajan los músculos.
  • Por su parte, las compresas frías ayudan al reducir la inflamación y la hinchazón.

Señalarte también que si tienes la zona del cuello muy inflamada debes evitar las compresas calientes.

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Ejercicio suave, cuando sea posible

Deberemos comentarlo con nuestro médico o fisioterapeuta, pero es necesario mantener en movimiento nuestra columna vertebral y, en concreto, esa área comprendida entre el cuello y los hombros.

Caminar, practicar yoga o la natación son tres de los ejercicios más indicados para mejorar nuestra calidad de vida en caso de suframos espondilosis cervical.

Cúrcuma

La cúrcuma es un antiinflamatorio de origen natural muy eficaz. Es muy útil para el dolor articular y para mejorar la circulación sanguínea. 

Asimismo, también te será de gran ayuda en esos días en que experimentes rigidez de nuca.

Las semillas de sésamo

Aceite-sésamo

Las semillas de sésamo son ricas en calcio, manganeso, magnesio, zinc y cobre. Si las tomamos de forma habitual cuidaremos de que el desgaste articular no avance tan rápido, de que el cartílago se mantenga flexible…

  • Puedes incluir semillas de sésamo en tus ensaladas e incluso hacerte masajes con aceite de sésamo tibio. No tendrás más que aplicarlo a una compresa y realizar movimientos circulares en la nuca, cuello y hombros.

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El vinagre de manzana

El vinagre de manzana tiene maravillosas propiedades antiinflamatorias.

Si padeces espondilosis cervical notarás un gran alivio si humedeces una compresa o un paño de algodón con un poco de este remedio natural.

A continuación, aplícalo en el cuello durante un par de horas, dos veces al día. Es importante a su vez que sea vinagre de sidra orgánico y sin filtrar (no el que compramos en las tiendas).

Para concluir, estos remedios naturales son solo complementos que podemos llevar a cabo en el día a día.

Disponer del consejo de nuestros médicos es fundamental para evitar que esta condición se vuelva crónica y que afecte a nuestra calidad de vida.

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