¿Está contaminada el agua de nuestro hogar?

Francisco Peñalver 4 diciembre, 2013
Dado que muchas de las tuberías de las casas están hechas de plomo, es posible que a diario ingiramos pequeñas partículas de este metal al beber agua del grifo

No se han preguntado alguna vez, siendo que hay una gran escasez de agua en el planeta, ¿de dónde sale el agua que diariamente consumen millones de personas en las grandes ciudades de cada país?

Pocos son los que tienen la gracia de obtenerla de un cristalino río, de un virginal nacimiento o un salto de agua en la montaña. Por desgracia, en la mayoría de las grandes urbes, se tiene que recurrir a la depuración de aguas residuales, ya sea de ríos, lagos o acuíferos contaminados por la industria y la población, ya sea de los propios desechos de los habitantes que vuelven a ser potabilizados.

Contaminación por plomo

Pero no vamos a hablar hoy sobre el agua que llega a nuestro hogar después de pasar por el organismo de nuestros vecinos, sino de un problema todavía mayor. El agua contaminada por plomo sale directamente por el grifo de nuestro hogar, y puede dañar nuestra salud (sobre todo la de los más pequeños), mucho más aunque todos los gérmenes infecciosos que viajan en ella desgraciadamente, aún después de su tratamiento.

Cuando aún no se conocían las graves consecuencias que tenía el consumo de agua en contacto con el plomo antes de su viaje por nuestro organismo, era una práctica habitual utilizar este material para tuberías y cañerías públicas o privadas. Actualmente muchas instalaciones antiguas contienen este dañino elemento, tanto en los tramos de la red pública que no se han repuesto, como en la red privada de nuestras viviendas construidas hace algunos años.

La mayoría de los países no permiten ya el uso de plomo, ni en las nuevas instalaciones de cañerías públicas, ni en las instalaciones realizadas por empresas privadas. Pero aún nos encontramos con el uso de plomo para las soldaduras de los caños de cobre usados hoy día, tanto para unir bifurcaciones como otras sueldas o remiendos.. De ahí que sería interesante conocer qué cantidad de plomo hay en el agua que sale por nuestros grifos o canillas, antes de beberla o usarla para cocinar.

Debemos considerar que estas soldaduras de plomo se van cubriendo de minerales en el tiempo. Por este motivo la posibilidad de contaminación por plomo en el agua en una casa con menos de cinco años es mayor que cuando ya tiene esta película protectora. De ahí que es importante comprobar los niveles de plomo en el agua en todo tipo de viviendas.

¿Por qué es perjudicial?

En el pasado se utilizaba el plomo en numerosos productos para el consumidor, hasta descubrir que es un metal tóxico que tiene graves incidencias en la salud al inhalarlo o ingerirlo. Actualmente los agentes de contaminación de plomo son el aire, la tierra y el polvo, alimentos envasados y el agua por la corrosión de las tuberías hechas con este metal. También es muy contaminante la inhalación de combustibles con alto nivel de plomo.

Los efectos pueden ir desde pequeños cambios bioquímicos en el organismo hasta graves problemas neurológicos. Un alto índice de plomo en el agua tiene consecuencias para nuestra salud afectando a zonas vitales como cerebro, riñón, sistema nervioso y glóbulos rojos. El daño del contacto con el plomo es mucho mayor todavía si hablamos de niños o fetos en gestación a través de sus madres embarazadas.

Se considera contaminante una tubería o accesorio con más del 8% de plomo en su composición. En el caso de soldaduras, se considera que a partir del 0,2 % en el material fundido ya contamina. También llevar mucho cuidado con los grifos o canillas y otros accesorios de cobre que pueden poseer alto nivel de plomo.

¿Cómo analizar el agua?

Agua hogar

El plomo en el agua ni huele, ni se ve, ni tiene sabor alguno, de ahí que la única manera de saber el índice de contaminación es un análisis químico del agua. Si su casa tiene tuberías de plomo, ese material gris opaco fácil de rallar o doblar, o si ve señales de corrosión al salir a menudo el agua rojiza, es mucho más probable la presencia de este metal pesado.

Es posible que las autoridades o servicios públicos de salud le ayuden a analizar una muestra tras su solicitud. Además sería aconsejable hacer un análisis en un laboratorio privado competente para contrastar resultados, el servicio oficial de medio ambiente nos pueden orientar sobre un laboratorio capacitado para este fin.

Es conveniente primero hacer dos tipos de toma de muestra, uno recién abiertos los grifos y otro después de 20 o 30 segundos de dejarla correr, para saber en cada caso la incidencia del metal. Esta práctica de dejarla salir 30 segundos debe ser habitual si sospechamos que hay un alto índice de plomo en las cañerías.

Es importante no consumir directamente el agua de las cañerías si han estado varias horas cerradas, dejándola correr primero, y nunca tomar agua ni para cocinar del grifo del agua caliente pues ésta produce más corrosión en las tuberías.

Para considerar que el agua no está contaminada de plomo su nivel no debe superar los 15 ppb por litro (0´015 miligramos por litro- mg/l-). En caso de que así sea, por el bien nuestro y sobre todo de los más pequeños, hay que tomar medidas.

Qué medidas tomar

Si las pruebas realizadas nos confirman que hay un alto nivel de plomo en el agua potable, la primera medida que deberíamos adoptar es conseguir un filtro depurador adecuado que retenga este tipo de metales. Hay varias empresas y marcas en el mercado que son reconocidas por su efectividad, puede encontrar orientación a la hora de elegir el filtro en la web de la Fundación Nacional Sanitaria de EEUU.

Además habría que verificar dónde está la causa, si son las cañerías de la vivienda o grupo de viviendas, o las tuberías de la red pública de aguas las que tienen un exceso de plomo en su composición, y proceder al cambio por otros materiales no tóxicos. A veces pueden ser los caños de la red eléctrica soterrados los que contaminan los conductos del agua.

Sería conveniente al reparar o instalar tuberías en nuestra casa entregar por escrito instrucciones al fontanero para que use materiales sin plomo y guardar una copia firmada por el mismo a modo de contrato.

Además en casas nuevas alquiladas o compradas con filtros, conviene quitarlos y limpiarlos, dejando correr el agua más de 15 minutos para eliminar restos de soldadura que pudieran quedar en las cañerías. Hacer esto regularmente.

Actualmente muchos países solo utilizan tuberías de PVC, que también tiene cierto índice de toxicidad pero no tiene comparación con los problemas que causa el plomo en el organismo humano. De ahí que valoramos cambiar a PVC como la opción menos mala, en comparación con las otras posibilidades.
Tuberias
Otro de los mecanismos que se pueden poner en práctica para hacer el agua más resistente al plomo es a través de un tratamiento anticorrosión. Tanto si el agua viene de una planta de tratamiento como de un pozo privado, se trata de colocar filtros de calcita entre la fuente de agua y las tuberías con plomo, para que el agua no provoque la oxidación, y por tanto no se contamine de plomo.

Esta medida es aconsejable solicitársela también a los estamentos responsables de la distribución del agua desde las plantas de tratamiento. Ciudadanos como los de Boston han logrado tener un sistema de aguas anticorrosión por tan solo un dólar al mes. La unión hace la fuerza

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