El estado de shock: causas y tipos

20 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
El estado de shock puede suponer un grave riesgo para la salud y la vida de la persona que lo está sufriendo. Te contamos cuantos tipos hay y a qué se deben en el próximo artículo.
 

El estado de shock es una condición patológica caracterizada por una falta de irrigación de los tejidos del organismo. O como lo explica el Manual MSD: “es un estado de hipoperfusión de los órganos que produce disfunción y muerte celular”.

El sistema circulatorio tiene como función suministrar oxígeno y nutrientes a todas y cada una de las células de nuestro organismo. De esta forma, garantiza el correcto funcionamiento de los tejidos.

Cuando una persona entra en este estado, independientemente de las causas que lo hayan provocado, su sistema circulatorio se colapsa. Por este motivo, es incapaz de abastecer las demandas de oxígeno de los tejidos y órganos.

Una mala irrigación de los tejidos provocará por tanto un estado de hipoxia (falta de oxígeno) en los mismos. En consecuencia, en pocos minutos los órganos pueden sufrir daños irreversibles. 

Síntomas del estado de shock

Disminución de la presión arterial puede ser un síntoma presentado por una persona en estado de shock

Algunos de los síntomas característicos de una persona que se encuentra en este estado son los siguientes, según expone la Clínica Mayo:

  • Mareos.
  • Ansiedad.
  • Desmayos.
  • Escalofríos.
  • Pulso rápido, pero débil.
  • Respiración lenta y superficial.
 
  • Disminución de la presión arterial.
  • Cianosis (boca o uñas azuladas) debido a un bajo aporte de oxígeno.

Tipos de estados de shock

Existen diferentes tipos de estados de shock, según informa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos:

1. Shock hipovolémico

También es llamado shock hemorrágico. Se produce cuando el volumen sanguíneo del organismo desciende a niveles tan bajos que el corazón es incapaz de bombear sangre suficiente a todo el cuerpo.

Las causas que lo provocan suelen ser hemorragias, externas o internas, que implican una enorme pérdida de sangre.

Por otra parte, afecciones como diarreas, vómitos o quemaduras, que provocan una gran pérdida de líquidos, también pueden ocasionar un descenso en el volumen sanguíneo y originar este tipo de estado.

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2. Shock cardiogénico

Se produce cuando existen anomalías en el funcionamiento de corazón que hacen que dicho órgano sea incapaz de bombear la sangre adecuadamente.

En un shock cardiogénico disminuye significativamente la presión arterial y el riego de las arterias coronarias se vuelve insuficiente. El corazón se va debilitando al reducirse el flujo sanguíneo y puede sufrir daños severos.

Es la principal causa de muerte en los infartos agudos de miocardio. Sin embargo, también puede producirse como consecuencia de otras anomalías cardíacas tales como desgarros en el músculo cardíaco o cardiomiopatías.

Existen factores de riesgo para sufrir un shock cardiogénico. Algunos de ellos son estos:

 
  • Obesidad.
  • Colesterol alto.
  • Tabaquismo.
  • Historia de enfermedades cardiacas.

Shock anafiláctico

Picaduras de insectos que originen una reacción alérgica excesiva en el organismo pueden desencadenar estado de shock anafiláctico

Se produce por una reacción alérgica desmesurada a un determinado tipo de alérgeno. Ciertos medicamentos, comidas o algunas picaduras de insectos pueden desencadenar una reacción alérgica excesiva en el organismo y acabar desencadenando este tipo de estado de shock.

Cuando ocurre, se produce una gran vasodilatación (los vasos sanguíneos se dilatan) y una gran acumulación de líquidos en los tejidos.

Estos procesos hacen que el sistema circulatorio colapse y sea incapaz de irrigar correctamente los tejidos y órganos. Como consecuencia, se presentan daños muy graves en el organismo o incluso la muerte si este estado no se revierte rápidamente.

Shock séptico

Se origina por una infección extendida a lo largo de todo el organismo. La infección, normalmente bacteriana, que se inició en un punto concreto del cuerpo, se disemina y acaba por volverse sistémica (se extiende a todo el organismo).

Las toxinas bacterianas que se difunden por el organismo y provocan la infección sistémica causan hipotensión arterial. El deficiente flujo sanguíneo no es capaz de abastecer las demandas de oxígeno de los tejidos y de esta forma se produce el estado de shock.

 

Shock neurogénico

Estructura del sistema nervioso simpático

Se presenta tras un daño en el sistema nervioso central. Este daño puede ser debido a una lesión anatómica o también, a una disfunción causada por fármacos en el sistema nervioso autónomo.

El sistema nervioso simpático es el que controla, entre otras cosas, el tono muscular de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, modera la irrigación de los tejidos.

Cuando se produce una desconexión entre el cerebro y el sistema nervioso autónomo, los vasos sanguíneos se dilatan y se produce una caída de la presión arterial. Esto causa una irrigación insuficiente.

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El estado de shock se debe a múltiples causas

En resumen, la aparición del estado de shock se debe a un conjunto de anomalías a lo largo de todo el sistema circulatorio. Las causas que lo desencadenan son variadas. Van desde una disminución del volumen sanguíneo, hasta una deficiencia cardíaca.

Todos estos procesos provocan una caída en la presión arterial, a menudo acompañada de una extravasación de líquidos del torrente sanguíneo hacia los órganos, lo que contribuye a disminuir aún más el volumen sanguíneo circulante.

 
  • Clínica Mayo. https://www.mayoclinic.org/es-es/first-aid/first-aid-shock/basics/art-20056620
  • Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000039.htm