Estas son las 6 mejores hierbas para proteger el hígado

Para favorecer la salud del hígado, además de consumir estos remedios es muy importante que sigamos una dieta equilibrada y que reduzcamos la ingesta de grasas

El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Su importancia radica en que cumple una amplia variedad de tareas imprescindibles para la vida. Por lo tanto, proteger el hígado es indispensable para gozar de buena salud.

Además, se encarga de filtrar alrededor de un litro de sangre por minuto para eliminar esas sustancias tóxicas que se van acumulando.

También participa en la actividad hormonal y depura de gérmenes, alérgenos y sustancias químicas derivadas de los medicamentos. De hecho, junto con la vesícula biliar es el responsable de la digestión de las proteínas y las grasas, y el correcto almacenamiento de los nutrientes.

Se estima que cerca de un 10% de la población mundial padece alguna enfermedad hepática Tal es el caso de la fibrosis, la cirrosis, el cáncer o la hepatitis. Por desgracia, afectan la calidad de vida del paciente y, en casos más graves, pueden conducir a la muerte. Se nos antoja imprescindible proteger el hígado para evitar estas consecuencias.

Por suerte, además de los tratamientos médicos, hay varias plantas que favorecen su limpieza y salud. Así que queremos compartir las 6 mejores para que las consumas de forma regular y, de esta manera, proteger el hígado.

1. Cardo mariano para proteger el hígado

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Conocido en muchas culturas como el “guardián del hígado”, el cardo mariano es uno de los mejores remedios para prevenir y tratar las afecciones hepáticas. Además, contribuye a depurar el hígado y la vesícula biliar. También, tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a sanarlo. Es ideal para proteger el hígado.

Su ingesta regular elimina las sustancias de desecho y crea una barrera protectora frente a los radicales libres, el alcohol, los hongos y otros elementos perjudiciales. También, protege contra la diabetes, el exceso de colesterol y las enfermedades de sistema circulatorio.

Su consumo no debe ser superior a los 250 mg al día y se puede hacer a través de infusiones o ensaladas.

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2. Alcachofa

Este tónico amargo tiene sustancias activas que regeneran los tejidos hepáticos mientras lo apoyan en sus procesos de digestión y depuración.

Sirve para combatir la urticaria, las alergias y las alteraciones en el pH sanguíneo. También previene la hepatitis, la insuficiencia renal y el exceso de colesterol. Además, gracias a sus propiedades regula la producción de bilis y drena la vesícula biliar para evitar la formación de cálculos.

Su consumo puede hacerse a través de ensaladas, decocciones y batidos.

3. Raíz de diente de león

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La raíz de diente de león es una hierba perenne que proviene de América del Norte y varios países de Europa.

Muchos consideran esta planta como una mala hierba, pero las raíces son un poderoso remedio que estimula los procesos de desintoxicación del cuerpo.

De hecho, está aconsejada para evitar el exceso de agua en los tejidos hepáticos, así como la inflamación de los mismos. Además, aumenta la producción de la bilis e impulsa la eliminación de las toxinas para facilitar la digestión. Con esta hierba se obtienen cantidades significativas de vitaminas A, C y D, y minerales como el calcio y el hierro.

Se cuece en agua y se consume su té dos veces al día.

4. Hoja de menta

La menta es una planta medicinal que se ha empleado para promover el flujo normal de la bilis desde el hígado hasta la vesícula.

Los aceites esenciales que contiene apoyan la digestión de las grasas y mejoran la absorción de los nutrientes. Sus vitaminas y minerales impulsan la expulsión de sustancias dañinas y previenen los daños en este órgano.

Se toma en infusión, limonadas o batidos.

5. Cúrcuma

Curcuma

Considerada también como una especia, la cúrcuma es uno de los mejores alimentos para eliminar las toxinas que se quedan atrapadas en la sangre y el hígado.

Su compuesto activo, la curcumina, tiene un efecto antiinflamatorio y antioxidante. Además, restaura la salud hepática para un óptimo desempeño de sus funciones. En resumen, su acción antioxidante participa en la filtración de la sangre y ayuda a eliminar las partículas dañinas presentes en esta.

Se utiliza para aliviar las condiciones que afectan al sistema circulatorio y es buena para el crecimiento de la flora bacteriana. Está comprobado que su ingesta impulsa la depuración del hígado y frena el crecimiento de células anormales.

Se puede añadir en batidos, sopas, ensaladas y muchas otras recetas.

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6. Celidonia mayor

La celidonia mayor es una planta que se utiliza como complemento de la limpieza del hígado y la vesícula biliar. Contiene sustancias activas que impiden la acumulación de moléculas dañinas y toxinas.

La historia cuenta que los griegos la emplearon como agente desintoxicante para mejorar la circulación y la salud en general. Esta hierba estimula la bilis en el hígado y apoya la actividad de las enzimas en el páncreas.

Se consume a modo de infusión, sin exceder las tres cucharadas (30 g) al día.

Es importante que tengas presente que la ingesta de estas hierbas debe estar apoyada con una alimentación balanceada y reducida en grasas. Los buenos hábitos de vida son determinantes para proteger este importante órgano, el hígado.

 

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  • Trujillo, Karem Justhin Rodas. "Propiedades terapéuticas de la Curcuma longa relacionadas con la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas." In Crescendo Ciencias de la salud 3.2 (2016): 171-177.