Estilos de natación: ¿Cuál es el que más te conviene?

19 julio, 2018
Todos los estilos de natación tienen diferentes características y técnicas. Por lo tanto, antes de tomar la decisión de practicar alguno, es bueno saber con antelación qué nivel de resistencia requieren.

Todos los estilos de natación tienen muchas ventajas para nuestro bienestar. No solo permiten activar los grupos musculares más importantes del cuerpo, sino que apoyan la pérdida de peso e incrementan la resistencia física.

Su práctica se puede iniciar a cualquier edad y tiene muchas ventajas en comparación con otras disciplinas deportivas. No obstante, es primordial conocer en detalle sus características, ya que no todos implican los mismos esfuerzos y resultados.

Si bien a la hora de aprender natación se abordan todos los estilos, es importante conocer previamente cuáles son sus diferencias, quienes pueden practicarlos y qué nivel de resistencia se requiere para cada uno. ¿Aún no sabes cuál te conviene? Descubre sus características.

Estilo crol (crawl)

Uno de los estilos de natación más populares es el crol. En todas las escuelas de aprendizaje es el más destacado, dado que suele ser el primero en enseñarse. Es la modalidad ideal para todos los novatos, pues su técnica es fácil de aprender y cuenta con distintas formas de coordinación.

También se considera el más rápido, dado que el movimiento constante de las piernas y los brazos optimizan la propulsión. Sin embargo, en ocasiones la mariposa puede superar sus velocidades, sobre todo en algunos momentos de su ciclo.

¿Cómo se hace?

  • Para hacerlo de forma correcta, asegúrate de mantener el cuerpo estirado y la cabeza mirando al frente por debajo del agua.
  • Luego, empieza a dar brazadas de manera alterna, acompañadas con patadas.
  • Cuando sientas la necesidad de respirar, saca la cabeza del agua, acompañando el giro que da el brazo.
  • Lo ideal es que aprendas a dominar la respiración bilateral para tener un mejor rendimiento.

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Estilo mariposa

El estilo mariposa surgió en la década de los años 50 como una variante de la braza. Es el más moderno de todas las variantes de natación y también uno de los que más llama la atención. Debido a los movimientos que implica, requiere altos niveles de fuerza física y buena coordinación.

Además, quienes se inician en su práctica deben tener cuidado, ya que un mal movimiento puede acabar en una dolencia muscular. Por lo tanto, se recomienda cuando la persona ya domina otro de los estilos y tiene un buen desarrollo muscular abdominal.

¿Cómo se hace?

  • Ponte en una posición ventral, similar a la de crol, pero céntrate en lograr una buena coordinación entre el movimiento de los brazos y las piernas.
  • Con estas últimas debes hacer un movimiento parecido al del aleteo de los delfines.
  • La patada es una de las partes más complejas, pues debes mantener las piernas pegadas para lograr un movimiento ondulatorio constante. Esto te permite lograr una mejor propulsión dentro del agua y el espacio para hacer la respiración.

Estilo espalda

Uno de los estilos de natación que suelen emplearse con fines terapéuticos es el estilo espalda. Se trata de la tercera variante más rápida entre las modalidades de natación, muy próxima a la mariposa, pero alejada de la braza, que es el último.

Por sus características, muchos lo catalogan como una variante de crol; incluso, en algunos textos aún se conoce como “crol de espaldas”. La única regla especial que tiene es permanecer de espaldas todo el ejercicio.

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¿Cómo se hace?

  • Ponte boca arriba, de tal manera que puedas realizar las brazadas hacia atrás, de forma alterna.
  • Al mismo tiempo, patea con las piernas de manera similar al estilo crol.
  • Cuando hagas el movimiento de los brazos, ten en cuenta el movimiento de los hombros durante todo el nado, ya que es determinante para hacer el ejercicio correctamente.

Estilo pecho o braza

El estilo pecho, también conocido como braza, es la forma de natación más lenta, aunque no por eso la más fácil. Su diferencia con respecto a los demás estilos radica en que tanto la brazada como la patada tienen la misma importancia.

¿Cómo se hace?

  • Ubícate en una posición ventral, realizando movimientos sincrónicos de brazos y piernas.
  • Debes lograr un movimiento ascendente y descendente de los hombros y caderas, añadiendo la coordinación de los brazos.
  • No puedes girar la espalda y tendrás que verificar que los movimientos de los brazos y piernas sean en el mismo plano horizontal.
  • Los codos permanecen en el agua, excepto en el punto de viraje y llegada.

Finalmente…

Recuerda que si quieres dominar los estilos de natación debes ser constante con los entrenamientos de cada modalidad. Trata de empezar con los más fáciles y deja los complejos para cuando tengas más resistencia física.

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