¿Por qué estoy “hinchada” todo el tiempo?

Si tienes la tripa hinchada continuamente puede deberse a tus hábitos alimenticios. Aumenta el consumo de agua y procura realizar actividad física para favorecer la eliminación de los gases

No importa lo que hagamos, cuanto ejercicio practiquemos o qué dieta sigamos… Parece que el abdomen nunca va a disminuir. Lo mismo puede suceder con las piernas.

Más allá de lo estético el problema reside en que la sensación de pesadez y las molestias a veces no nos permiten disfrutar de nuestras actividades.

¿Quieres saber por qué estás hinchada todo el tiempo? En este artículo te lo contamos.

Causas de vientre hinchado

El abdomen es una de las partes del cuerpo que más se inflaman. Este inconveniente afecta a la tercera parte de las mujeres y aparece más de una vez por semana.

Si bien no es algo grave, puede ser un fastidio porque se acompaña con dolor, gases o estreñimiento.

Las principales causas de hinchazón en el vientre son:

Te recomendamos leer: Acaba con el estreñimiento con estos 5 hábitos matinales

Síndrome premenstrual

Es el desencadenante más recurrente de inflamación abdominal. Durante este período previo a la menstruación se reduce la producción de prostaglandinas, lo que causa retención de líquidos, así como también hinchazón abdominal y en las mamas.

Acumulación de gases

Acumulación de gases

El aire se va a acumulando en el abdomen y al intentar salir lo distiende. Por esta razón después de la comida la situación empeora. Durante la digestión se producen muchos gases que tardan en salir del cuerpo.

Retención de líquidos

Estar muchas horas de pie o sentado es una de las causas de vientre hinchado, ya que el agua se va acumulando en este área.

La retención de líquidos, además, se “junta” con el sedentarismo, la mala circulación y el exceso de sal o azúcar. También puede darse si no se practica ejercicio y no se bebe suficiente agua.

Intolerancias

estreñimiento

Nos damos cuenta de que se trata de una intolerancia porque las molestias y la hinchazón empiezan tras comer determinado alimento y pueden incluir diarreas.

La intolerancia más frecuente es a la lactosa (azúcar de la leche), que se produce cuando hay una deficiencia en la enzima lactasa.

Enfermedades hormonales

Cuando se retienen líquidos en las piernas o vientre bajo las causas pueden ser trastornos hepáticos, renales o cardíacos. El uso de ciertos medicamentos también ocasionan alteraciones hormonales y, con ellas, aumento de peso.

Colon irritable

La acumulación de gases en el intestino es también causal de hinchazón. En este caso se combinan varios síntomas: dolor abdominal, problemas para ir al baño, molestias intestinales crónicas o recurrentes.

La culpa la tiene una alteración en la flora bacteriana.

Comer deprisa

Comer deprisa

A veces no nos damos cuenta de que, en lugar de comer, simplemente deglutimos, sin masticar prácticamente los alimentos.

Este hábito es malo por varios motivos:

  • Primero: porque la sensación de saciedad tarda casi media hora en “llegar” al cerebro.
  • Segundo: porque nos hace comer más.
  • Tercero: porque al tragar ingresa aire al organismo que luego se traduce en hinchazón.

Consumir frituras

Los empanados, las croquetas, los rebozados y los estofados son básicamente la dieta de muchas personas. Las frituras causan una ralentización en la digestión de las grasas y, por ende, aumentan la hinchazón tras las comidas.

Beber refrescos

Las burbujas hinchan. Eso resume todo.

Consumir refrescos con gas inflama el vientre y en el caso de optar por las bebidas azucaradas tenemos un doble perjuicio porque las calorías vacías que se ingieren contribuyen a ganar peso.

Y atención porque el agua con gas también puede causar esa sensación de abdomen inflamado aunque no tenga azúcar.

Comer fibras de más o de menos

La falta de este nutriente está relacionada con el estreñimiento (y por ello con la hinchazón), pero no es bueno tampoco consumirlo en exceso.

Así es: la fibra puede ser contraproducente, ya que puede provocar diarrea e inflamación intestinal.

Consumir demasiadas harinas

Consumir demasiadas harinas

La bollería, las pizzas, las pastas (entre otras comidas que forman parte de nuestro menú cotidiano) pueden provocar una falta de fuerza digestiva.

Esto quiere decir que en el estómago se agotan las enzimas antes de terminar la tarea de digerir los alimentos.

Por lo tanto, estos alimentos quedan “almacenados” donde no deben y al descomponerse provocan gases, dispepsias e hinchazón abdominal.

Lee también: 7 formas deliciosas de reemplazar las harinas refinadas

Consejos para reducir la hinchazón abdominal

Una vez que hemos identificado los motivos por los cuales se hincha el vientre, el siguiente paso es cambiar ciertos hábitos o entrar en acción para que no siga sucediendo.

Entre los tips que te pueden ayudar encontramos:

  • Reducir el consumo de sal.
  • Beber al menos dos litros de agua por día. Elegir zumos naturales en lugar de bebidas carbonatadas o refrescos.
  • Evitar la ingesta de laxantes, porque crean dependencia o diarreas.
  • Comer de manera pausada y masticar varias veces cada bocado. Dejar de lado el estrés, ya que puede ocasionar retención de líquidos.
  • Evitar alimentos que causen gases (por ejemplo, las legumbres o las alcachofas).
  • Consumir yogures naturales para equilibrar la flora intestinal.
  • Realizar un análisis que determine la intolerancia a un alimento en particular.
  • Reemplazar el alimento “prohibido” (por ejemplo, tomar leche de almendras en lugar de la de vaca)
  • Comer la cantidad adecuada de fibras al día. Incluir más verduras y frutas crudas.
  • Hacer ejercicio para ayudar al aire a salir del cuerpo y ejercer presión en la zona hinchada para favorecer la eliminación de gases.
  • Reducir la ingesta de frituras y comida basura. Cocinar al horno, al vapor o hervir los alimentos.
  • Elegir harinas integrales en lugar de refinadas.

 

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