Estrategias básicas para cuidar a un familiar con Alzheimer

Este artículo fue redactado y avalado por Valeria Sabater
· 26 junio, 2015
Para que no se sientan vigilados y estén seguros en todo momento, podemos poner algún tipo de artefacto sonoro o campanilla en las puertas de las estancias para saber adónde van

Tener un familiar con Alzheimer es una dura prueba. De hecho, cuidarlo implica un cambio radical en nuestra vida. Es entonces cuando se inicia un nuevo proceso en el cual, es vital que toda la familia se mantenga unida. No solo debe priorizarse el bienestar del enfermo, sino también la fortaleza emocional de los cuidadores. Además, han de aprender a enfocar el día a día de modo que aseguren una buena calidad de vida, tanto para el dependiente como para los cuidadores.

Hemos de tener en cuenta también que a día de hoy la longevidad es más elevada. Con lo cual, es frecuente que ancianos con edades comprendidas entre los 70 y 80 años tengan mayor probabilidad de ser diagnosticados con enfermedad de Alzheimer.

Estrategias básicas para cuidar a un familiar con Alzheimer

A continuación, te compartiremos 6 estrategias básicas para cuidar a un familiar con Alzheimer. Son las siguientes:

1. Hay que establecer rutinas con el familiar con Alzheimerfamiliar con Alzheimer

Cuando a un anciano con demencia le ofrecemos un medio seguro, controlado y familiar donde se siga una rutina habitual, la persona se va a sentir más tranquila. Cualquier cambio inesperado va a ocasionarles un estrés innecesario. Además, una preocupación que puede llegar a desequilibrarlos emocionalmente. Por lo tanto, merece la pena tener en cuenta estos consejos:

  • Que se desenvuelva en situaciones conocidas y que hayan formado parte de su vida
  • Procura que haya estímulos visuales que les recuerden cada día dónde están, y en qué día están (calendarios con fotos de la ciudad donde viven…).
  • Establece horarios fijos para las comidas. Ten muy en cuenta que a pesar de haber desayunado, por ejemplo, es muy posible que lo olviden y que te lo pidan de nuevo.
  • Estos consejos dependerán del estado en que se encuentre el familiar. Además, del grado de dependencia que presente.

¿Quieres conocer más? Lee: Evitar las rutinas es fundamental para una buena salud mental

2. Libertad de movimiento pero “controlada”

Es necesario que el familiar con Alzheimer no se sienta presionado ni controlado. Debemos ofrecerles confianza para que emocionalmente se sientan cómodos y seguros. No obstante, hay que estar vigilantes para que no sufran ningún incidente, de ahí que debamos tomar algunas medidas. Por ejemplo, poner campanillas en las puertas para saber a dónde va. Si va al baño, a la terraza, a su habitación, a la entrada de la casa…

3. Estimulación diaria

familiar con Alzheimer

Si no te es posible llevar a tu familiar a un centro de día donde pueda recibir programas de estimulación, siempre será adecuado dedicar de media una o dos horas al día para hacer pequeños ejercicios con ellos:

  • Las personas con Alzheimer reaccionan muy bien a la música. De ahí que sea conveniente ponerles sus canciones favoritas, o animarlos con melodías. Posiblemente, harán que reaccionen ante el mundo que les rodea.
  • Haz que lean el periódico, que recuerden el día y el año en el que están, que te digan quién es el presidente, en qué estación están. O que, a través de fotografías, te digan quién es quién.
  • Ofrecéles tareas manuales, como labores para tejer, para construir, hacer puzzles. También, puedes servirte de adecuados programas de estimulación que existen en la red para “estabilizar” sus procesos cognitivos como la atención o la memoria.
  • Dependiendo de su grado de movilidad, siempre será importante que se mantengan activos físicamente.
  • Dentro de sus particularidades procura que anden una media de 10 o 15 minutos diarios por espacios controlados donde no existan riesgos. Por último, haz que muevan las piernas, las manos…

4. Chequeos médicos regulares para el familiar con Alzheimer

Es vital que establezcas con su médico controles periódicos para ver no solo como avanza la enfermedad. Sino para controlar aspectos tan básicos como las infecciones de orina, o incluso simples deshidrataciones, tan comunes en los ancianos en épocas estivales.

Debemos tener en cuenta que realidades tan comunes como estas, suelen ocasionar en la persona dependiente problemas bastante graves. Recuerda que es importante también controlar que el anciano se tome puntualmente la medicación. Supervísalo en persona, puesto que podría no estar tomándola y no nos estemos dando cuenta.

5. El poder de las emociones

familiar con Alzheimer

Un familiar con Alzheimer no recordará tu nombre, o si eres su hija o su hermana. Sin embargo, siempre agradecerá esa caricia o ese abrazo. Ese va a ser vuestro lenguaje en el día a día. No te asustes si en un momento dado reacciona mal y se muestra agresivo. Sus emociones ahora son probablemente cambiantes. Pero con un ambiente seguro, con el apoyo diario y con estímulos afectivos cálidos y constantes, su estado será más estable.

Como ves, estamos hablando en todo momento de las necesidades de la persona dependiente, pero no debes pasar por alto que también tú necesitas apoyo y ayuda Nunca dejes a un lado tus relaciones sociales y tus aficiones, intenta sobre todo repartir responsabilidades con otras personas, de ese modo, no te sentirás saturada.

Ver también: Las emociones positivas mejoran la salud

6. Ayúdate de otros profesionales

No pasa nada si te ayudas de otros profesionales en el día a día para cuidar a tu familiar. O si lo llevas a un centro de día, o permites que venga un terapeuta a casa. No por ello los quieres menos ni eres un mal cuidador, al contrario.vEn ocasiones necesitamos el consejo de profesionales, porque nosotros no somos expertos en esta enfermedad, y porque no podemos ofrecerles una atención tan multidisciplinar.

Una persona con Alzheimer necesita que sepan moverlo si ya no tiene autonomía, necesita que lo aseen cada día, que cuiden de su alimentación, que lo estimulen cognitivamente y que le den la medicación más adecuada. Nosotros le ofreceremos todo nuestro amor y todo nuestro cuidado, pero no te sientas mal si, en un momento dado, necesitas “más ayuda”. Todo lo que sea para mejorar la calidad de vida de nuestro familiar, estará bien.

Cuidado del familiar con Alzheimer: reflexiones finales

El Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo al alza debido al incremento en la esperanza de vida. Conocer las fases de la enfermedad, así como los cuidados necesarios para el familiar con Alzheimer es fundamental para mejorar su calidad de vida y la rápida progresión de la enfermedad.

  • Escobar, L. "Aporte de enfermería a la calidad de vida del cuidador familiar del paciente con Alzheimer." Aquichan 12.1 (2012): 62-76.
  • Linde, J., Iáñez, M.A. y Iáñez, B. "El apoyo social como modulador de la carga del cuidador de enfermos de Alzheimer." Psicología y salud (2005): 33-43.
  • Peña-Casanova, J. Intervención cognitiva en la enfermedad de Alzheimer. Fundació La Caixa, 1999.