Estrés e hipertiroidismo: una relación que debes conocer

Valeria Sabater 18 diciembre, 2017
Es importante controlar el estrés en toda enfermedad. En las glándulas tiroideas este aspecto es de especial atención, ya que es posible revertirlo. Te mostramos qué podemos hacer para mejorar estas situaciones.

Estrés e hipertiroidismo comparten un vínculo común que es necesario conocer.

Como ya sabemos, los trastornos asociados a la glándula tiroides son algo bastante común entre la población, sin embargo, lo que ya no es tan conocido es la posibilidad de que factores tan comunes como el estrés produzcan una alteración en este tipo de hormonas.

No obstante, así es. Y sin duda es un hecho que nos obliga a darle aún más importancia a todas esas presiones cotidianas que nos quitan la calma y que, lo queramos o no, dejan su impacto en nuestro organismo alterando sus funciones y equilibrio interno.

A continuación, te facilitamos más datos sobre este vínculo para que lo tengamos presente, para que nos concienciemos sobre la importancia de gestionar nuestras emociones del día a día y bajar el ritmo.

Estrés e hipertiroidismo ¿cómo se relacionan?

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Estrés e hipertiroidismo se relacionan a través de nuestras glándulas suprarrenales. Para comprender mejor este vínculo vamos a profundizar en el propio mecanismo del estrés.

El estrés y nuestro sistema inmunitario

Empezaremos matizando un hecho importante. El estrés solo alterará nuestra glándula tiroides en caso de que este sea crónico, es decir, cuando pasamos por esas épocas donde a lo largo de 3 meses o un año arrastramos un mismo estado de nerviosismo, de inquietud, de angustia vital y psicológica.

  • Cuando esto ocurre, el estrés lo que hace en primer lugar es estimular el hipotálamo y la hipófisis.
  • Estas dos estructuras cerebrales estimulan las glándulas suprarrenales.
  • Lo que ocurre a continuación es lo siguiente: nuestro sistema inmunitario no solo se debilita sino que se altera.
  • Aparecen las citoquinas y los procesos inflamatorios. Es decir, nuestro propio sistema de defensa nos ataca porque percibe que hay una amenaza, pero no sabe de dónde proviene y reacciona del peor modo: agrede al propio organismo.

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Estrés e hipertiroidismo

Un hecho que suele ocurrir con bastante frecuencia es que la glándula tiroides sea un objetivo más al que ataca nuestro propio sistema inmunitario.

  • En este caso, hablaríamos de una condición clínica muy concreta: el hipotiroidismo autoinmune o de Hashimoto.
  • Asimismo, tampoco podemos olvidar que el estrés tiende a menudo a “desacelerar” el metabolismo en algunas personas.
  • Esto es algo que, como decimos, no ocurre en todos los casos,  es importante matizarlo. Mientras hay quien adelgaza cuando sufre estrés, una parte de la población experimenta lo contrario: sube de peso porque la función tiroidea se ralentiza y disminuyen los niveles de hormona triyodotironina (T3) y tiroxina (T4).

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Estrés e hipotiroidismo ¿qué podemos hacer para evitar la aparición de ambas condiciones?

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La alteración de la función de la glándula tiroides es una condición asociada a varios factores. Uno de ellos, como ya sabemos, es el estrés.

Si es así, ¿existe algún modo de evitar la aparición del hipotiroidismo asociado al estrés? Estas serían algunas estrategias:

Cuida tu dieta

  • Además de una dieta balanceada es importante no saltarnos ninguna comida. En caso de no desayunar o no cenar, por ejemplo, nuestro metabolismo podría alterarse.
  • Debemos regular el consumo de cafeína, de azúcar, bebidas, gaseosas, chocolate, etc. Son alimentos que tienden a intensificar nuestro estrés.

Asimismo, es recomendable que en nuestra dieta no falten las siguientes vitaminas y minerales:

  • Selenio.
  • Yodo.
  • Zinc.
  • Hierro.
  • Cobre.
  • vitaminas A, B, C y E.

Dormir entre 7 y 9 horas

formas de relajarte antes de dormir

Como todos sabemos, el estrés afecta la calidad de nuestro descanso. A su vez, un mal descanso nocturno altera nuestra salud y nuestro metabolismo. Por lo tanto, es necesario que cambiemos hábitos con el fin de descansar un poco mejor:

  • Seremos regulares con nuestros horarios: comer y acostarnos siempre a la misma hora.
  • Cenaremos 2 horas antes de dormir.
  • Por la tarde debemos concienciarnos de algo muy simple: bajar el ritmo. Puede que al principio nos cueste, pero mentalizarnos de que una vez en casa nuestro cuerpo y nuestra mente deben ir más despacio es algo esencial.
  • Dos horas antes de dormir, dejaremos a un lado ordenadores y móviles.

Gestión emocional

Gestionar nuestras emociones no es tarea fácil, lo sabemos. Sin embargo, siempre es buen momento para priorizarnos un poco más. Estas serían algunas claves para lograrlo.

  • No conviene dejar para mañana la molestia o la preocupación que sentimos hoy.
  • Puesto que estrés e hipertiroidismo están relacionados, intentaremos afrontar los pequeños problemas del día a día antes de que estos se hagan más grandes.
  • Nos centraremos siempre en el presente. En lugar de preguntarnos por qué nos ha ocurrido esto y lo otro, en lugar de angustiarnos por lo que puede pasarnos mañana, aplicaremos una sencilla estrategia: ¿qué puedo hacer ahora para afrontar este problema?
  • Facilita el desahogo emocional: habla con personas de confianza sobre aquello que te quita el sueño, lleva un diario, haz deporte, libera esa ansiedad en el día a día.

Mindfulness

El Mindfulness es una técnica de meditación y una forma de favorecer esa adecuada unión mente-cuerpo.

  • Sería muy recomendable practicar al menos una hora de Mindfulness al día, recordando también que esta práctica se extiende también a la alimentación y a otros ámbitos de nuestra vida.
  • Se trata simplemente, de estar más presentes, de disfrutar de cada cosa que hacemos, de escucharnos, de tomarnos la vida a otro ritmo, más lento, más responsable.

Puesto que estrés e hipertiroidismo están relacionados, no dudemos por tanto en aplicar estas sencillas estrategias para cuidarnos mucho mejor.

 

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