Estudio científico descubre por qué la miel es el mejor antibiótico natural

Aunque en un futuro podría ser un sustituto para los antibióticos tradicionales, ya que carece de efectos secundarios, no se aconseja en pacientes con diabetes ni alergias al polen, así como niños pequeños

En muchas ocasiones, se ha hablado de lo beneficiosa que es la miel para nuestra salud. También hemos compartido algunas recetas que nos permiten aprovechar sus propiedades para la belleza.

Sin embargo, hoy queremos retomar el tema con un estudio más reciente. En este. los científicos tratan de demostrar que la miel es un gran antibiótico natural. En algunos casos, puede ser un buen complemento para algunos antibióticos convencionales utilizados en tratamientos de infecciones.

¿Por qué se afirma que la miel es el mejor antibiótico natural?

Resulta que este alimento contiene numerosas bacterias del ácido láctico (BAL). Estas son las encargadas de  la acción antimicrobiana que se requiere en función del tipo de bacterias a combatir.  Así lo reveló Tobias Olofsson, profesor de la Universidad de Lund y autor de una serie de estudios sobre la miel publicados en la revista International Wound Journal.

Para demostrar esto, los investigadores trataron 42 patógenos de las heridas de 22 pacientes con las BAL de la miel. Como resultado, encontraron que los efectos podrían ser comparables a los que producen los antibióticos convencionales.

La investigación se reforzó al utilizar miel como tratamiento para curar las heridas de caballos que no lograban sanarse. Los resultados obtenidos fueron positivos.

Sin embargo, el profesor Olofsson, advierte de que para conseguir estos efectos y beneficios de la miel, esta debe estar fresca y ser completamente pura. En este sentido, advierte de que las mieles que se comercializan en supermercados no contienen bacterias lácticas vivas. Por eso, muchos de sus beneficios no están presentes en ellas.

En todo caso, los investigadores creen que este hallazgo podría resultar muy importante para la medicina. Puede que en un futuro suponga un tratamiento alternativo a los antibióticos convencionales. Estos, como sabemos, pueden en algunos casos tener efectos secundarios en los pacientes.

¿Qué otras propiedades contiene la miel?

Miel

Además de las bacterias del ácido láctico (BAL), la miel es un alimento cargado de probióticos y antioxidantes. Estos son muy beneficiosos para nuestro cuerpo, ya que pueden ayudarnos a regular el tránsito intestinal y a eliminar toxinas.

Además, es rica en vitamina A, vitamina B2, B3, B5, y vitamina C. También contiene minerales esenciales como calcio, magnesio, potasio, hierro, cobre, yodo y zinc. Por eso, teniendo en cuenta sus beneficios, la miel ha sido utilizada como antibiótico para:

  • Combatir organismos nocivos como la salmonela y el E.coli gracias a sus propiedades antibacterianas. Asimismo, también contribuye a una mejor digestión de los alimentos gracias a su contenido en probióticos.
  • Reforzar el sistema inmunológico. Además, también puede aliviar algunas infecciones en las vías respiratorias, así como gripes y resfriados. Se cree que puede favorecer la salivación, lo que a su vez ayuda a humedecer y liberar las vías respiratorias.
  • Desde la antigüedad se ha utilizado para tratar heridas, prevenir infecciones y mejorar el proceso de cicatrización. Esto se debe a sus propiedades antibacterianas.
  • Cuidar la piel. Puede ayudarnos a eliminar posibles infecciones y algunas sustancias nocivas que pueden afectar a nuestra belleza.

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Otros datos importantes sobre la miel

  • Su consumo no es recomendado para personas que sufren de diabetes, ya que en un lapso de tiempo breve puede aportar una gran cantidad de azúcares que pueden afectar al paciente. Por esta misma razón se recomienda consumirla con moderación.
  • No se debe administrar en niños menores de un año, ya que su intestino aún no tiene la capacidad para procesarla.
  • Aquellas personas que son alérgicas al polen también pueden llegar a ser alérgicas a la miel.
  • 100 mililitros de miel nos aportan 325 calorías. Debido a esto, se recomienda consumirla especialmente en horas de la mañana. También podemos tomarla si vamos a realizar algún tipo de actividad física.

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¿Cómo utilizar la miel con fines terapéuticos?

recipiente con miel

  • En casos de heridas o quemaduras, se puede aplicar directamente en la zona afectada y cubrirla preferiblemente. Esto puede ayudar a agilizar la cicatrización. Se debe cambiar por lo menos 3 veces en el día.
  • Las mamás lactantes pueden aplicarse un poco de miel en los pezones para prevenir y aliviar molestias que pueden ser causadas por infecciones. Con todo, es importante limpiar luego la zona muy bien para evitar que el bebé pueda ingerir miel. De lo contrario, podría intoxicarse. Es muy importante proceder con cuidado en este caso.
  • En casos de irritación en la piel, se puede utilizar como base para un masaje. Esto nos ayudará a hidratar la zona.
  • Para desinfectar a nivel interno nuestro organismo, mezcla una o dos cucharadas de miel en un vaso de agua tibia con jugo de limón. Gracias a sus propiedades digestivas, puede ayudarnos a equilibrar la flora intestinal
  • Si lo que buscas es evitar el ardor estomacal, puedes mezclar una cucharada de miel, dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana y un vaso de agua. Con todo, se recomienda no abusar de este remedio. El vinagre de sidra de manzana ingerido en exceso puede provocar ciertos problemas, como acné o estreñimiento. Además, en algunos casos puede interactuar con medicamentos si se toma de manera regular. Por eso, conviene consultar al médico.
  • Para combatir infecciones respiratorias, problemas de garganta, gripes o resfriados, lo ideal es mezclar miel con jugo de limón o de naranja. Casi siempre se prepara una bebida caliente y se consume por las noches antes de ir a dormir.