Las 5 “estaciones” de una etapa de duelo y algunas claves para superarla

4 enero, 2018
El duelo es una etapa más de vida que a todos en algún momento nos ha tocado vivir. Tiene sus "estaciones", en el sentido de que pasan, y también hay formas de superarlo de la mejora manera.

Muchas situaciones nos pueden conducir a la angustia, la depresión o la tristeza. En algún momento de nuestra vida sufrimos una pérdida que nos provoca un dolor insoportable. Puede ser la muerte de un ser muy querido o una separación. En cualquier caso te recomendamos que leas el siguiente artículo donde te ofrecemos consejos para atravesar una etapa de duelo.

Las 5 “estaciones” de una etapa de duelo

Cuando debemos atravesar un proceso muy doloroso y difícil, muy probablemente, nos tocará vivir las siguientes “estaciones”:

¿Sabías? Gestionar bien el duelo es la clave para superar una pérdida

1. Negación

Negación

No podemos creer lo que está sucediendo. Pensamos que se trata de una pesadilla y lo único que queremos es despertar para darnos cuenta de que todo está bien. La incredulidad y la negación van de la mano en esta “estación”.

2. Búsqueda del “responsable”

Durante esta “estación” surgen las sensaciones de culpa o los juicios de valor en cuanto a quien fue “el responsable” de la situación. Si no superamos esta “estación”, podemos pasar años acumulando resentimiento y odio, lo que puede ser muy perjudical para nuestra salud. Adicional a ello, nuestras heridas emocionales nunca sanarán.

3. Depresión

Cómo identificar la depresión

En esta “estación” del duelo llegamos a experimentar sentimientos muy fuertes y demostrables. Es en esta fase cuando caemos en cuenta de la magnitud de nuestra pérdida. El llanto, la sensación de soledad, el insomnio y las alteraciones en nuestra alimentación son signos frecuentes de depresión 🙁

Aprende: Cómo detectar la depresión

4. Ira

Cuando entendemos que no podemos hacer nada por ese ser querido o relación que perdimos, muy probablemente, sentiremos ira y frustración. También, podemos llegar a descargar toda nuestra molestia con aquellos que no están relacionados directamente con la situación.

5. Aceptación

Ten los conocimientos necesarios

Es esta la “estación” del duelo a la cual todos debemos llegar lo más pronto posible, por nuetra salud y bienestar. Afrontar la realidad de nuestra pérdida, ajustarnos a una nueva situación, sanar viejas heridas emocionales; es un proceso que a algunos nos lleva más tiempo que a otros.

Claves para superar una etapa de duelo

Las situaciones que más dolor nos pueden causar son la muerte y la separación. El duelo es la etapa que deriva de una pérdida de un ser que queremos en cuantía o que es muy importante para nosotros.

Emprender un nuevo camino a pesar de esa ausencia no quiere decir que no nos importa esa persona o ese ser, sino que es un deber levantarnos y continuar, más que por los demás, por nosotros mismos. De lo contrario, el duelo se convierte en patológico y es muy difícil de superar.

El dolor intenso, no tener ganas de hacer nada, la aparición de ideas suicidas o las emociones exageradas deben ser tratadas por un profesional a través de la terapia. 

Si necesitas superar la pérdida de un ser querido, no dejes de tomar en consideración las siguientes recomendaciones:

1. Llora todo lo que necesites llorar

Disminuye el estrés al llorar

Es muy cierto que desde pequeños nos han inculcado la creencia de que “llorar es de débiles”, sin embargo, llorar constituye una excelente manera de drenar una profunda tristeza o de desahogarnos. Al final, nuestro cuerpo físico, mental y emocional nos lo agradecerá.

Tampoco ello significa que lloremos siempre y por largo tiempo, pero efectivamente las lágrimas tienen la capacidad para “limpiarnos por dentro”, de “limpiarnos el alma”. Es fundamental darnos el permiso de sentir dolor y no tener vergüenza al momento de llorar. En definitiva, el llanto puede sernos de gran ayuda.

2. Tómate tu tiempo y tu espacio

La etapa de duelo nos puede llevar días, semanas, meses e incluso años. Todo depende de varios factores, tales como nuestra personalidad, la relación que teníamos con la persona que hemos perdido, la forma en que reaccionamos ante los problemas o qué hacemos para superar esa situación.

Pero más allá de todo esto no debemos ser demasiado exigentes con nosotros mismos. Recordemos que sí, efectivamente, debemos sanar por completo, pero no debemos presionarnos por lograrlo rápidamente. No se trata de una carrera ni de batir un récord.

3. Busca apoyo

Llorar

Si nos hemos separado de nuestra pareja, encontremos un hombro en el cual llorar, sea el de una amiga, un hermano o el de nuestros padres. Si un familiar ha fallecido, podemos apoyarnos en nuesttros hijos, nuestro esposo o nuestra prima. Lo importante es que busquemos a alguien que nos escuche, nos dé buenos consejos o simplemente se quede a nuestro lado cuando necesitemos llorar.

Incluso, podemos comenzar terapia con un profesional o asistir a un grupo de apoyo. Muy probablemente, nos asombrará darnos cuenta de la cantidad de personas que se encuentran en una situación similar a la nuestra. Muchas veces hablar de las emociones con alguien desconocido es más eficaz que con alguien que vemos a diario o conocemos desde hace mucho tiempo.

4. Expresa tus emociones

Más allá de encontrar a una persona (o varias) que nos hagan sentir queridos y protegidos, es muy importante que hablemos sobre aquello que nos sucede. Incluso, no hace falta que otro nos esté escuchando, podemos hablarle al espejo o hasta escribir un diario sobre nuestras emociones.

Un refrán popular dice: “la pena compartida es media pena”. Tras expresar nuestros sentimientos, nos sentiremos más liberados, con “menos peso” en nuestra espalda y con una idea más clara sobre los siguientes pasos a seguir. No nos quedemos callados, no guardemos emociones en nuestro interior, ya que pueden volverse en nuestra contra.

5. Cuida de ti

cuida de tí

En la etapa de duelo es frecuente que no prestemos atención a las tareas cotidianas, incluso a nuestro aseo personal. Sin embargo, debemos mantenernos hidratados, nutridos y limpios. De lo contrario, no podremos sanar en lo emocional y en lo espiritual. Por ello, debemos primero hacernos cargo de nuestro físico, de nuestro cuerpo.

Darnos una ducha, peinar nuestro cabello, cambiarnos de ropa, maquillarnos un poco, tratar de salir de casa, tomar aire fresco, comer sano, tomar un plato de sopa o una infusión puede ser excelente en esta etapa de vida: en una etapa de duelo.

Por último, te recomendamos que hagas lo posible por continuar viviendo tu vida. Aunque sea duro, aunque estés destrozado por dentro, aunque nada tenga sentido; sigue adelante y verás cómo lentamente tus heridas sanan.

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