Qué debes evitar y qué debes hacer al tratar una herida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 23 enero, 2019
Francisco María García · 24 enero, 2019
Lo primero que nos viene a la cabeza para tratar una herida es la colocación de cualquier tipo de vendaje o torniquete que evite el sangrado. No obstante, puede tratarse de un gran error.

Para garantizar la correcta cicatrización de una herida y evitar infecciones que puedan acarrear otros daños a la salud, hay que considerar varios factores. Para actuar en el momento preciso debes evitar una serie de cosas al tratar una herida.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y protege al organismo de virus, bacterias y hongos. Cuando se rompe la piel, el riesgo de que estos parásitos penetren y ataquen a otros órganos se hace presente. Además, cuanto más profunda, grande o sucia sea la herida, más cuidado necesitará.

Lo que debes evitar al tratar una herida

A la hora de tratar una herida hay algunas cosas que debes evitar. La colocación de vendajes apretados o torniquetes para parar el sangrado es un grave error, ya que se puede ocasionar necrosis en el miembro. Tampoco se debe cauterizar o quemar la herida.

1. Algodón o alcohol

Bola de algodón.

El uso del algodón tiene el inconveniente de las fibras que desprende, que podrían generar daños si la herida se cierra con estas dentro. Tampoco es positivo utilizar alcohol o productos a base de mercurocromo; son irritantes y algunos tienen efectos vasodilatadores.

Los más recomendable sería aplicar gasas específicas, que no liberan fibras y reducen los riesgos del algodón. Además, es más conveniente emplear antisépticos como la povidona yodada (Betadine®) o soluciones de clorhexidina. A pesar de que ambas tienen un alto poder antiséptico, la povidona se inactiva con los fluidos biológicos. En caso de que haya supuración o sangre es más aconsejable emplear la clorhexidina.

2. Ni frotar ni extraer

No hay que frotar la herida para limpiarla ni tampoco retirar los objetos extraños, como sucio, vidrio, madera o hierro. Si estos objetos son grandes pueden estar bloqueando la hemorragia; este es un procedimiento que debemos dejar a los médicos.

Tampoco hay que retrasar la revisión médica, sobre todo si se trata de heridas grandes y profundas. Las heridas causadas por mordeduras humanas o animales y las ocasionadas por objetos afilados no deben descuidarse. Quizá necesiten la aplicación de las vacunas contra el tétanos o la rabia.

Descubre: ¿Cómo evitar que se infecte una herida?

Recomendaciones para tratar una herida

Herida con sangre en la rodilla.
Un procedimiento adecuado evitará la posterior infección y mejorará la cicatrización.

Para evitar el riesgo de infecciones, estos serían los pasos necesarios en los primeros auxilios de la herida:

  • Lo primero es asear las manos de quien ayudará en la curación para evitar infecciones. El siguiente paso sería la limpieza de la herida con agua del grifo, agua oxigenada o solución fisiológica. Evitar el contacto con la sangre minimizará las posibilidades de infección.
  • Lo siguiente será secar la piel de alrededor, evitando tocar la herida. Si tenemos un antiséptico es el momento de utilizarlo, limpiando en círculos desde dentro hacia afuera. Tapamos con una gasa y un esparadrapo o adhesivo para resguardar la piel dañada.
  • Si hay hemorragia es fundamental pararla. Con la mano, presionaremos con una gasa o un paño limpio que no deje restos; cuando cese el brote debe taparse la herida.
  • El tiempo para recibir atención médica no debe exceder las seis horas. Así se evitarán complicaciones posteriores, como mala cicatrización o infecciones.

Heridas en los niños

En el caso de pequeñas heridas en los niños se recomienda lavarlas con agua del grifo (agua corriente) para limpiar la suciedad; si se cuenta con suero fisiológico o agua oxigenada, todavía mejor.  Se puede utilizar un jabón suave. Hay que secar la herida sin frotarla, con pequeños toques desde dentro hacia afuera. Se aplicará un antiséptico y se cubrirá con gasa esterilizada y esparadrapo; el proceso debe repetirse periódicamente. Al aparecer la costra ya no será necesario continuar la curación.

Si la herida es grande y el sangrado profuso, levantaremos la parte del cuerpo para que quede más alta que el corazón. No aplicaremos torniquetes ni revisaremos la herida. Si hay coágulos en la gasa, los dejaremos. Si esa gasa se ha empapado de sangre pondremos otra encima, pero no retiraremos la primera.

Al principio puede que la lesión esté inflamada y roja, lo cual evidencia el trabajo del sistema inmunitario para prevenir infecciones. Cuando aparezca la costra, lo ideal es aplicar mecanismo de protección mientra se forma un tejido nuevo y esperar a que se seque.

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5. La importancia de ir al médico

En estos casos será imprescindible la visita al médico:

  • Si la herida no deja de sangrar o si lo hace de manera intermitente es necesario movilizarse. Cuando hay objetos extraños, y más si son grandes, es preciso ir a un centro asistencial. Una herida grande y profunda también debe ser tratada por especialistas.
  • Las heridas en cuello, articulaciones, genitales o cara deben ser evaluadas por un médico. Las primeras son zonas funcionales y el rostro es de cuidado estético.
  • Cuando la herida implica desprendimiento de un órgano es urgente ir al centro asistencial.  Se debe llevar la parte separada, preferiblemente en un recipiente con hielo.
  • Si la sangre que brota es más oscura y sale a impulsos es sangre arterial. Es un caso de gravedad extrema, que necesita un rápido viaje al hospital.

Estas consideraciones al tratar una herida son de una importancia vital. El conocimiento y la información para atenderlas puede marcar la diferencia entre una curación exitosa y las complicaciones.