Excelente forma para cuidar la piel: bolsitas de avena para la ducha

Gracias a esta bolsita de avena conseguirás exfoliar la piel a la vez que aprovechas las propiedades de este cereal, convirtiendo la hora del baño en una experiencia única.

Para nadie es un secreto que la avena es un alimento muy completo que además de beneficiar nuestra salud, también es muy bueno para el cuidado de la piel. Este ingrediente se ha convertido en la base de muchos productos de belleza para el cuidado de la piel y el cabello, ya que además de aportar un aroma muy agradable, también es un excelente hidratante y está lleno de nutrientes esenciales para el cuidado de la piel, especialmente la piel sensible.

¿Por qué la avena es beneficiosa para la piel?

AVENA

  • La avena posee propiedades limpiadoras que nos ayudan a eliminar todo tipo de suciedades en la piel, brindando una limpieza profunda especialmente en lo poros donde suelen acumularse más residuos. Lo mejor de todo, es que la avena posee una gran cantidad de nutrientes que nos ayudan a suavizar la piel de forma natural y mantiene equilibrado su pH, lo que la mantiene protegida.
  • Contiene  lípidos y substancias absorbentes de agua, que hacen que sea un producto ideal para evitar la deshidratación y resequedad en la piel. También crea una barrera protectora que evita que la piel se vea afectada por agresiones externas.
  • Las dos propiedades anteriores, hacen que la avena sea uno de los mejores exfoliantes naturales que podemos encontrar, ya que promueve la eliminación de las células muertas de la piel, al tiempo que ayuda a combatir afecciones como los granos, las espinillas y otro tipo de imperfecciones. Uno de los mejores efectos de la avena es su capacidad para equilibrar el brillo de la piel y evitar la producción excesiva de sebo, que es una de las grandes causas del acné.
  • Las propiedades de la avena también ayudan a calmar irritaciones de la piel, eccemas, picazones, dermatitis, urticarias o psoriasis.
  • Al promover la eliminación de células muertas de la piel y su limpieza profunda, la avena también es aliada para prevenir los signos del envejecimiento prematuro.

¿Cómo hacer bolsitas de avena para la ducha?

AVENA

Una de las mayores ventajas de la avena es que, además de ser un producto lleno de propiedades para la salud y la belleza, también es muy económico y la podemos adquirir casi en cualquier tienda o supermercado. A continuación, te queremos enseñar a hacer unas bolsitas de avena muy sencillas, que pueden convertir nuestra ducha normal en algo realmente relajante y beneficioso para la piel.

¿Qué vas a necesitar?

  • Tela de gasa, muselina, organza o algodón: puedes hacer tus propias bolsitas con cualquiera de estas telas u optar por comprar las bolsitas de gasa que venden en las tiendas de regalo. Puedes hacer las bolsitas que desees para rellenarlas con diferentes jabones y aromas. En todo caso procura que sean espaciosas para introducirles la mezcla de avena.
  • 10 cucharadas soperas de avena integral en hojuelas: lo ideal es que el grano esté entero o de un tamaño no muy pequeño para que no se escurra por la malla de la bolsita.
  • 100 gramos de jabón rallado: obviamente el jabón natural es el mejor. Puedes elegir el jabón con el aroma que quieras e incluso puedes comprar uno que sea especial para tu tipo de piel.
  • Aceite esencial (opcional): elige tu aceite esencial favorito y utiliza 15 gotas.
  • Hierbas (opcional): si deseas también puedes escoger hierbas secas de aroma a tu gusto.

¿Cómo hacerlas?

En un recipiente se mezclan los granos de avena con el jabón rallado y el aceite esencial, se remueve muy bien y se rellenan los saquitos con una buena cantidad de la mezcla. Si te sobra mezcla, puedes reservarla en un frasco hermético y reutilizarla cuando lo creas necesario.

Para aprovechar estas bolsitas de avena, remójala cuando estés en la ducha y masajea suavemente la piel con ella. Verás que se forma la espuma normal del jabón y al mismo tiempo te estarás realizando una exfoliación. Como resultado, sentiremos una piel más suave, más limpia y protegida.

Después de utilizar la bolsita, la puedes colgar en un gancho en la ducha o ponerla en un lugar donde se pueda secar fácilmente. Cuando sientas que la bolsita ha perdido su esencia, puedes eliminar los residuos restantes y volverla a rellenar con mezcla fresca.