Exfoliante de almendra, manzanilla y lavanda para pieles sensibles

Puesto que las pieles sensibles pueden reaccionar a la mínima, podemos hacer una prueba en una zona pequeña antes de aplicar el exfoliante en todo el rostro, para ver cómo reacciona nuestra dermis

Las pieles sensibles necesitan cuidados más específicos y, sobre todo, a base de ingredientes naturales suaves para que no la irriten.

Las personas que tienen la piel sensible suelen evitar algunos tratamientos como las exfoliaciones por miedo a que les resulten demasiado agresivos.

En este artículo te proponemos un exfoliante natural a base de almendra molida, infusión de manzanilla y aceite esencial de lavanda para pieles sensibles y delicadas.

¿Cómo cuidar las pieles sensibles?

El tan temido envejecimiento de la piel

Las pieles sensibles son las más problemáticas a la hora de encontrar productos cosméticos adecuados, ya que se irritan con mucha facilidad ante algunos componentes sintéticos o que les causan alergia.

No obstante, eso no significa que no debamos limpiarlas e hidratarlas cada día.

Deberemos elegir productos naturales, elaborados con ingredientes ecológicos, libres de fragancias y conservantes sintéticos. Las pieles más delicadas puede que ni siquiera toleren las esencias naturales.

Hoy en día ya podemos encontrar productos libres de estos componentes. No obstante, una alternativa económica y 100% natural consiste en preparar nuestros propios cosméticos caseros.

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La importancia del exfoliado

El uso de exfoliante es uno de los pasos que más preocupan a las personas de piel sensible, ya que suelen contener sulfatos u otros componentes demasiado agresivos para su cutis.

Más que limpiar, suelen provocar una irritación y enrojecimiento de la piel.

No obstante, la exfoliación con el producto adecuado es una técnica muy recomendable para estas personas, ya que permite eliminar las células muertas y mejorar la regeneración de la piel nueva.

Si lo hacemos de manera regular, con un exfoliante suave y respetando el ritmo natural de la piel, conseguiremos una dermis más resistente y bonita.

Un exfoliante 100% natural

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Para elaborar este exfoliante suave y natural hemos elegido tres ingredientes muy conocidos:

Almendra

La almendra es un fruto seco con excelentes propiedades para la piel. No en vano, su aceite es uno de los más famosos en tratamientos hidratantes, antioxidantes y regenerantes, gracias a su contenido en vitamina E.

Aporta una gran suavidad a la piel y nos ayuda a protegerla de los factores externos que la dañan y envejecen, como el sol o la contaminación.

Manzanilla

Una planta medicinal conocida por sus potentes cualidades calmantes y antiinflamatorias, dos virtudes imprescindibles para las pieles delicadas y con eczemas.

La manzanilla también resulta muy efectiva para combatir el acné en pieles sensibles que no toleran otro tipo de tratamientos.

Lavanda

La flor de la lavanda destaca por sus propiedades calmantes, reguladoras y regeneradoras.

Es una planta imprescindible en cualquier cosmético casero, ya que potencia las virtudes del resto de componentes. Además, tiene un delicioso aroma que también nos ayuda a equilibrar el estado de ánimo.

Ingredientes

Para preparar este exfoliante para pieles sensibles necesitaremos las siguientes cantidades:

  • ½ taza de almendra cruda molida (100 g)
  • 3 bolsitas de infusión de manzanilla
  • 15 gotas de aceite esencial de lavanda
  • ½ vaso de agua (100 ml)

Lo ideal sería que los ingredientes fueran de certificación ecológica, para evitar el contenido de pesticidas u otras sustancias sintéticas.

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Elaboración

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Elaboraremos este exfoliante del siguiente modo:

  • Prepararemos una infusión concentrada con las 3 bolsitas de manzanilla en medio vaso de agua. Cuando hierva apagaremos el fuego y dejaremos reposar 10 minutos.
  • Cuando la infusión esté tibia, le añadiremos las 15 gotas del aceite esencial de lavanda. En caso de tener una piel demasiado sensible, también a productos naturales, recomendamos reducir o eliminar este ingrediente.
  • Añadiremos la almendra molida y mezclaremos bien con las manos.
  • El resultado tiene que ser una masa bastante sólida, pero humedecida. Podemos añadir un poco más de agua si lo necesitamos.
  • Lo conservaremos en la nevera.

¿Cómo lo usamos?

Para usar este exfoliante seguiremos los siguientes pasos:

  • Con la piel húmeda, cogeremos una pizca del exfoliante, del tamaño de una avellana, y lo humedeceremos un poco más para aplicárnoslo mejor sobre el rostro.
  • Al añadirle agua se volverá más líquido y será más fácil de usar para masajearnos con suavidad toda la piel, en especial, la zona de la barbilla, nariz y frente.
  • A continuación nos aclararemos con agua tibia o fría y nos secaremos bien.
  • Hidrataremos la piel como de costumbre.
  • Podemos usar este exfoliante una vez cada 7 o 14 días, según la reacción de nuestra piel.
  • También podemos utilizarlo en el resto del cuerpo para aportar suavidad e hidratación.