Este exoesqueleto podría permitir que los niños parapléjicos caminaran de nuevo

Aunque este exoesqueleto podría ser la solución a muchos de los problemas actuales en materia de lesión medular, el problema radica en su elevado coste

Son muchos los científicos que se aventuran a afirmar que, en unos años, ninguna persona permanecerá en silla de ruedas.

No hablamos de avances médicos o de nuevos descubrimientos en cuanto a reconstrucción medular. Hablamos de neurociencia y robótica, como es el caso de este exoesqueleto.

En un futuro próximo, la tecnología y la ingeniería unirán su mundo de chips, cables y sensores para integrarse en nuestra biología y rehabilitar así funciones perdidas o dañadas.

Es un campo esperanzador, para el cual necesitamos mayor inversión y un mayor compromiso por parte de las instituciones.

Uno de los proyectos más esperados es, sin duda, el de los exoesqueletos para permitir que niños parapléjicos puedan caminar de nuevo. Un tema tan complejo como emocionante que deseamos compartir contigo.

El exoesqueleto para niños: algo más que movimiento

El exoesqueleto mecánico es un tipo de ingeniería que ya llevo tiempo siendo estudiada y desarrollada en diversos ámbitos, desde el militar hasta el médico, en especial en el área de rehabilitación.

Utiliza diversos sensores biométricos, baterías y motores hidráulicos.

A simple vista, parece algo aparatoso, incluso pesado. No obstante, la idea es conseguir una maquinaria lo más ergonómica posible para que el día de mañana sea precisamente ese esqueleto exterior con el cual ofrecer calidad de vida y libertad a las personas con movilidad reducida.

Los niños, los pacientes más necesitados

Uno de los exoesqueletos más conocidos es, por ejemplo, el modelo de 2005, el HAL-5, que tenía como finalidad ayudar a personas ancianas o discapacitadas  caminar.

Es una unidad con gran durabilidad en su batería, con poco peso y bonito diseño.

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  • Ahora bien, este mismo mes se ha presentado primer exoesqueleto infantil del mundo. Aún está en fase experimental, pero desde el  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, nos dicen que es solo el principio.
  • La necesidad de ofrecer este tipo de dispositivos robóticos a niños de entre 3 y 14 años aquejados con problemas en la médula espinal es clave.

Los directores de este proyecto de robótica nos explican que, en un principio, estos exoesqueletos estarán en los hospitales como terapia de entrenamiento muscular para que los niños con atrofia muscular espinal puedan mantener la movilidad.

niño con exoesqueleto

  • La necesidad de este tipo de rehabilitación intensiva con los exoesqueletos es fundamental en el caso de los niños pequeños. Su neuroplasticidad y su mayor disposición de recuperar parte de la movilidad es, sin duda, más esperanzadora que en el caso de un adulto.
  • El exoesqueleto es especialmente necesario en los casos de atrofia muscular. Es un tipo de enfermedad que se diagnostica en niños de entre 7 y los 18 meses de vida, por tanto, estos pequeños nunca han llegado a andar y su deterioro físico y muscular suele ser progresivo.
  • Ofrecer el exoesqueleto a estos pacientes aquejados con atrofia muscular es un hálito de esperanza para los propios niños y sus familias.

Les permitirá tener una mejor calidad de vida. No solo disfrutarían de una mayor movilidad: hablamos ante todo de salud física y de impedir que su estado vaya empeorando.

El exoesqueleto tiene aún un futuro incierto

Para los niños es casi como la armadura de Iron Man. Es algo fantástico que les permite ponerse de pie y llevar a cabo eso que muchos de ellos no han hecho nunca: caminar.

  • Funciona a través de un sistema que estimula la columna vertebral a través de sensores, para después, aprovechar la respuesta neuronal, por débil que sea, para que el robot  o exoesqueleto se ponga en marcha.
  • La dificultad radica en que cada niño presenta un tipo de atrofia muscular o problema en su médula espinal. La única forma de ofrecer la mejor respuesta a cada necesidad sería construir un exoesqueleto personalizado para cada paciente.
  • Estamos ante una tecnología tan cara como compleja que, a pesar de ilusionar enormemente tanto a los propios niños como a las familias, aún no está al alcance de nadie.
  • Solo existen algunos modelos en ciertos hospitales y, de momento, tal y como nos indican los propios directores del proyecto, la única posibilidad estaría en ofrecer el exoesqueleto en alquiler a las familias por unos 800 euros al mes.
exoesqueleto

Es una cifra muy elevada para la mayoría de los hogares, así que, de momento, es un sueño lejano que trae más tristezas que alegrías.

Los niños necesitarían poder aprovecharse de esta tecnología robótica en estos mismos momentos, porque cada mes que pasa es tiempo perdido en rehabilitación y sin una mejor calidad de vida.

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Esperemos que los propios gobiernos inviertan en este tipo de proyectos. Algo tan esencial y maravilloso como caminar debería estar al alcance de todos.