¿Cómo explicar la muerte a los niños?

16 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
La muerte es una realidad compleja, difícil de aceptar, pero puede ser mucho más complicado cuando intentamos explicarla a los niños. ¿Qué debes saber al respecto? Descubre algunas recomendaciones.

Uno de los episodios más dolorosos en la vida es la pérdida de un ser querido. No todos los adultos sabemos lidiar con ello, sin embargo, ¿te has preguntado cómo explicar la muerte a los niños o cómo se siente ellos al respecto?

Los pequeños, en cierto momento, también pueden sentir angustia y, de hecho, también pueden llegar a experimentar dolor por la muerte de un ser querido.

Quizá sea más sencillo explicar este hecho al niño si ha fallecido una mascota o una persona conocida – pero no muy cercana al entorno familiar -. No obstante, si se trata de un familiar próximo el panorama cambia.

La edad de los niños y la comprensión de la muerte

Los estudios sobre este tema señalan que la comprensión que se tiene de este hecho va cambiando de acuerdo con la edad del pequeño. Por ejemplo, antes de los dos años, los pequeños pueden experimentar una sensación de presencia y de ausencia.

Sin embargo, a dicha edad todavía no se ha formado en el infante la capacidad de un pensamiento operacional, es decir, de elaborar un pensamiento lógico, ni la posibilidad de que integre un concepto como el de la muerte.

Esto se debe, de acuerdo a la teoría de Piaget, a que en los niños de esa edad predomina es un desarrollo sensorio-motor que se basa más en reflejos, y es normal si se muestran apáticos ante ese tipo de dolor.

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Otras investigaciones en torno al duelo en los niños enfatizan que, hasta los 7 años, todavía los pequeños piensan que la muerte es algo temporal y que es reversible. Además, pueden presentar algún tipo de “pensamientos mágicos”, llegando a creer que algún pensamiento suyo ha causado el hecho.

Por supuesto, este tema es inquietante para las familias, ya que no siempre se cuentan con los recursos para explicar o dar respuesta a las múltiples preguntas que formulan los niños. Los adultos también buscan una forma de comunicar lo que ha sucedido, tratando de evitar que los infantes sientan dolor, o al menos, aminorarlos. Justamente, en ese momento es cuando comprenden qué no saben qué palabras decir.

Niña triste por la muerte de un familiar
Los niños pequeños llegan a pensar que la muerte es algo temporal y reversible. Por eso, es difícil explicarles cuando un familiar fallece.

Los niños y las preguntas

Si el niño tiene menos de cinco años cuando ocurre el deceso, este no comprenderá tres factores básicos:

  • La muerte es un hecho irreversible y es definitiva.
  • Las funciones vitales en la persona fallecida están ausentes por completo, y de forma permanente.
  • Es universal, algún día llegará para todos.

Por ello, los niños pueden preguntar: “¿por qué no puedo ver más al abuelo?”, “¿la muerte duele”, “¿esto es para siempre?”, “¿dónde está?”, “¿tiene frío?”, “¿puede escucharnos?”, entre otras preguntas que también nos haríamos los adultos, solo que los niños las adecuan a su realidad. ¿Qué debemos responder los adultos entonces?

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¿Cómo explicar la muerte a los niños?

Los adolescentes –e incluso los preadolescentes- ya pueden comprender el concepto de la muerte casi como los adultos. Sin embargo, también pueden sentir temor de ser abandonados, de perder a su otro progenitor y pueden llegar a esconder sus sentimientos.

Niña aburrida
Los pequeños pueden experimentar sentimientos difíciles de entender ante la pérdida de un ser querido. Por eso, debemos apoyarlos constantemente y resolver sus dudas.

Hay ciertas maneras en la que los adultos podemos responder para explicar la muerte a los niños:

  • Transmite calma. Si no te sientes con la capacidad de responder una pregunta, puedes decirle al pequeño que luego le responderás porque esa pregunta es muy importante y deseas posponerla para responder bien.
  • Las respuestas deben ser coherentes.
  • Permite que el niño exprese sus miedos en un lugar seguro, tranquilo y sin interrupciones.
  • Evita estas frases: “él está dormido” o “salió de viaje al más allá”, dado que con esto puede más bien desarrollar miedo a dormir o viajar.
  • Da respuestas claras. “Estar muerto significa que no podremos ver más a esa persona”, pero puedes transmitir calma agregando que “los recuerdos siempre estarán presentes”.
  • Algunos padres ofrecen explicaciones religiosas, pero los niños pequeños tal vez no las comprendan y necesitan respuestas más específicas en cuanto al hecho concreto de la ausencia física de la persona.
  • En la edad escolar, los niños probablemente necesitan ayuda para describir sus sentimientos, ayúdale y toma el tiempo necesario para escuchar y hacer las aclaraciones.
  • Explica al niño que sus acciones no han ocasionado la muerte de su ser querido para evitar el sentimiento de culpa.
  • Hazle saber al pequeño que no todas las personas que enferman mueren y transmítele seguridad respecto a su salud.
  • Por último, pero lo más importante para el pequeño, es que apliques estas pautas con cariño y afecto, ya que es lo que más necesitan.

La muerte es una realidad muy compleja, así que no siempre es fácil comunicarla. Así pues, si consideras que necesitas apoyo, no dudes en consultar con un psicólogo para que te oriente sobre cómo sobrellevar este acontecimiento.

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