Exquisita tarta de jengibre para disfrutar

Virginia Martínez · 30 mayo, 2019
Además de aportar beneficios para la salud, el jengibre también es un elemento culinario que ofrece a tus platos un toque delicioso y diferente. Así, una tarta de jengibre es una idea fantástica y exquisita para tus meriendas.

Nada mejor que un buen dulce casero para acompañar el café de la tarde. ¿Qué te parece una exquisita tarta de jengibre? Solo o en compañía, será una delicia. ¡No te pierdas nuestra receta!

Tarta de ginger 

Sólo escuchando el nombre del postre, el aroma y el sabor embriagan. Imagínalo ahora en una merienda junto a la buena compañía de amigos o familiares. ¡Perfecto!

Además, puesto que el jengibre (también llamado ginger) dotará a tu tarta de un sabor peculiar y diferente, seguro que asombrarás a todos. Por eso, no te pierdas las dos versiones de tarta de jengibre que te proponemos.

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Tarta de jengibre, limón y miel

Tarta de jengibre, limón y miel
El jengibre le aportará un sabor característico a este delicioso postre. Además, combina a la perfección con sabores cítricos como el limón.

Ingredientes

  • 175 g de mantequilla
  • 75 g de miel
  • Ralladura de un limón
  • 175 g de harina
  • 3,75 ml de jengibre
  • 2 huevos
Para la cobertura:

Preparación

  • En primer lugar, precalentamos el horno a 180 ºC. Mientras tanto, podemos preparar nuestra tarta.
  • Para ello, primero debemos derretir la mantequilla al baño maría.
  • Cuando esté casi derretida, añadimos la miel y la ralladura del limón y lo mezclamos todo muy bien.
  • Después, dejamos que se enfríe y, a continuación, añadimos el resto de ingredientes (la harina, el jengibre y los huevos).
  • Ya podemos untar con mantequilla un molde apto para el horno y, luego, verter la mezcla en su interior.
  • Posteriormente, metemos en el horno precalentado durante unos 30 minutos.
  • Mientras la tarta se hornea, podemos preparar la cobertura. Para ello, primero colocamos en una olla a fuego medio la miel y el zumo de limón.
  • Cuando ambos ingredientes se hayan calentado un poco y se hayan fundido el uno con el otro, nuestra cobertura ya estará lista.
  • Cuando saquemos la tarta del horno, sólo tenemos que pinchar con un tenedor para que se creen agujeritos y verter la cobertura de forma que empape toda la tarta, incluido el bizcocho del interior a través de los agujeros.
  • La tarta debe absorber todo el líquido de la cobertura.
  • Deja enfriar y ¡disfruta!

Ha sido sencillo, ¿verdad? Además, puedes decorar la tarta de la forma que quieras: con jengibre confitado por encima, por ejemplo.

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Tarta de queso y jengibre

Tarta de queso y jengibre
Para los amantes de la cheesecake, esta variedad con jengibre no dejará indiferente a nadie.

Si te apetece algo diferente y eres un fan de la tarta de queso o cheesecake, esta es tu receta: una tarta de queso y jengibre que hará las delicias de toda la familia. Además, es muy fácil de preparar.

Ingredientes

  • galletas de jengibre (unas veinte)
  • 75 g de mantequilla
  • 200 g de queso cremoso tipo Philadelphia
  • 3 cucharadas de nata líquida 
  • 2 huevos
  • 50 g de azúcar
  • 1 trocito de jengibre fresco
  • Mermelada de fresa

Preparación

  • En primer lugar, haremos la base de la tarta con las galletas de jengibre. Para ello, debemos moler las galletas hasta que se queden bien trituradas, hechas polvo.
  • Por otro lado, derretimos la mantequilla. Después, añadimos la mantequilla a las galletas molidas y mezclamos muy bien.
  • Posteriormente, en un recipiente apto para horno, creamos una base con esta mezcla que hemos hecho. La base debe quedar bien compacta, por eso debemos presionar de forma que quede uniforme y plana.
  • Luego, en un bol, añadimos los huevos, el azúcar, la nata y el queso cremoso, y los mezclamos muy bien.
  • Cuando la mezcla sea homogénea, podemos rallar y añadir el trocito pequeño de jengibre, y removemos para que se incorpore bien.
  • Ahora, ya podemos verter esta última mezcla sobre la base de galletas y mantequilla. Lo introducimos todo en horno precalentado a 160 ºC durante unos 30 minutos.
  • Debemos llevar cuidado y no pasarnos con el tiempo, pues la tarta podría perder todos sus líquidos y no quedar jugosa. Para ello, es mejor que vayas comprobando su horneado.
  • Finalmente, la sacamos del horno y esperamos a que se enfríe. Después, la desmoldamos y aplicamos una capa de mermelada de fresa por encima.

Ahora, imagina que tienes invitados a casa para la merienda y que les sorprendes con una receta original, sabrosa y aromática como esta.