Fácil y delicioso: buñuelos de calabaza

Gracias a su sabor neutro, la calabaza puede formar parte tanto de recetas dulces como saladas. Nos ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y es rica en fibra.

¿Has probado alguna vez los delicados y sabrosos buñuelos de calabaza? Se deshacen en la boca y son un complemento excelente para tu desayuno o para combinar con el café. ¡Te damos la receta!

Ingrediente principal: la calabazaCalabazas

La calabaza es un vegetal con numerosos beneficios para la salud. ¿Quieres que te recordemos sus virtudes?

  • Presenta muy pocas calorías; es, básicamente, agua y fibra. En nuestro postre le vamos a añadir azúcar, de ahí que su nivel calórico aumente, pero no en exceso.
  • Es muy adecuada para prevenir el estreñimiento, gracias a su alto nivel de fibra.
  • Tiene propiedades antioxidantes. Ese atractivo tono naranja se lo debe básicamente a los carotenos, cumarinas, licopeno… Estos elementos contribuyen a prevenir el envejecimiento y el ataque de los radicales libres.
  • Es diurética; es decir, ayuda a evitar la retención de líquidos, a depurar toxinas y a filtrar todas esas sustancias que debemos expulsar del cuerpo.
  • Favorece la producción de  glóbulos rojos y blancos. Gracias a ello, nuestro sistema inmunitario se ve reforzado.

Lee este artículo: Las 10 mejores frutas para combatir la retención de líquidos

Buñuelos de calabazaBuñuelos de calabaza¿Qué necesito?

  • 300 gramos de calabaza.
  • 125 gramos de harina.
  • 25 gramos de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 1/2 cucharadita de levadura química.
  • La ralladura de la piel de una naranja.
  • Una pizca de sal.
  • Un poco de azúcar para rebozar.

¿Cómo hago mis buñuelos de calabaza?

Calabaza

  • Primero, pela la calabaza y quita las semillas (puedes reservarlas para comerlas crudas).
  • A continuación, trocéala y ponla a hervir. Cuando esté ya blandita y lista, retira y guárdala en un cuenco apartando toda el agua.
  • Luego, tritúrala con la batidora para que quede una masa bien finita.
  • No tires el agua con la que has cocido la calabaza, ya que después tendrás que usarla para hacer la masa.

HuevosClara de huevo cayendo

  • Primero, separa las yemas de las claras.
  • Acto seguido, móntalas a punto de nieve.
  • Una vez listas, déjalas a un lado y reserva.

Amasado

  • Coge un bol y tamiza la harina.
  • Haz con ella una especie de volcán para que en el centro puedas colocar el azúcar, la pizquita de sal, la levadura, la ralladura de naranja y las dos yemas de huevo.
  • Empieza a trabajar la masa para conseguir una mezcla bien homogénea.
  • Mientras amasas, puedes añadir un poquito de esa agua con la has cocido la calabaza (basta con unas 10 cucharadas). La pasta debe quedar ligera pero consistente.
  • A continuación, agrega el puré de calabaza. Una vez más, vuelve a mezclar bien para conseguir una masa uniforme, fina y sin tropezones. Si lo prefieres, utiliza la batidora.
  • Ahora, con unas varillas o espátula, añade las claras a punto de nieve a la masa. Poco a poco, para que coja consistencia y quede bien mezclada.

Hora de freír

  • Pon una buena cantidad de aceite de oliva en la sartén y sube el fuego. Debe estar caliente para que los buñuelos de calabaza puedan hacerse.
  • Coge pequeñas cucharadas de la masa que has preparado. Si eres muy hábil, cógelos con la mano de modo que te queden con un agujero en el centro (tipo dónut); es decir, la forma típica del buñuelo.
  • Debes freír bien para que queden doraditos y crujientes.

Mira también: Trucos sencillos para dejar las sartenes como nuevas: ¡Descúbrelos!

Finalmente, cuando saques tus buñuelos de la sartén, ponlos sobre un papel absorbente para que no queden restos de aceite. Espolvorea un poco de azúcar por encima y… listos. ¡Disfrútalos!