¿Cómo facilitar el orgasmo de la mujer?

La sexualidad en la mujer es un comportamiento que se ha silenciado durante años. Los prejuicios y falta de información son las razones principales por las que una mujer no llega al orgasmo

¿Conoces el significado de la palabra griega “kleitoris”? Significa: pequeño monte. De ahí viene lo que conocemos como clítoris, es decir, el órgano que tiene como objetivo provocar placer en las mujeres.

Está compuesto por cientos de terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos que no tienen nada que ver con el mecanismo urinario.

Sin embargo, esto no quiere decir que solo la estimulación en el clítoris permita alcanzar el orgasmo. En realidad todo el cuerpo es sensible.

Se requiere el uso de caricias, besos y masajes antes de llegar a la penetración vaginal.

Definición de orgasmo femenino

Cómo lograrlo

En términos médicos se define como una descarga expulsiva de tensiones neuromusculares como respuesta sexual.

Sin embargo, aunque se piensa que se originan meramente por un estímulo genital, los orgasmos también se producen por estímulos no genitales.

¿Cómo lograrlo?

Lo primero que tienes que saber es que todas las mujeres son diferentes. Hay algunas que les gusta probar nuevos métodos y otras a las que no les gusta salir de su zona de confort.

Es decir, es válida una forma suave y delicada, pero también algo más intenso, según sea el caso. Se clasifica de dos maneras:

  • Directa: Hacer presión directamente sobre el glande.
  • Indirecta: Jugar con fantasías y masajes en distintas zonas del cuerpo.

Lo ideal es que se combinen ambas formas. Tanto la mujer como su pareja debe conocer y explorar su cuerpo, ya que es la única manera de determinar las técnicas, posturas y el grado de intensidad más adecuado.

Cabe resaltar que la mujer necesita estar lubricada para no causar un efecto contraproducente. En este caso se recomienda utilizar la misma saliva o lubricantes especiales.

No se recomienda el uso de aceite porque daña el látex del preservativo.

Usa el cerebro

Usa el cerebro

Son muchos los que temen poner en práctica la manera indirecta, pues no tienen idea de que el cerebro también es considerado un órgano sexual.

Fantasear de manera erótica permite alcanzar un alto nivel sexual.

En términos metafóricos quiere decir que la mente se convierte en la zona erógena, mientras que las palabras funcionan como la mano que la estimula.

¿La razón? Permite que se estimule la amígdala. Esta parte del cerebro es donde se alojan los miedos, las emociones y el placer. Por lo tanto, los susurros son un requisito indispensable.  

Leer también: El cerebro de la mujer durante el sexo 

¿Qué pasa cuando se llega a la excitación?

En el momento que una mujer entra en la etapa de excitación la sangre se propaga por el tejido eréctil.

Por consiguiente, el glande y los bulbos aumentan de tamaño. Los labios mayores y menores se endurecen y dilatan. Hasta que los genitales externos y la vagina se lubrican por las glándulas uretrales y parauretrales.

Durante este proceso la sangre transporta sustancias químicas al cerebro, las cuales dan sensación de bienestar.

¿Cómo saber que se llega al orgasmo? Los músculos del suelo pélvico se contraen causando contracciones involuntarias. Además aumenta el ritmo cardíaco, respiratorio y  la presión sanguínea.

Es entonces cuando se liberan miles de hormonas y sustancias químicas por el torrente sanguíneo. Contrario a los hombres, las mujeres pueden continuar con la estimulación y lograr múltiples orgasmos

Trucos básicos

Trucos básicos

  • Por ningún motivo olvides el acto preliminar. Aquí las caricias nunca sobran y el objetivo es ver cómo reacciona la zona ante los distintos estímulos.
  • Rompe con la rutina. El sólo hecho de cambiar el sitio en donde se realiza el acto sexual puede revivir la pasión.
  • Los juguetes eróticos son una buena idea para explorar el cuerpo durante la relación.
  • El uso de lubricantes favorece la penetración.
  • ¿Cuál es la fantasía de tu pareja? ¿Crees que puedas cumplirla? Es importante hablar sobre el tema.

En resumen, se trata de explorar, no de ir directamente a los genitales. Recorrer el cuerpo de pies a cabeza con el fin de aumentar el flujo sanguíneo y la sensibilidad. 

La clave está en empezar de forma lenta e ir subiendo el ritmo poco a poco.

Y bien, ¿lista para llegar al punto máximo?

 

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