¿Funcionan las fajas reductoras para reducir la cintura?

Elena Martínez Blasco · 8 mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 25 noviembre, 2019
Las fajas reductoras son un producto que muchas personas han utilizado con el objetivo de lucir la figura que tanto desean. Ahora bien, ¿funcionan?

Las fajas reductoras son un producto que muchas personas han considerado utilizar para lucir una figura más esbelta cuanto antes. Durante los años 90 fueron muy populares, tanto así que las había en una gran variedad de formas y materiales.

Habían personas que se las colocaban por un rato, mientras que otras se iban incluso a trabajar con ellas puestas. ¿Cuál era la más idónea? ¿Funcionaban todas por igual?

Ahora bien, vale la pena preguntarse: ¿funcionan las fajas reductoras?

¿Las fajas reductoras son un producto útil?

Faja reductora para la cintura.

Aunque hay quien afirme que su uso aumenta la sudoración en la zona y apoya la pérdida de peso, las fajas reductoras no consiguen hacer tal cosa.

En realidad, la piel de la zona donde está colocada la faja trata de compensar la temperatura de la zona perdiendo líquido, pero ese líquido proviene del sistema circulatorio. Por lo tanto, no se está ‘bajando de peso’ mágicamente.

  • El aumento de la temperatura de la zona tampoco estimula la ‘destrucción’ de las grasas.
  • La grasa acumulada no se derrite por calor, como un pedazo de manteca en una sartén caliente.
  • «Si aprietan, es porque están «moldeando». Falso, los adipocitos están ubicados en determinadas zonas y no se pueden desplazar mediante la compresión moderada, y si se aplica compresión fuerte, podemos interferir en la circulación linfática o predisponer a trastornos en la piel, como dermatitis por ejemplo. Así que es mentira eso de que «mientras más apretadas, mejor moldeado».
  • Muchas fajas reductoras eran promocionadas como productos capaces de combatir la retención de líquidos, «moldear» la grasa y apoyar la actividad física realizada a diario, sin embargo, todo esto viene a ser un mito.

Además de estos, existen muchos otros mitos en torno a la utilidad de las fajas y cómo funcionan que confunden a las personas y las llevan a hacerse expectativas que no se ajustan a la realidad.

Hay que aclarar que si bien hay pacientes que experimentan una cierta mejoría de la postura al usar fajas reductoras, en determinadas circunstancias, esto no quiere decir que estas sean el producto ideal para bajar de peso en poco tiempo o para moldear la figura.

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¿Y qué hay de la publicidad?

Además de lo que hemos visto anteriormente, para conseguir ventas, se llegó a afirmar que no todas las fajas reductoras estaban diseñadas para reducir la cintura. De hecho, la mayoría se comercializaban con el único objetivo de ‘moldear’ la figura durante el tiempo que se llevase puesta.

Supuestamente, existían fajas moldeadoras (de diferentes tamaños y adaptadas a diferentes partes del cuerpo, como los muslos, los glúteos, el vientre y el pecho), pero lo cierto es que, por mucho que la publicidad dijera que eran aptas para esto y aquello, al final todas venían a ser lo mismo, con diferente nombre. 

Las fajas reductoras no brindan mejores resultados que el ejercicio.
Algunas personas decidieron utilizar fajas en el gimnasio para favorecer aún más la pérdida de peso.

Hubo quienes utilizaron fajas reductoras por debajo de la ropa para lucir un aspecto más esbelto, mientras que otros las llevaban consigo al gimnasio para ‘sudar’ más en determinadas zonas y así creer que las estaban ‘trabajando más’.

No está comprobado que las fajas reductoras funcionen. Lo único que está comprobado es que la combinación de una dieta equilibrada, acorde a las necesidades del organismo, en conjunto con la práctica de ejercicio diario puede ayudar a bajar de peso y lucir una figura mucho más saludable, progresivamente.

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¿Sirven para mejorar la postura?

Muchas mujeres afirmaron que al llevar la faja reductora experimentaron una mejora a nivel de la postura, ya que les ayuda a estar más erguidas y, por tanto, evitar encorvarse. Sobre todo cuando realizaban trabajos de oficina.

Mujer haciendo yoga en casa

Si bien es cierto que las fajas pueden ayudar a lograr una mejor postura, no debemos olvidar que es fundamental apoyarse en todo un conjunto de buenos hábitos. No solo de la colocación de una faja.

Para mejorar la postura, es recomendable realizar ejercicios abdominales de manera habitual.

En conclusión, cualquier método para estrechar la cintura debe ir acompañado de una alimentación equilibrada y ejercicio físico al menos 3-4 veces por semana. Consulta con tu nutricionista cuál es la dieta más adecuada para ti y comienza a practicar alguna actividad que te guste o simplemente sal a caminar todos los días aunque sea media hora.

  • Polo, C., & Del Castillo, M. (2012). El Índice Cintura Cadera. Centro de Medicina Deportiva.
  • Díaz, J., & Espinoza-Navarro, O. (2012). Determinación del Porcentaje de Masa Grasa, según Mediciones de Perímetros Corporales, Peso y Talla: Un Estudio de Validación. International Journal of Morphology. https://doi.org/10.4067/S0717-95022012000400054