Familias tóxicas: trastornos que pueden provocar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Bernardo Peña el 24 diciembre, 2018
Raquel Lemos Rodríguez · 12 abril, 2016
El problema de las familias tóxicas es que pueden volcar todas sus inseguridades en los menores y hacer que estos, el día de mañana, no puedan valerse por sí mismos

La familia es un sistema de relaciones integrado por un conjunto de personas que convive de manera cotidiana. Cuando el entorno familiar no proporciona la seguridad, el afecto o las necesidades requeridas por los componentes, puede que estemos ante familias tóxicas. En la familia la comunicación permite expresar necesidades, deseos y sentimientos encaminados a un objetivo común, el bienestar familiar.

El núcleo familiar adquiere gran importancia en el proceso de crianza y educación de todos y cada uno de nosotros, en especial cuando somos muy jóvenes. Se establece una relación de apoyo y afecto que proporciona al niño un entorno seguro y le permite adquirir valores, creencias y modelos para una correcta relación con los demás.

De este modo, la familia no solo se encarga de educar y asegurar las necesidades básicas como la alimentación o la higiene, sino que, marca en gran medida el patrón de conducta de sus miembros a través de los hábitos y de la forma de interrelación.

Familia tóxica

 

1. El efecto pigmalión y su influencia en los niños

El efecto pigmalión se refiere a la potencial influencia que la creencia que tiene una persona acerca de otra ejerce en el rendimientos de esta última. No es más que los roles que adoptan los niños por influencia de sus padres. 

Por eso, toda etiqueta que le pongamos a nuestros hijos como “eres un perezoso”, “tienes mal carácter”, puede provocar un gran impacto en el niño. La familia aún no es consciente de lo mucho que influyen en los menores. No saben que cualquier etiqueta puede ser adoptada, posteriormente, por los más pequeños.

2. Amores que matan

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Hay una frase que muchos padres o familias le dicen a sus niños: “nadie te va a querer más que nosotros”. Si se toman esto al pie de la letra, puede provocar que, aunque no se hayan sentido muy queridos en su entorno familiar, no se sientan en el derecho de quejarse pues “lo hacían por mi bien”.

El gran problema de estos tipos de comportamiento es que suele derivar en un gran silencio ante situaciones más extremas. Suele ocurrir en los casos de malos tratos o abuso emocional.

Cuando nos referimos a familias tóxicas, es importante saber que el amor de la familia puede no ser sano. Por eso debemos cuestionárnoslo ya que, la familia no tiene por qué ser buena por el hecho de ser tu familia, a veces es muy tóxica.

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3. Padres sobreprotectores

Otro motivo por el que nos referimos a familias tóxicas se da cuando los padres tienen un comportamiento sobreprotector.

La sobreprotección puede originar problemas como la dependencia emocional. Y, con la que los más pequeños tendrán una lucha continua en su etapa adulta. Por eso es importante mantener un equilibrio y no llegar nunca al límite de la sobreprotección.

La sobreprotección origina hijos con falta de confianza en si mismos. Además, puede dar lugar a graves problemas emocionales de los que no será fácil salir. Todo lo que sucede en la infancia nos marca.

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4. Deseos e inseguridades proyectadas en las familias tóxicas

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¿Cuántas veces en una crisis de pareja se han visto los niños en el medio? Aunque no queramos admitirlo, los problemas de pareja a veces nos absorben. Incluso, tanto que ignoramos a los más pequeños del hogar, a los que realmente les afecta todo esto.

Además, muchas familias cargan sus frustraciones e inseguridades en ellos. De esta forma los hijos se vean sometidos a una gran presión a la que no deberían haber sido sometidos. Ellos no tienen la culpa de los problemas de los más mayores.

Todas estas situaciones familiares pueden derivar en depresiones, en trastornos límites de la personalidad, en situaciones de dependencia y muchas más psicopatologías. Todo esto hará muy dura y complicada la etapa adulta.

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