Fiebre del valle del Rift

Aunque el virus de la fiebre del valle del Rift afecta principalmente a animales, los seres humanos también podemos padecer la enfermedad. Los culpables: los mosquitos.

La fiebre del valle del Rift es una enfermedad vírica que afecta principalmente al ganado, aunque también puede afectar al ser humano.

¿Qué es la fiebre del valle del Rift?

La fiebre del valle del Rift (FVR) es una enfermedad causada por un Phlebovirus, un tipo de virus perteneciente a la familia Bunyaviridae. Ciertas especies de mosquitos transmiten el virus, actuando así como vectores de la enfermedad.

El virus se identificó por vez primera en 1931 en el Valle del Rift (Kenia) y desde entonces se han registrado numerosos brotes en el África subsahariana. La FVR fue la segunda enfermedad vírica transmitida por mosquitos que se descubrió, siendo la primera la fiebre amarilla.

La gravedad de la enfermedad conlleva una elevada tasa de mortalidad y morbilidad en el ganado, generando grandes pérdidas económicas además de importantes riesgos para la salud humana.

Lee también: Fiebre de aguas negras

Trasmisión al ser humano

Transmisión fiebre del Rift.

 

La enfermedad es en realidad una zoonosis: una enfermedad originaria de animales que ha llegado a infectar al hombre, y se propaga con gran facilidad gracias a los mosquitos que diseminan el virus.

El mecanismo de transmisión comienza cuando un mosquito se alimenta de la sangre de un animal infectado, de esta forma, el mosquito lleva consigo el virus y es capaz de transmitirlo a un animal sano a través de una picadura.

Además, las hembras de ciertas especies de mosquitos trasmiten el virus a sus crías, de forma que, los huevos que depositan darán lugar a nuevos artrópodos portadores del virus.

Esta es la razón por la que la FVR se manifiesta por oleadas, coincidiendo estas con épocas lluviosas, pues es entonces cuando se dan las condiciones óptimas para que los huevos de mosquitos eclosionen, aumentando así la cantidad de agentes transmisores de la enfermedad.

En cuanto a la transmisión de la enfermedad al ser humano, una persona puede infectarse con el virus tras una picadura de mosquito, o por entrar en contacto con sangre, fluidos o tejidos de animales infectados.

Aunque la cantidad de casos de trasmisión persona a persona no es muy grande y no se han registrado brotes de FVR en zonas urbanas, sigue existiendo un peligro potencial para el ser humano, siendo especialmente susceptibles aquellos que trabajen en mataderos, laboratorios u hospitales.

Cuadro clínico

En los animales

En el ganado, la enfermedad afecta especialmente a animales jóvenes, provocando en ellos debilitamiento, fiebre y una gran mortalidad. Además, es característico del virus generar una alta tasa de abortos en los animales preñados, lo que explica las grandes pérdidas económicas que desata el virus.

En el ser humano

Forma leve de FVR

she suffers a cold

Este tipo de cuadro clínico es el más común, las personas afectadas no padecen síntomas o lo hacen de una forma leve, experimentando:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Debilidad, dolor muscular
  • Mareos
  • Pérdida de apetito
  • Vómitos

Visita este artículo: Cómo tratar el dolor de cabeza sin medicamentos

Forma grave de FVR

Este tipo de manifestación de la enfermedad ocurre en un bajo porcentaje de casos, pero su sintomatología es mucho más grave:

  • Lesiones retinarias: se producen inflamaciones en los nervios oculares que pueden provocar visión borrosa o incluso ceguera. Estos síntomas pueden ser transitorios y recuperarse la visión normal transcurridos unos días, sin embargo, en ciertos casos puede producirse ceguera permanente.
  • Meningoencefalitis: se produce encefalitis (inflamación del cerebro) que ocasiona intensas migrañas, alucinaciones, confusión y en casos extremos incluso el coma. Se pueden producir secuelas neurológicas graves.
  • Fiebre hemorrágica: se pueden producir daños hepáticos y diversos cuadros hemorrágicos (presencia de sangre en vómitos o heces, hemorragias nasales…) este tipo de sintomatología es grave y conlleva una tasa de mortalidad elevada.

Tratamiento

Tratamiento fiebre del Rift.

 

En los casos en los que la enfermedad cursa de forma leve, no se implementan tratamientos específicos, paliando la sintomatología de forma similar al tratamiento de una gripe común.

En los casos en los que la enfermedad se manifiesta de forma grave, el tratamiento es sintomático, se recomienda reposo absoluto para la persona afectada y se realiza un seguimiento a fin de detectar posibles complicaciones, como la aparición de daño ocular o de meningitis.

Actualmente, existe una vacuna contra la FVR, usando el virus atenuado,  pero se encuentra solo en fase experimental, habiéndose probado únicamente en personas de alto riesgo, como el personal veterinario o de laboratorio.

Categorías: Enfermedades Etiquetas:
Te puede gustar