Fisting, una práctica sexual extrema

Te sorprendería conocer cuántas formas de estimular en la intimidad existen, pero lo que sí es indiscutible es que para todas acudirás a tus manos. Aprende qué es fisting y de qué manera puede originar los más intensos orgasmos.

El universo del sexo ofrece rincones de placer para los gustos más excéntricos y variados. Está abierto para explorar nuevas formas de excitación desconocidas o poco conversadas abiertamente. En este artículo te hablamos del fisting, una práctica sexual extrema.

De seguro has disfrutado de la penetración con un dedo, ya sea en la vagina o en el ano; pero ¿qué tal si se involucra más de uno? ¿o la mano entera? Es anatómicamente posible y se trata de una práctica considerada muy agradable y altamente placentera.

Quizás te estés preguntando: “¿De qué hablan?”. El fisting o fist-fucking es un término inglés que describe la práctica sexual basada en la introducción de la mano, puño o parte del brazo en el ano o la vagina de otra persona con el objetivo de hacer alcanzar deleite.

Pareja sexo anal.

¿Qué es el fisting?

El fisting, es decir, el hecho de que una pareja ingrese sus dedos en el túnel del amor uno por uno, hasta que los cinco dígitos hayan pasado todo el umbral, se considera una práctica sexual extrema dado su alto nivel de peligrosidad.

Fue una técnica acogida en principio por heterosexuales y luego, con mucho más auge en parejas homosexuales. No siempre requiere de dos individuos, también se puede implementar durante la masturbación.

Actualmente, el fisting es muy popular porque permite estimular el punto G femenino, los músculos vaginales y el clítoris. También, el punto G masculino, es decir la glándula prostática, responsable de producir la mayoría del semen y una de las zonas erógenas más sensibles.

¿Cómo practicar el fisting?

Para realizar el fisting se debe tomar en cuenta que es un acto que implica planificación, escoger un entorno tranquilo, con una persona de confianza y a ser posible con experiencia. Existen dos tipos de fisting.

1. Fisting vaginal

El objetivo es proporcionar un orgasmo más violento e intenso. Con la mano en la vagina las contracciones se vuelven más fuertes, logrando la estimulación secuencial del útero, el punto G y la cavidad vaginal posterior.

¿Cómo hacerlo?

  • Acaricia los genitales de tu pareja para conseguir que se relaje tanto como sea posible.
  • Utiliza un guante de látex y un lubricante a base de agua en los dedos.
  • Inserta un dedo y haz movimientos circulares.
  • Inserta un segundo dedo.
  • Al sentir la vagina dilatada, introduce un tercer dedo manteniendo movimientos en círculo y la estimulación del clítoris.
  • Una vez que se han introducido cuatro dedos, detén los movimientos circulares y excita el punto G y el clítoris.
  • Pon el pulgar hacia adentro, para lo cual debes realinear los cuatro dedos que ya tienes dentro de la cavidad vaginal en forma horizontal.
  • Coloca un poco de lubricante en la muñeca y empuja la mano despacio, haciendo un puño y moviendo suavemente con un desplazamiento de entrada y salida.
Mitos y verdades de practicar sexo anal.

2. Fisting anal

Es preferido por parejas que disfrutan los placeres del sexo anal. Contrario a lo que comúnmente se cree, el ano y el recto son muy elásticos y flexibles.

¿Cómo hacerlo?

  • Aplica lubricante en los dedos.
  • Coloca cuatro dedos en una posición horizontal y el pulgar debajo de ellos.
  • Aprieta la mano para que los cinco dedos se unan.
  • Introduce los dedos lentamente y con cuidado.
  • Haz movimientos suaves hacia arriba y hacia abajo con progresión ligera en el interior.
  • Añade lubricante a la muñeca y empuja con sutileza.
  • Haz un puño con la mano y comienza un movimiento penetrante con velocidad alterna, hasta alcanzar el orgasmo.

Conoce al detalle: Fisiología del ano y el recto

Recomendaciones

Tanto si te estás iniciando en el fisting, como si lo has realizado en otras oportunidades, es importante que tomes en cuenta los siguientes consejos:

  • Realiza un lavado de manos apropiado y una completa limpieza de la zona sexual.
  • Usa guantes de látex para evitar el riesgo de infecciones. Además, producen menos fricción que la piel y facilitan el desarrollo de la penetración.
  • Elige un buen lubricante y en abundante cantidad.
  • Mantén las uñas cortadas y limadas, y quítate los anillos.
  • Los preliminares y la paciencia son fundamentales para el practica el fisting.
  • Si hay presencia de dolor, la práctica debe finalizar.
  • La comunicación es importante antes, durante y después del acto.

Como te contamos, el fisting, una práctica sexual extrema, es una técnica muy popular en la actualidad, ¿Quieres experimentarla? Disfruta el sexo, pero con cuidado.