Flexibilidad metabólica para quemar grasa

23 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Las personas con elevada resistencia a la insulina adelgazan de un modo más eficiente mediante la restricción de carbohidratos.

La flexibilidad metabólica es un concepto que hace referencia a la capacidad del organismo de utilizar en mayor medida, como fuente de energía, aquel nutriente que ingiere en una proporción más alta.

Los sujetos que son capaces de activar este mecanismo, pierden grasa de una manera más eficaz.Además, presentan una mayor masa muscular y resulta más difícil que la pierdan con el tiempo. Esto se debe a que su cuerpo se amolda de forma adecuada al tipo de alimentación a la que está sometida el individuo.

Optimización de las fuentes energéticas

A la hora de establecer una dieta de pérdida de peso, es necesario conocer de donde sustrae cada individuo la energía que necesita. De este modo, aquellos sujetos con una buena flexibilidad metabólica serán capaces de adaptarse al sustrato nutricional que se le entrega por medio de la alimentación.

En esta clase de personas, una dieta rica en carbohidratos supone la utilización de la glucosa como fuente energética principal. Sin embargo, en una situación de ayuno, son capaces de priorizar la grasa como sustrato energético y preservar, a su vez, la integridad del tejido muscular.

Si son sometidos a una dieta pobre en carbohidratos, utilizan la grasa para producir energía al mismo tiempo que reservan el glucógeno muscular y hepático.

No obstante, no todos los individuos presentan esta capacidad, ya que está relacionada principalmente con la salud metabólica de la persona en concreto. Por ello, es necesario optimizar el metabolismo.

flexibilidad metabólica

La flexibilidad metabólica depende de la resistencia a la insulina

Uno de los factores que marcan la flexibilidad metabólica de un individuo es su resistencia a la insulina. De este modo, sujetos diabéticos pierden mayor peso con una dieta baja en carbohidratos. Sin embargo, las personas que tienen una sensibilidad adecuada a esta hormona, consiguen reducir su masa corporal con una dieta rica en azúcares.

Para reducir la resistencia a la insulina y mejorar este parámetro metabólico se pueden llevar a cabo varias estrategias, entre las que destacan las siguientes:

  • El ayuno intermitente, según un artículo publicado en la revista Ageing Research Reviews. Además, este efecto puede verse aumentado si se reducen de forma considerable las ingestas de carbohidratos, sobre todo en lo que a azúcares simples se refiere.
  • Llevar a cabo entrenamiento interválicos de alta intensidad. El ejercicio es capaz de incidir de forma positiva en el manejo de enfermedades como la diabetes, tal y como afirma un estudio publicado en el año 2015. Por este motivo, puede utilizarse para disminuir la resistencia a la insulina tanto en sujetos diabéticos como pre-diabéticos.

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La dieta es más llevadera con flexibilidad metabólica

Los sujetos que cuentan con una buena salud y flexibilidad metabólica son capaces de adaptarse mejor a los cambios en la alimentación. En esta clase de personas es posible establecer un protocolo de ayuno intermitente con resultado satisfactorio en el que apenas se estimule la sensación de apetito y donde las pérdidas de tejido magro sean insignificantes.

Sin embargo, en todos aquellos individuos que no cuentan con esta capacidad, lo mejor a la hora de plantear una dieta de pérdida de peso suele ser la restricción de los azúcares. La elevada resistencia a la insulina puede provocar que, incluso en el marco de una dieta hipocalórica, el sujeto no consiga perder peso si la cantidad de carbohidratos es elevada.

Una dieta variada: la mejor opción

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Cambiar la dieta para mejorar la salud

En personas sedentarias que no realizan deporte de manera habitual es frecuente encontrar valores de resistencia a la insulina elevados. Por este motivo, es necesario llevar a cabo una serie de estrategias que mejoren la salud metabólica antes de plantear una pérdida de peso como tal.

Este tipo de protocolos conllevan la restricción de los carbohidratos y la inclusión de ayunos intermitentes; también un programa de fuerza y de entrenamiento de alta intensidad, siempre y cuando esto sea posible.

Una vez recuperada la salud, en lo que al metabolismo se refiere, será posible establecer una dieta flexible. En esta situación, el organismo será capaz de priorizar correctamente los nutrientes a la hora de producir energía.

La flexibilidad metabólica es uno de los motivos por los cuales resulta más difícil que un individuo obeso adelgace que mantener la masa muscular en un sujeto habituado a la práctica deportiva. Reduce la ingesta de carbohidratos y aumenta el ejercicio para gozar de estos beneficios.

  • Mattson MP., Longo VD., Harvie M., Impact of intermittent fasting on health and disease processes. Ageing Res Rev, 2017. 39: 46-58.
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  • León Acuña, A. (2017). Influencia del estado prediabético sobre la flexibilidad metabólica en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida.