Flora intestinal: todo lo que debes saber

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 20 noviembre, 2018
Aunque la flora intestinal está compuesta por unos 100 billones de bacterias, la mayoría de ellas contribuyen a mantener un buen estado de salud.

Cada ser humano cuenta con más de 100.000 millones de microorganismos en el cuerpo. Aproximadamente el 95% están en el tracto digestivo, especialmente en el colon. A esas bacterias que viven en el intestino se les llama flora intestinal o microbiota.

La flora intestinal es un ecosistema complejo de microbios, que en su gran mayoría son beneficiosos para la salud.  De las cerca de 2 000 especies bacterianas que viven en el organismo humano, solo unas 100 pueden causar algún daño. Las restantes contribuyen a mantener un equilibrio en el organismo.

Se estima que la flora intestinal está compuesta por cerca de 100 billones de bacterias. Alrededor del 85% corresponden a los lactobacilos y las bifidobacterias. Tenemos 10 veces más bacterias intestinales que células en nuestro cuerpo. Su peso total puede superar los 2 kilogramos.

El origen de la flora intestinal

El origen de la flora intestinal

El ser humano nace estéril, es decir, sin microorganismos. El bebé adquiere su primer trazo de bacterias a partir de la flora gastrointestinal y vaginal de la madre. Más adelante, la ingestión de alimentos hace que pocas horas después del nacimiento el tracto digestivo comience a llenarse de microorganismos. Al principio a partir de la leche materna y después debido al consumo de otros alimentos.

Hay que tener en cuenta que el tracto digestivo es el área del cuerpo que mayor contacto tiene con el medio ambiente. Se dice que el intestino desplegado alcanza los 400 metros cuadrados, un área similar a la de una cancha de tenis. La piel alcanza apenas los 2,2 metros cuadrados.

Las bacterias entran en contacto con la capa mucosa del intestino. Esto les permite anidar y comenzar a multiplicarse. Alrededor de los dos años o, en todo caso después del destete, se origina la flora de transición. Luego se forma la flora intestinal que es prácticamente la definitiva. Solo hay cambios en la flora por circunstancias adversas específicas.

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Funciones de la flora intestinal

Funciones de la flora intestinal

Las bacterias que están en la flora intestinal cumplen importantes funciones dentro del organismo. Básicamente son tres los tipos de tareas que desempeñan:

  • Función nutricional. Contribuyen a sintetizar diferentes compuestos como la vitamina K, D y todo el Complejo B. También ayudan a que haya una adecuada absorción del calcio, hierro y magnesio. Finalmente, facilitan el movimiento intestinal.
  • Función inmunológica. La flora intestinal activa y fortalece el sistema inmunológico. De este modo, contribuye a aumentar las defensas frente a las infecciones de tipo bacteriano o viral.
  • Función protectora. La flora intestinal evita que se implanten bacterias patógenas externas. Esto supone un refuerzo adicional frente a las infecciones.

Si el estado de la flora intestinal es el adecuado, el sistema digestivo funciona correctamente. También hay un mejor ritmo intestinal y, por lo tanto, no se presentan episodios de estreñimiento o diarrea. En pocas palabras, podría decirse que la flora intestinal es un eslabón fundamental en el sistema inmunológico que garantiza un buen funcionamiento digestivo.

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Equilibrio y desequilibrio en la flora bacteriana

Equilibrio y desequilibrio en la flora bacteriana

Hay circunstancias que llevan a que se produzca un desequilibrio en la flora intestinal. Cuando esto ocurre hay mayor predisposición a sufrir alergias, dermatitis atópica e infecciones. Así mismo, se altera la función digestiva y es común que se genere estreñimiento, diarrea, distensión abdominal y mala digestión en general.

Los principales factores que dan origen a desequilibrios en la flora intestinal son:

  • Antibióticos. Los antibióticos combaten las bacterias que causan infecciones, pero también atacan las bacterias de la flora intestinal. Así mismo, promueven la instalación de otro tipo de microorganismos patógenos que pueden causar diarrea.
  • Alimentación inadecuada. Exceso de carnes, grasas y azúcares y deficiencia de fibra.
  • Hábitos deficientes. Sedentarismo, estrés, tabaco, alcohol y falta de sueño.
  • La edad. El envejecimiento altera el equilibrio de la flora intestinal, especialmente a partir de los 60 años.
  • Infecciones o enfermedades digestivas.
  • Cirugías o tratamientos agresivos como quimioterapia o radioterapia.
  • Viajes a otros lugares del mundo. Especialmente si se ingieren alimentos crudos, poco cocinados o agua no embotellada.

El principal medio para recuperar el equilibrio de la flora intestinal es la ingestión de probióticos y prebióticos. Estos son microorganismos vivos y sustancias que ayudan a que la microbiota se regenere.

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