Fontanelas del bebé: todo lo que debes saber

24 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Las fontanelas del bebé son un motivo de preocupación para los padres primerizos, pero resultan totalmente normales y tienen su ciclo de cierre. Te contamos en este artículo todo lo que tienes que saber sobre estas estructuras anatómicas.

Cuando sucede un nacimiento, las fontanelas del bebé resultan ser un tema de conversación en las familias. Algunos se preocupan por su tamaño, por su esponjosidad o porque pasa el tiempo y permanecen abiertas.

Todas las dudas son lógicas y se comprenden, puesto que los adultos no tenemos las fontanelas como las tiene un bebé. Nos llama la atención su presencia y la posibilidad de presionarlas o que manifiesten un latido.

Lo que sucede es que, al nacer, los huesos del cráneo no están totalmente conectados y cerrados entre sí. Esto, justamente, permite que el niño salga por el canal del parto, disminuyendo su diámetro cefálico. Un hueso se coloca encima de otro y se afina la cabeza, cambiando su forma.

Al nacer no tenemos 6 huesos en el cráneo como cuando somos adultos, sino que hay algunos más. Esto sucede, por ejemplo, con el hueso frontal, que está dividido en dos partes cuando somos bebés. Con el paso del tiempo, estos huesos se unirán en un proceso llamado osificación.

Las zonas de unión de los huesos del cráneo son las suturas. Entre las suturas están las fontanelas del bebé, blandas todavía y de un tamaño considerable. Gracias a ellas, la cabeza del niño puede agrandarse sin problemas siguiendo el crecimiento del cuerpo.

Las fontanelas principales de un bebé son dos: la anterior y la posterior. Hay otros espacios blandos que también son fontanelas, pero de menor tamaño y que suelen cerrarse antes. Una vez cerradas, donde se encontraban hallaremos hueso sólido.

Las suturas del cráneo y su relación con las fontanelas del bebé

Las suturas son las zonas de unión entre los huesos del cráneo. Como bien aclarábamos antes, en los bebés las suturas contienen fontanelas, o sea, espacios blandos que todavía no son huesos, pero sobre los cuales sucederá la osificación.

Mientras las suturas no están osificadas, son móviles. Podríamos decir que son articulaciones, en cierto sentido. A medida que el bebé crece, este tejido blando entre las suturas se expande y se convierte en hueso, hasta que, cerrándose por completo, se da por concluido el crecimiento craneal.

Las suturas más importantes de la cabeza son:

  • Metópica: es la que separa, al nacer, el hueso frontal en dos partes. Recorre la frente y llega hasta la nariz.
  • Sagital: es la que recorre el cráneo desde atrás hacia delante, por la parte media.
  • Coronal: recorre el cráneo de lado a lado, transversal a la sagital.
  • Lambdoidea: une los huesos parietales al hueso occipital, en la parte posterior.
fontanelas del bebé
Las suturas del cráneo del bebé contienen a las fontanelas

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¿Cuándo cierran las fontanelas del bebé?

Las fontanelas tienen que cerrar, aunque no lo hacen de manera inmediata al nacimiento. Llevan un proceso que acompaña el crecimiento del niño y que, en base a esos tiempos, provoca la osificación.

Las fechas esperables para el cierre de las fontanelas del bebé son estimadas. No quiere decir que todos los niños coincidan en estas fechas, pero deben servir de referencia para efectuar una consulta con un pediatra:

  • La fontanela anterior debería cerrarse y osificarse por completo alrededor de los 18 meses de vida.
  • Por otro lado, la fontanela posterior cierra alrededor del cuarto mes de vida, siendo mucho más pequeña que la anterior.

En caso de prolongarse el tiempo de cierre, se impone una consulta médica. El pediatra evaluará el tamaño de las fontanelas del bebé, su consistencia y el resto del estado de salud del pequeño. Si algo indicara que se puede esperar un poco más, se recomendará aguardar a un nuevo control.

Si hay dudas sobre un proceso patológico, el pediatra puede solicitar una ecografía del cráneo. Este estudio no representa riesgos para el niño y permite descartar enfermedades como la craneosíntesis o la hidrocefalia.

recién nacido
Al nacer, las fontanelas permiten que el cráneo se achate para pasar por el canal de parto

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Deformaciones de las fontanelas

Hay signos en las fontanelas del bebé que alertan sobre la existencia de una anormalidad. A esto deben estar atentos los padres para consultar con un profesional de la salud en el momento oportuno.

Primero, debemos aclarar que los latidos que se perciben en este tejido son normales y no pueden considerarse una anormalidad. Las fontanelas del bebé tienen muchos vasos sanguíneos y transmiten los latidos cardíacos.

Sin embargo, si hay un abultamiento, esto puede ser un problema. Si sucede al llorar, suele ser benigno, puesto que responde al aumento de presión intracraneal. Ahora bien, si el abultamiento es en el momento de tranquilidad, hay que hacer evaluación para hidrocefalia.

Una fontanela hundida podría ser síntoma de deshidratación. Aparece con más frecuencia en bebés con gastroenteritis graves que provocan múltiples vómitos impidiendo que se tomen líquidos.

La importancia de las fontanelas del bebé

Las fontanelas del bebé son muy importantes y es normal estar preocupados por ellas si somos padres primerizos. Ante cualquier duda, es mejor consultar con un pediatra para quitárselas y estar seguros. En general, no habrá problemas con esta zona anatómica, pero puede advertirnos de otros procesos patológicos.

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