Food craving: el deseo irresistible de comer

Edith Sánchez · 28 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 28 agosto, 2019
Aunque la ciencia no considera que el Food craving sea una enfermedad, existen reportes de profesionales de la salud en los que se señala que sí se ha convertido en un problema severo para algunas personas y que eventualmente genera riesgos de salud.

El Food craving no está catalogado como una enfermedad en el campo médico. Sin embargo, sí constituye un patrón de comportamiento que puede causar problemas de salud o ser la manifestación de otros trastornos subyacentes. Por lo tanto, cuando se presenta, hay que encender las alertas.

Este trastorno tiene que ver con un deseo muy intenso de comer ciertos alimentos, en circunstancias específicas. Se estima que la mayoría de las personas muestran este tipo de comportamiento alguna vez. Según los datos disponibles, hasta un 97 % de las mujeres y el 67 % de los varones han pasado por etapas con esos ‘antojos’.

La comunidad científica no le concede la categoría de enfermedad, ya que, para que lo fuera, tendría que poner en riesgo la salud o la vida de una persona. Sin embargo, en el Food craving esto no ocurre. Pese a todo, se ha sugerido que quienes presentan estos episodios podrían tener algunas dificultades de comportamiento y desarrollar problemas orgánicos.

¿Qué es el Food craving?

Mujer comiendo una hamburguesa

Como ya lo hemos dicho, la característica esencial del Food craving es un deseo muy fuerte de comer un alimento específico. Todos hemos sentido alguna vez ese deseo. Sin embargo, se habla de Food craving cuando ese tipo de episodios se repiten con una frecuencia exagerada.

La expresión Food craving se ha tomado del inglés. Food significa ‘comida’. Y craving tiene un significado amplio: habla de ansia o de deseo, incluso sugiere la presencia de una adicción. Por lo tanto, estamos hablando de un comportamiento con rasgos adictivos.

Algunos profesionales de la salud señalan que aún no se le ha dado el nombre de ‘síndrome’ o ‘trastorno’ simplemente porque no se ha recopilado la información necesaria para hacerlo. Sin embargo, varios psicólogos han reportado que atienden en consulta a personas para quienes el Food craving sí es un problema severo.

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Posibles causas

Aún no se han establecido las causas concretas de este comportamiento. Lo único que hay disponible es un conjunto de hipótesis al respecto. Lo que sí se ha podido establecer es que ‘el antojo’ habitualmente tiene que ver con comer algo que sea rico en hidratos de carbono o dulce.

Una de las hipótesis señala que el deseo de comer dulces y carbohidratos obedece a los bajos niveles de serotonina que presentan algunas personas. Este es un neurotransmisor que se encarga de regular el apetito, el sueño y el estado de ánimo. Los bajos niveles de serotonina también se asocian con los síntomas de ansiedad y depresión.

Se ha podido establecer que quienes tienen bajos niveles de serotonina desarrollan una tendencia a buscar alimentos que estimulen la producción de esta sustancia, para compensar la carencia. Los dulces y los carbohidratos ayudan a reponer sus niveles.

La serotonina también baja cuando hay cambios hormonales, como durante el ciclo menstrual o el embarazo. Así mismo, las dietas restrictivas generan un Food craving orientado al consumo de alimentos salados. El estrés y la tristeza también parecen incidir en este patrón de comportamiento.

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Síntomas y riesgos

Comer sano o no

Así como no se han definido unas causas puntuales del Food craving, tampoco hay una descripción específica de sus síntomas. El único rasgo que aparece claramente definido es el deseo frecuente y excesivo de consumir algún alimento en concreto. Esto tiene lugar de manera compulsiva y con un sentimiento de urgencia.

Lo que sí es claro es que quienes tienen este tipo de comportamiento se encuentran en riesgo de desarrollar problemas de salud. El primero de ellos es la obesidad, seguido de la diabetes. Quienes padecen hipertensión también pueden poner en riesgo su salud con esos antojos compulsivos.

Desde el punto de vista psicológico también hay riesgos. Este tipo de comportamientos suelen generar culpas y sentimientos de baja autoestima, por la falta de control que implican. Así mismo, pueden intensificarse y dar lugar a trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia.

Consejos

Los expertos en temas alimentarios aconsejan tomar cinco comidas diarias para evitar esos antojos súbitos. De esta manera, se mantiene dinámico el metabolismo y se evita la sensación de hambre. También se evita que baje el nivel de glucosa y se incremente el deseo de comer carbohidratos y dulces.

También es aconsejable tener a mano snacks saludables, como frutas, cereales integrales y alimentos ricos en fibra. Se debe evitar el consumo de café, ya que produce nerviosismo, así como la ingestión de alcohol, que actúa como depresor del sistema nervioso.

Así mismo, es muy recomendable practicar ejercicio regularmente, a ser posible acompañado de técnicas de relajación. Siempre es importante visitar al médico para descartar cualquier problema orgánico que pueda ser la causa del problema.

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