Cómo afecta la soledad a tu salud

Aunque en un principio puede parecernos una situación idílica, la soledad puede llegar a resultar perjudicial para nuestra salud, por lo que deberemos aprender a gestionarla

Normalmente se piensa en la soledad como algo negativo porque habitualmente se vincula con la tristeza. Sin embargo, la soledad tiene su lado positivo y además es necesaria. Pasar unos días en soledad te puede ayudar a encontrarte a ti mismo y reflexionar con calma sobre muchas cosas.

Por tanto, la soledad es beneficiosa cuando es voluntaria y de forma temporal. Sin embargo, no es bueno vivir de esta manera siempre. Lo ideal es encontrar el equilibrio entre pasar un rato con otras personas y estar solo.

 Si acabas por acostumbrarte a la soledad tu salud se puede ver afectada. A continuación, te contamos algunos aspectos sobre los que la soledad influye y afecta a tu salud.

Variación en el peso

La soledad afecta a la variación de peso

 

Cualquiera que ha vivido solo sabe que, al principio, no es fácil. Hay que empezar por adaptarse a cocinar para una persona. Si además eres enemigo de la cocina, entonces lo más probable es que busques comer en la calle. 

Aunque tienen la opción de cocinar, la mayoría prefiere no hacerlo. Suelen consumir comida rápida y alimentos elaborados, lo cual es perjudicial para la salud.

La Universidad de Tecnología de Queensland (Australia) realizó un estudio con personas que viven solas. Los resultados arrojaron que son más propensos a tener dietas poco saludables. Aquí es donde empiezas a notar que la soledad afecta tu salud.

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Enfermedades más duraderas

Estar solo mucho tiempo o sentirse desprotegido te puede acarrear serios problemas. Por ejemplo, si un resfriado dura 3 días, te darás cuenta de que viviendo solo tardarás más tiempo en recuperarte.

La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos realizó un estudio sobre la soledad. En la investigación se comprobó que el aislamiento percibido (es decir, sentirse solo, incluso si no lo estás) podría aumentar el riesgo de muerte prematura en un 14%.

Es importante tener en cuenta el factor de sentirse solo. Es decir, si emocionalmente te sientes solo, tu salud puede verse afectada. En este caso es importante que analices tus relaciones personales.

la soledad afecta a tu salud

 

Te haces más superficial

No es que las personas que viven en soledad quieran ser superficiales. Sin embargo, la soledad hace que crezca un poco el materialismo y el egoísmo. Eso puede generar rechazo por parte de quienes les rodean.

The Journal of Consumer Research publicó un estudio que muestra que las personas que tienen pocas relaciones sociales se centran más en objetos materiales.

Los objetos materiales pueden dar una felicidad momentánea. La adquisición de nuevos objetos materiales les aporta una sensación agradable en el momento de la compra. Sin embargo, emocionalmente, todos estos artículos funcionan como un consuelo pasajero tras el cual caen de nuevo en su soledad.

Tu capacidad intelectual disminuye

 

amigos

 

Aunque estés muy preparado, la falta de contacto con otras personas puede influir en tu intelecto. No debes cerrarte a adquirir nuevos conocimientos. El debate sobre  temas actuales o históricos con otras personas ayuda a que tu cerebro este activo.

Comparar distintos puntos de vista y escuchar diferentes opiniones, es un aliciente para tu mente. Esto es debido a que la compañía te ayuda a estimular  las neuronas de tu cerebro.

El Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry publicó un estudio realizado sobre más de 2000 personas.Quienes se sentían solos, viviendo con alguien o no, eran 2,5 veces más propensos a desarrollar problemas cognitivos.

Además se estimó que las personas que viven solas tienen de 70 a 80% más de probabilidades de desarrollar demencia que aquellos que viven con compañía en el hogar.

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Al final, parece que la compañía no solo es necesaria para vivir momentos agradables, también nos permite tener una mejor salud. Ríe, juega, conversa y debate con quien sea. No te cierres solo a ti mismo o a tu pareja. Amplía tus posibilidades tanto como puedas.

  • Rodríguez Martín, M. (2009). La soledad en el anciano. Gerokomos. https://doi.org/10.4321/S1134-928X2009000400003

  • Hernández, A. (2018). Cuando la soledad da miedo | Hoy. HOY.

  • Quintero, Á., Henao, M. E., Villamil, M. M., & Cardona, J. L. (2014). Cambios en la depresión y la soledad, después de la terapia de la risa en adultos mayores institucionalizados. Biomédica. https://doi.org/10.1093/sw/38.5.611