4 formas de preparar una cataplasma

03 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Un cataplasma se puede elaborar a partir de plantas medicinales, aceites y otros ingredientes con actividad antiinflamatoria y calmante. ¿Cómo prepararlos en casa? En este espacio lo detallamos.
 

Para preparar una cataplasma se pueden emplear plantas medicinales, aceites esenciales, sales y otros elementos con potencial terapéutico. Este remedio, también conocido con el nombre de emplasto, es un preparado de uso tópico que puede servir como coadyuvante ante algunas dolencias.

De hecho, como lo detalla un estudio publicado en Journal of Advanced Nursing, una cataplasma tibia con especias como el jengibre parece mitigar el dolor y la rigidez causado por la osteoartritis. Aunque faltan evidencias sólidas sobre sus propiedades, en general, se considera un remedio seguro. ¿Cómo prepararlo en casa? En esta oportunidad revelamos 4 métodos.

Ingredientes para preparar una cataplasma

El cataplasma se elabora a partir de hierbas trituradas o cocidas, las cuales se extienden entre dos gasas sobre alguna parte del cuerpo que presenta dolor o heridas superficiales. Asimismo, puede elaborarse con otros complementos con potencial antiinflamatorio y relajante.

Diversos documentos científicos, como uno publicado en Cochrane database, recopilan algunas plantas que, aplicadas de forma tópica, parecen ayudar contra la hinchazón y el dolor ante enfermedades articulares. Dichas plantas incluyen las siguientes:

  • Cúrcuma.
  • Árnica.
  • Jengibre.
  • Diente de león.
  • Uña de gato.
  • Eucalipto.
  • Ajo y cebolla.
  • Aloe vera.

Ahora bien, otros ingredientes que pueden considerarse al preparar una cataplasma incluyen las sales de Epsom, el bicarbonato de sodio, el carbón activado y el aceite de coco, entre otros.

 

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Formas de preparar una cataplasma

Las cataplasmas se pueden preparar para desinfectar heridas superficiales, en caso de tensión muscular o contra dolencias articulares. De hecho, hay quienes los emplean para contribuir al drenaje de abscesos y quistes. En el siguiente espacio detallamos algunas recetas.

heridas superficiales
Las heridas superficiales son uno de los campos de aplicación de las cataplasmas

1. Cataplasma de hierbas

La aplicación tópica de una cataplasma con hierbas medicinales suele ser segura en la mayoría de los casos. No obstante, es conveniente hacer una pequeña prueba antes de usar el remedio en su totalidad. De este modo, se descartan posibles reacciones alérgicas a alguno de los componentes.

En general, este tipo de emplasto puede emplearse en caso de inflamación, golpes, pequeños cortes o dolores por enfermedades articulares. En este último caso, cabe recordar que apenas sirve como coadyuvante.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de polvo de cúrcuma (5 g).
  • 1 cucharadita de jengibre recién picado o rallado (5 g).
  • ¼ de una pequeña cebolla cruda en rodajas.
  • 1 diente de ajo picado.
 
  • 2 cucharaditas de aceite de coco (10 g).
  • Gasa o vendaje de algodón.

Instrucciones

  • Para empezar, agrega el aceite de coco en una sartén y, enseguida, el resto de los ingredientes.
  • Deja que se caliente hasta que esté casi seco, pero no quemado.
  • A continuación, pasa la preparación a un tazón para que repose hasta alcanzar una temperatura soportable para la piel.
  • Extiende la gasa o vendaje de algodón y agrega la mezcla en el centro.
  • Dobla el vendaje dos veces para crear un paquete y, por último, ponla sobre la zona afectada durante 15 o 20 minutos.
  • Si la hinchazón persiste, puedes usarlo 2 veces al día, todos los días.

2. Cataplasma de pan

El pan es otro ingrediente interesante para preparar cataplasmas. En este caso, datos anecdóticos sugieren que es útil para ablandar abscesos, quistes o pequeñas astillas. Tras varias aplicaciones hace más fácil su drenaje.

Ingredientes

  • 1 rebanada de pan
  • 3 cucharadas de leche (60 ml)

Instrucciones

  • En primer lugar, pon a calentar la leche en una sartén pequeña, a fuego lento.
  • Cuando esté caliente, déjala reposar hasta que esté tibia al tacto.
  • Sumerge la rebanada de pan para que se ablande en la leche.
  • Tritúralo hasta obtener una pasta.
  • Aplica la pasta sobre la piel y déjala actuar por 15 minutos.
  • Repite su aplicación 2 o 3 veces al día para mejores resultados.

3. Cataplasma de bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es un ingrediente abrasivo que puede causar irritación sobre pieles sensibles. Es primordial emplearlo con precaución, solo en casos puntuales, como remedio coadyuvante. En cataplasma puede aplicarse para quemaduras solares superficiales o irritaciones menores.

 

Ingredientes

  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio (30 g)
  • 2 cucharadas de agua (40 ml)

Instrucciones

  • Humedece el bicarbonato de sodio con el agua hasta obtener una pasta espesa.
  • Extiende el remedio sobre la zona afectada y déjalo actuar 10 minutos.
  • Enjuaga con agua tibia y, si lo consideras necesario, repite su uso 2 veces al día.
bicarbonato de sodio en cataplasmas
El bicarbonato de sodio tiene propiedades abrasivas por lo que debe emplearse con precaución, sobre todo en pieles sensibles

Cataplasma de carbón activado

El carbón activado tiene propiedades antiinflamatorias que contribuyen al alivio de las picaduras de insectos. De hecho, aplicado de forma tópica en cataplasma también contribuye a calmar las irritaciones de la piel. 

Ingredientes

  • 1 cucharadita de polvo de carbón activado (7 g)
  • Agua (lo necesario la humedecer)

Instrucciones

  • Primero, humedece el carbón activado con un poco de agua, de modo que se forme una pasta.
  • A continuación, extiende el cataplasma en la zona afectada.
  • Deja actuar de 10 a 15 minutos y retira los residuos con un paño húmedo.
  • Repite el remedio 2 veces al día, hasta que la picadura sane.

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¿Cuándo preparar una cataplasma?

Ya hemos comentado varias situaciones en las que resulta útil preparar una cataplasma; una infección superficial, una herida, una quemadura o un dolor muscular y articular. De igual forma, puede aplicarse cuando hay abscesos y durezas en la piel.

 

Lo que hay que tener presente es que no debe sustituir los tratamientos médicos y debe emplearse ya sea como complemento, o solo cuando no hay otros remedios a mano.

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