Fotoenvejecimiento: ¿a qué se debe?

Edith Sánchez · 22 noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 22 noviembre, 2019
El fotoenvejecimiento es el resultado de exponerse a los rayos solares sin precauciones. Lo mejor es buscar siempre la sombra. Y si te vas a exponer al sol, utiliza un buen filtro solar de amplio espectro y ropa adecuada.

El fotoenvejecimiento alude al deterioro que sufre la piel por acción del sol y que da lugar a signos de envejecimiento cutáneo. Se estima que entre el 75 y el 90 % de las arrugas y de la falta de elasticidad en la piel son efecto del sol y no del envejecimiento cronológico.

La exposición a los rayos ultravioleta UVA y UVB es el factor determinante para la aparición de signos de vejez prematuros. Se cree que el fotoenvejecimiento comienza a manifestarse alrededor de los 20 años y que los daños son directamente proporcionales al tiempo de exposición al sol sin protección.

Hoy en día se sabe que el fotoenvejecimiento es un proceso de largo plazo. Según los expertos, los excesos cometidos, por ejemplo, a los 15 años, solo revelan sus efectos cuando la persona alcanza los 40 años. Son varios años de exposiciones solares los que llevan a esta forma de deterioro.

El envejecimiento y el fotoenvejecimiento

fotoenvejecimiento

En el envejecimiento influyen factores internos y externos:

  • Dentro de los factores internos, la genética juega un papel fundamental. Esta determina el grosor y la calidad de la piel, así como su nivel de reparación, la calidad de las fibras de elastina y colágeno, entre otros.
  • Por su parte, los factores externos incluyen varios elementos que aceleran el proceso de envejecimiento por su impacto sobre la piel. Dentro de esos elementos el más determinante es el sol, aunque también influyen la alimentación, la contaminación ambiental y el estilo de vida.

A partir de los 25 años, disminuye la capacidad de regeneración de las células cutáneas. Esto lleva a que, paulatinamente, la piel pierda elasticidad y aparezcan las arrugas, principalmente en el rostro. Si hay una exposición inadecuada al sol y a la luz solar, esos síntomas se incrementan. A eso se le llama fotoenvejecimiento.

Causas del fotoenvejecimiento

El fotoenvejecimiento se produce por la acción de la radiación UV sobre la piel. Básicamente, existen dos tipos de rayos UV:

  • Los primeros son los rayos UVA, que afectan las capas superficiales de la piel. Dan origen al bronceado, pero también a los signos de envejecimiento prematuro, como las arrugas.
  • De otro lado están los rayos UVB, que penetran a las zonas profundas de la piel. Son capaces de atravesar los cristales y están presentes durante todo el año, haya sol o no. Pueden causar quemaduras y cáncer de piel.

La exposición a los rayos UV hace que el colágeno se degrade. Las moléculas de colágeno se rompen y causan una acumulación anómala de elastina. Frente a esa acumulación, la dermis responde produciendo una gran cantidad de enzimas llamadas matrix metalloproteinase (MMP), que en español se traducen como metalopeptidasas de matriz.

El resultado es una deformación en las fibras de colágeno. Estas comienzan a tomar una apariencia desorganizada y, con el tiempo, forman surcos o arrugas. Después de un tiempo, la piel adquiere una textura como de pergamino. Hay aspereza, sequedad y, muchas veces, cambios en el pigmento de la piel.

El control del fotoenvejecimiento

crema antienvejecimiento arrugas

La mejor medida para evitar el fotoenvejecimiento es prevenirlo. Y la forma más adecuada de hacerlo es utilizando diariamente un protector solar de amplio espectro. Que sea de amplio espectro significa que protege tanto de los rayos UVB, como de los UVA. Lo ideal es que tengan un factor de protección solar (SPF) de 30 o mayor.

Quizá te interese: Los rayos UVA y UVB: ¿cuál es la diferencia entre ellos?

Es importante hacer hincapié en el hecho de que el protector debe usarse diariamente, sin importar la estación del año en que nos encontremos. Aunque el día esté nublado, los rayos ultravioleta están presentes. Así que no basta con proteger la piel solamente en verano, o en tiempos de sol.

Los mejores protectores solares son aquellos que contienen Helioplex y Mexoryl. Estas sustancias hacen que el efecto sea más prolongado y que no sea necesaria una reaplicación frecuente. Si ya han aparecido los signos del fotoenvejecimiento, lo más aconsejable es usar cremas o sueros que contengan retinoides.

Lee también: El protector solar de acuerdo con el tipo de piel

Otros aspectos a tener en cuenta

Otra manera de prevenir el fotoenvejecimiento es incluyendo alimentos antioxidantes en la dieta. Algunos de ellos son los cítricos, las verduras frescas, los pimientos, las zanahorias, apio y lechuga, entre otros. Estos ayudan a combatir el efecto de los rayos ultravioleta.

La Organización Mundial de la Salud ha señalado que la mejor protección contra el sol es no exponerse directamente a él, especialmente en las horas de mayor intensidad. Incluso, señala que más que filtro solar, lo adecuado es vestir ropa protectora como sombreros de ala ancha, gafas cerradas, etc.

  • Concepción Alfonso, Á. R., de la Peña Pino, R., Acosta Acosta, J., & González Griego, A. (2007). Algunas características de la piel, fotoenvejecimiento y cremas antifotoenvejecimiento. Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas, 26(2), 0-0.
  • Rubin, J., & Viglioglia, P. A. (1992). FOTOENVEJECIMIENTO. Monografias de Dermatologia.
  • Cañarte Soledispa, K. (2015). Radiación Ultravioleta Y su efecto en la salud. Ciencia Unemi. https://doi.org/10.29076/issn.2528-7737vol3iss4.2010pp26-33p