Hacer un francés: una práctica sexual para que ambos os disfrutéis

Laura Matos · 13 abril, 2018
Huye de la monotonía, ponte creativo y haz un francés con tu pareja: una posición sexual para que ambos disfruten. La diversión y los orgasmos están garantizados.

La técnica originada en Europa enciende las camas en todo el mundo.

Un sexo oral bien realizado es garantía de increíbles orgasmos, pero si combinamos el aplicado al hombre -felación- con el placer abocado a ella –cunnilingus-, la experiencia será sobrenatural. Aprende a hacer un francés: una práctica sexual para que ambos os disfrutéis.

Nuestra curiosidad innata y la preocupación en sacar la relación íntima de la rutina nos ha llevado a interesarnos por variadas técnicas sexuales y el francés no puede faltar en nuestro repertorio. Deja volar tu imaginación, disfruta y adquiere poder sobre tu pareja incluyendo esta práctica en tu catálogo de alternativas de disfrute.

Hacer un francés: una práctica sexual para que ambos os disfrutéis

Sexo oral.

Quizás hayas oído la expresión y no sepas de qué se habla. “Hacer un francés” consiste en sexo oral para el disfrute de ambos amantes alcanzando el orgasmo gracias a las sensaciones que las caricias con la boca, la lengua y los labios producen sobre los genitales.

La técnica tiene sus orígenes en el siglo XIX con el surgimiento de los primeros burdeles en Europa, especialmente en Francia. Las prostitutas alcanzaron fama debido a la calidad de las felaciones que ofrecían. El sexo oral fue bautizado como “hacer un francés”.

En otras palabras, la buena práctica de las meretrices de la época popularizó la expresión con la que hoy, gran parte de las parejas, incendia sus camas. Además de coches, alta costura y elegantes joyas, la clase alta contaba con servicios de prostitución de gran nivel.

En un principio, la expresión se refería únicamente al sexo oral aplicado a ellos. Pero el cambio de los tiempos abarcó igualmente el placer proporcionado a la mujer a través del cunnilingus. Un juego ganar-ganar donde hay lengua para ellos y para ellas también.

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¿Cómo hacerlo?

Consideraciones antes de practicar sexo oral

Interés y ganas son los principales ingredientes a tener en mano para disfrutar de un buen francés y luego, como reza el dicho, la práctica hace al maestro. Ahora vamos a la técnica paso a paso.

  1. La posición ideal para hacer el francés es el popular 69, ambos acostados en posiciones inversas, de manera que la cabeza de la mujer esté a la altura de la zona íntima del hombre, mientras que la cabeza de él se encuentre justo al alcance de la vagina de ella.
  2. La mujer toma el pene con contundencia y lame desde la base recorriéndolo entero, mientras el hombre le estimula la vagina con sus manos, de modo que se van excitando poco a poco.
  3. Se acompañan las lamidas con besos suficientemente húmedos, pues la saliva en el francés ayuda a la lubricación.
  4. La mujer introduce el pene en su boca hasta lo que más cómodo le resulte y combina la succión con lametones. El hombre, entre tanto, pasa su lengua eróticamente por la entrepierna, el monte de Venus y los labios vaginales hasta llegar al clítoris.
  5. Se acarician y besan con suavidad, aumentando el placer que poco a poco se potencia con la ayuda de las manos, ella hace presiones en el pene y él introduce uno o dos dedos en su vagina.
  6. Ambos amantes deben incrementar la intensidad de los movimientos hasta conseguir llegar al momento máximo de la relación: un orgasmo mutuo, el mayor premio que puede proporcionar un buen francés.

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Consejos para potenciar el placer

Por qué practicar sexo oral.

Para deleitar a la pareja con un buen francés es importante no ir directamente al punto álgido del placer, sino que debe tomarse un tiempo, primero para besar su cuerpo de manera que cuando se llegue a la zona íntima esta se encuentre mucho más excitada.

  • Aunque sea la zona a la que le tiene que dedicar el mayor tiempo, es de suma ayuda que la mujer no se concentre solo en el pene, sino que también acaricie con la lengua y toque los testículos, el perineo y las ingles.
  • Es propicio mantener el contacto visual siempre que sea posible, pues esto intensifica la excitación y da conocimiento de cómo la están pasando ambos.
  • El acompañamiento con palabras y gemidos genera mayor placer.

Alcancen el equilibrio ideal en el sexo con esta clave para la felicidad íntima y las herramientas aprendidas. Hacer un francés: una práctica sexual para que ambos os disfrutéis ¿Se atreven?