Francia prohíbe por ley el desperdicio de comida sobrante en supermercados

Daniela Castro · 17 febrero, 2016
En Francia, todos los supermercados que no cumplan con la normativa de donar la comida que no vendan tendrán que hacer frente a sanciones económicas e incluso a penas de cárcel

El desperdicio de comida ha sido siempre un tema de controversia a nivel mundial. Se estima que cada año más de 1,3 millones de toneladas de alimentos van a parar a la basura. De estas, una gran parte procede, principalmente, de los supermercados del mundo desarrollado. Por el contrario, en el polo opuesto pero en el mismo planeta, otros seres humanos mueren por desnutrición y hambre.

Aunque se ha luchado por disminuir las cifras de alimento desperdiciado, los resultados de los estudios demuestran que aún hay una pérdida anual significativa. En este sentido, la crítica principal se centra contra los grandes distribuidores. Estos, muchas veces, dejan perder una parte importante de su mercancía en lugar de donarla a los más necesitados.

Por esta razón, hace unos años, en Francia, Arash Derambarsh propuso la iniciativa de crear una nueva ley. Su objetivo era sencillo: impedir que los supermercados desechen los alimentos que no venden.

La idea de Arash sugiere que, en lugar de desperdiciar, se hagan donaciones a organizaciones benéficas y bancos de alimentos. Posteriormente, serían estas organizaciones las que los los distribuyan entre quienes lo necesitan.

Así, se organizó una campaña multitudinaria apoyada por activistas y solidarios de todo el país. El resultado fue que el Senado francés aprobó en 2016 una ley que beneficiará a miles de personas sin recursos.

Francia, el primer país del mundo en aplicar esta ley

supermercado

La decisión del Senado francés convirtió a Francia en el primer país del mundo que prohíbe a los supermercados el desperdicio o destrucción de comida. Así, los establecimientos de más de 400 metros cuadrados tendrán la obligación de firmar contratos de donación con entidades benéficas. De no hacerlo, tendrán que abonar una multa de 75 000 euros o dos años de prisión.

La noticia ha alegrado a los promotores de las organizaciones benéficas. Aseguran que esto les ayudará a aumentar la calidad y diversidad de los alimentos que reciben. De hecho, Jacques Bailet, jefe de la red de bancos de alimentos francesa, expresó que espera que la medida sirva para incrementar la donación de frutas, verduras y carnes, alimentos que suelen donarse menos.

Los responsables de la recogida y el almacenamiento de estos los alimentos serán los bancos y organizaciones benéficas, que esperan aumentar su personal para hacer más efectivo el manejo de la nueva afluencia de alimentos. En efecto, la mayoría serán entregados en comedores comunitarios y centros adecuados, en lugar de ser repartidos en las calles.

La ley también castigará a los supermercados que echen a perder las comidas a propósito. Lamentablemente, se trata de una práctica que ha incrementado en muchos establecimientos con el fin de evitar que los más pobres hurguen en sus contenedores.

Y es que, por desgracia, en los últimos años ha aumentado el número de personas que buscan en la basura productos aún aptos para el consumo, tirados sólo por estar próxima su fecha de consumo preferente.

No obstante, no se trata sólo de establecimientos. En muchos lugares rocían con lejía los alimentos que se tiran para, según ellos, evitar intoxicaciones alimentarias a quienes rebuscan en la basura…

Los próximos retos de las organizaciones benéficas

Arash Derambarsh

Con este primer logro alcanzado, las organizaciones benéficas se preparan para cumplir los nuevos retos.

En primer lugar, deberán encontrar más voluntarios dispuestos a colaborar con el manejo y distribución de los alimentos. Además, también necesitarán más camiones, depósitos y refrigeradores que permitan atender el incremento de las donaciones.

Sin embargo, el principal objetivo será persuadir a la UE para que consideren una medida similar en los demás Estados miembros.

Queda mucho por hacer

El desperdicio de comida en Francia corresponde en un 11% a las tiendas, un 67% a los consumidores y un 15% a restaurantes. Por tanto, los promotores de esta iniciativa son conscientes de que aún hay mucho por hacer. La nueva ley es sólo un paso – aunque importante – hacia una sociedad más consciente y sostenible.

En efecto, por ejemplo, con tan solo un incremento del 15% en las donaciones procedentes de supermercados, podrán entregarse 10 millones de platos más de comida al año a los más necesitados.

El sueño a largo plazo es que muchos países del mundo adopten leyes como esta para disminuir el desperdicio. Sin embargo, el objetivo principal es dar la oportunidad de comer a quienes lo necesitan, con dignidad, sin necesidad de que hurgen en la basura.

Imágenes cortesía de Tooykrub

  • Jenny Gustavsson et al. Global food losses and food waste, Congreso Internacional Save Food, Roma, 2011. https://www.save-food.org/cgi-bin/md_interpack/lib/all/lob/return_download.cgi/Global_Food_Losses.pdf?ticket=g_u_e_s_t&bid=4530&no_mime_type=0
  • LOI n° 2016-138 du 11 février 2016 relative à la lutte contre le gaspillage alimentaire (1), JORF n°0036 du 12 février 2016, texte n° 2. https://www.legifrance.gouv.fr/eli/loi/2016/2/11/AGRX1531165L/jo/texte
  • Guillaume Poingt, "Loi anti-gaspillage alimentaire : quel bilan après 18 mois ?", Le Figaro, octubre 2018. http://www.lefigaro.fr/economie/le-scan-eco/2018/10/16/29001-20181016ARTFIG00007-loi-anti-gaspillage-alimentaire-quel-bilan-apres-18-mois.php