Frijoles refritos con tocino y chile

Maite Córdova 5 junio, 2018
Con este platillo inspirado en la gastronomía mexicana saldrás de la rutina y conseguirás un conjunto de proteínas vegetales muy beneficioso para tu salud

Los frijoles refritos tienen una consistencia muy similar a la de un puré. Así, se pueden untar en alimentos secos tales como el pan, los nachos, las tortillas de harina, los palitos de vegetales crudos, entre otros.

A diferencia de los frijoles charros, no se dejan enteros. Se trata de una preparación muy versátil que admite diversas combinaciones y que puede funcionar tanto como guarnición como plato principal.

Los mexicanos suelen disfrutarlos a modo de guarnición, acompañados con unos ricos y crujientes nachos. También se aprovechan como base para burritos y tostadas. Por otra parte, esta comida también puede servirse como plato principal.

La clave reside realmente en la proporción de frijoles refritos que se prepare y según esta se determinará la presentación: almuerzo, cena o aperitivo.

En cuanto al sabor, los frijoles refritos suelen tener un gusto característico, en gran parte proporcionado por los condimentos y el uso de ingredientes como la cebolla, el ajo y el aceite vegetal. Hay quienes añaden una cantidad considerable de perejil y, en cambio, otros apuestan por el laurel.

En la receta que te mostraremos a continuación el sabor que destacará será el del tocino.

Frijoles refritos con tocino

Con este platillo inspirado en la gastronomía mexicana saldrás de la rutina y conseguirás un conjunto de proteínas vegetales muy favorecedor para tu salud.

Después de todo, hay que recordar que los frijoles son legumbres que aportan fibras y carbohidratos, lo que viene a traducirse como una gran cantidad de energía. No contienen casi grasa y son una fuente variada de vitaminas y minerales (magnesio, potasio, hierro y ácido fólico).

Antes de proceder a preparar esta receta, debes empezar por cocinar tus frijoles. Para ello, debes lavarlos bien y dejarlos en remojo durante una noche. Debes añadir suficiente agua al recipiente. Esto es necesario porque hace falta ablandarlos antes de ponerlos a cocer.

Si tienes dudas acerca de si ya están listos o no, observa si han duplicado su tamaño durante el tiempo de remojo. De ser así, estarán listos para cocinar.

Para evitar que los frijoles tarden más en cocerse, hay que evitar añadir sal al comienzo de la cocción. ¿Por qué? porque el sodio hace que permanezcan duros por más tiempo. En este sentido, lo mejor será añadir la sal al final, junto con los demás condimentos que deseemos añadir.

En varios países de Latinoamérica se suele recurrir a los cubitos (de pollo, carne o vegetales).

Ingredientes

  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 4 tiras de tocino (80 g)
  • 1 cebolla mediana
  • 4 tazas de frijoles negros (400 g)
  •  2 cucharadas de perejil o cilantro (30 g)
  • 1 cucharada de vinagre blanco (15 ml)
  • ½ vaso de caldo de pollo (100 ml)
  • Condimentos: pimienta negra y sal
  • Aceite vegetal (se sugiere de oliva)
  • Opcional: 1 hoja de laurel, pimienta de cayena

Preparación

  1. Lava y pica finamente el perejil. Colócalo en un bol y reserva.
  2. Corta la cebolla, el pimiento, el ajo y el tocino en trozos pequeños (tanto como puedas).
  3. Calienta una sartén a fuego medio, ligeramente engrasada con aceite vegetal, y añade la cebolla, el pimiento y el ajo. Una vez estén dorados, añade el tocino. Debe cocinarse en su propia grasa.
  4. Añade el perejil y el laurel y remueve para que los sabores se mezclen bien. No dejes de remover durante un minuto o dos.
  5. Seguidamente, agrega los frijoles, el vinagre y el caldo de pollo.
  6. Espolvorea una pizca de pimienta y de sal mientras remueves todos los ingredientes para que se integren.
  7. Tapa la sartén y deja que se cocine todo durante 10 o 15 minutos, aproximadamente. Recuerda que siempre debes tener el fuego bajo.
  8. Una vez pasado el tiempo, prueba y haz las rectificaciones de sal y pimienta necesarias. Si ya está listo, apaga el fuego y coloca la sartén aparte. Déjala enfriar un poco a temperatura ambiente.
  9. Coloca toda la preparación en el vaso de la batidora y bate bien durante un par de minutos. La idea es obtener una mezcla homogénea de textura cremosa. 
  10. Puedes decorar con una rama pequeña de perejil o unos cuantos granos de maíz dulce antes de servir.
  11. Para almacenar esta mezcla, se recomienda utilizar un recipiente de vidrio.

Como habrás podido observar, los frijoles refritos son una buena opción para una comida grupal. Con esta receta conseguirás saciar a todos tus comensales y dejarles un buen sabor de boca. Y lo mejor de todo, es que siempre podrás jugar con los ingredientes y hacer las sustituciones que desees.

¡Anímate a hacer la prueba!

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