Frutos secos, ¿qué cantidades son oportunas?

Para poder beneficiarnos de todos los nutrientes de los frutos secos debemos consumirlos crudos, ya que de esta forma conservan intactas sus propiedades

Los frutos secos son uno de los alimentos más sanos que tenemos a nuestro alcance y deben estar presentes en todas las dietas en su justa medida para obtener sus beneficios en nuestra salud.

Los frutos secos cubren buena parte de la cantidad necesaria de un macronutriente esencial para nuestra salud, la grasa. Aunque para muchas personas, las grasas se han convertido en un problema generalizado para la salud, lo cierto es que las grasas insaturadas, como los frutos secos, son esenciales y muy beneficiosas.

Algunas de las grasas más populares para nuestra salud son pescados como el salmón, o los frutos secos. Estas grasas:

  • Son portadoras de ácidos grasos esenciales como el omega 3, que nos ayudan a controlar el apetito gracias a la sensación de saciedad.
  • Ayudan a mejorar nuestra actividad hormonal y la sensibilidad a la insulina.
frutos secos y sus beneficios para nuestra salud

Los frutos secos, además de ser una gran fuente de las llamadas “grasas sanas”, también aportan a nuestro cuerpo fósforo y calcio, los cuales deben ser consumidos en todas las dietas y en cantidades suficientes.

Por otro lado, debemos pensar que cada día hay muchas más personas que tienen alergia a los frutos secos y, por ello, debemos tomar la cantidad indicada y de aquellos a los que no suframos efectos secundarios negativos.

Los frutos secos más consumidos son las almendras, las castañas, las nueces, los piñones, las avellanas y los pistachos. Podemos incluir también como frutos secos a consumir a diario las pepitas de girasol, de calabaza y de sésamo.

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¿Cómo se deben tomar los frutos secos?

Los frutos secos contienen un tipo de ácido que es considerado un ladrón de minerales. Por eso, lo ideal es tomar frutos secos tras haberlos remojado por unas horas en agua. De esta forma, conseguimos que parte del ácido fítico pase al agua, y activamos los nutrientes permitiendo que podamos aprovechar los minerales y vitaminas.

Además, el remojo de los frutos secos nos facilita la posterior digestión de los frutos secos. 

Los frutos secos pueden ser consumidos en las meriendas y en las comidas principales, acompañando a los cereales del desayuno, o a nuestros guisos y ensaladas. En cualquier caso, debemos tener en cuenta que la mejor forma de consumir nuestros frutos secos es en crudo, es decir, sin tostar y sin sal añadida, y posteriormente remojados en agua.

Alergias a los frutos secos

Los frutos secos abarcan una gran variedad de ellos y, aunque tengamos alergia a algunos, posiblemente no será a todos ellos. Sin embargo, si tenemos constancia de estas alergias o bien si nos encontramos mal después de haberlos consumido, será importante hacernos las pruebas médicas apropiadas para conocer exactamente a qué fruto o frutos tenemos alergia.

Los frutos secos que suelen dar más alergia son los cacahuetes y las nueces; sin embargo, una persona con alergia a ellos, puede seguir consumiendo almendras, castañas, pistachos, etc.

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Abuso de los frutos secos

Todos los alimentos sanos, en su justo consumo y variedad, son beneficiosos para el balance de nuestro organismo, y, si bien el consumo de grasas insaturadas como los frutos secos pueden ayudarte a adelgazar, si excedes su consumo, pueden tener un efecto contrario al deseado. Por lo que las personas que estén en dieta por sobrepeso deberán ir con mucho cuidado con el consumo.

En cualquier caso, una regla general para saber qué cantidad consumir cada día, sugiere consumir porciones no superiores al tamaño de tu puño, o más o menos, máximo 30 gramos al día.

 

  • Y en el caso de las mujeres. ASPECTOS NUTRICIONALES DE FITATOS Y TANINOS NUTRITIONAL ASPECTS OF PHYTATES AND TANNINS. Forbes12(1), 5-19. https://doi.org/10.1590/S1415-52731999000100002
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